A los 70 años, falleció Carlos Horacio Salinas, más conocido como "El Loco", ídolo de Boca Juniors y protagonista fundamental del histórico ciclo bicampeón de 1978.
Salinas nació y se crió en Tucumán, donde comenzó a jugar en San Martín, el club de su provincia natal. Su talento lo llevó al fútbol grande: en 1974, con apenas 18 años, dio el salto a River, donde formó parte del plantel que cortó la histórica sequía de 18 años sin títulos del Millonario.
Sin embargo, su personalidad irreverente pronto marcaría su historia. Tras un Superclásico, intercambió camiseta con Marcelo Trobbiani y bajó a la confitería del Monumental vistiendo la camiseta xeneize. La anécdota fue una de las tantas que lo definirían dentro y fuera de la cancha.
Tras un brillante paso por Chacarita, en 1978 fue convocado por el histórico entrenador Juan Carlos "Toto" Lorenzo para sumarse a Boca. Allí alcanzó la cima de su carrera y conquistó el corazón del hincha xeneize.
En aquel inolvidable 1978, el Loco fue protagonista estelar de la conquista de la Copa Intercontinental: marcó un golazo en el 3-0 histórico ante el Borussia Mönchengladbach en Alemania, coronándose "campeón del mundo" a nivel clubes.
Ese mismo año fue determinante en el bicampeonato de la Copa Libertadores: anotó ante River en el Monumental en semifinales y volvió a convertir en la goleada 4-0 sobre Deportivo Cali en la gran final. Un tucumano decidiendo los partidos más importantes del club de la Ribera.

Salinas también vistió las camisetas de Independiente, Argentinos Juniors y jugó en el fútbol de Colombia y Estados Unidos. Su carrera fue una montaña rusa de talento y desmesura, marcada por su carisma dentro de la cancha y sus decisiones fuera de ella.
Alejado del fútbol, El Loco atravesó momentos duros. Estuvo preso, perdió gran parte de su fortuna y en varias entrevistas reconoció con crudeza lo que había vivido. "Me lo gasté en mujeres y alcohol", sinceró alguna vez. "La pasé feo", resumió en otra oportunidad, sin rehuir del pasado.
Hoy el fútbol argentino despide a un símbolo de una época dorada. El "Loco" Salinas, tucumano de temperamento único, deja una imagen grabada en la memoria del hincha xeneize: la del golazo en Alemania, la del festejo con la Copa Intercontinental, la del talento que se rebelaba contra los formatos. Un ídolo de verdad.