Corinthians atraviesa una delicada situación económica. El club paulista cerró los primeros seis meses de 2026 con un déficit de 246,039 millones de reales brasileños, equivalentes a aproximadamente USD 545.000.000.
Esa cifra superó ampliamente los R$ 138 millones que la propia institución había estimado en su presupuesto para el período enero-junio. La diferencia representa un desvío del 78,2% respecto de lo planificado.
El dato se conoce en medio de la preocupación por el altísimo nivel de endeudamiento del "Timão", que hoy se ubica en torno a los R$ 2.800 millones, y reactiva el debate sobre las Sociedades Anónima del Fútbol (SAF), el nombre que adoptaron por ley las SAD en Brasil en 2021.
Según el balance difundido por la dirigencia, entre enero y junio el club de San Pablo facturó ingresos brutos por R$ 415,293 millones, una cifra que también quedó por encima de lo previsto. Descontadas las deducciones impositivas, ese número se transformó en ingresos netos de R$ 394,202 millones.
Del otro lado de la balanza, los costos y gastos operativos del semestre alcanzaron los R$ 389,336 millones, más altos que los R$ 367 millones calculados originalmente.

El panorama cambia radicalmente al incorporar otras variables. El resultado operativo cerró en R$ -90,215 millones al sumar ingresos por cesiones y préstamos, primas del plantel y depreciaciones.
A eso se agregó un resultado financiero neto negativo de R$ 155,825 millones. La suma de ambos quebrantos disparó el déficit total a los R$ 246 millones. La propia dirigencia aclaró que, sin partidas extraordinarias, el rojo habría sido más acotado (R$ 116 millones).
Los factores excepcionales que dicen desde el club:
Con una deuda que ronda los U$S 545 millones, el Timão vive momentos críticos. La dirigencia, encabezada por Osmar Stabile, trabaja para reordenar las finanzas mientras crece el debate sobre las figuras de las SAF en Brasil.