02/09/2026 - Edición Nº1303

Internacionales

Apoyo diplomático, negocios reales

Malvinas: qué países apoyan a Argentina y cuáles hacen negocios con las islas

02/09/2026 | Chile y Uruguay respaldan el reclamo argentino, pero sus empresas, puertos y gobiernos locales ayudan a conectar y abastecer a las islas.



Si el mapa de la cuestión Malvinas se construyera solamente contando votos y declaraciones internacionales, Argentina parecería contar con un respaldo regional prácticamente incontestable.

El 30 de junio de 2026, los presidentes y representantes del Mercosur y Estados asociados volvieron a reafirmar los legítimos derechos argentinos en la disputa de soberanía. Entre los firmantes estaban Yamandú Orsi, por Uruguay, y José Antonio Kast, por Chile. El documento pide además que Argentina y Reino Unido reanuden negociaciones y reafirma los pronunciamientos regionales históricos sobre Malvinas.

Pero el mapa comercial muestra algo bastante más complejo.


Declaración oficial del Mercosur del 30 de junio de 2026 donde figuran juntos Orsi, Kast y el respaldo a los legítimos derechos argentinos.

Uruguay: aliado diplomático y hub comercial

Uruguay sostiene históricamente la posición argentina. Sin embargo, Montevideo se convirtió simultáneamente en una infraestructura fundamental para la economía de las islas.

La empresa isleña South American Atlantic Service —SAAS— define al puerto de Montevideo directamente como su “hub port” y anuncia doce conexiones fijas con Puerto Argentino/Stanley, desde donde enlaza la carga con puertos de todo el mundo. Para 2026 publicó trece salidas desde Montevideo hacia las islas.

Su agente uruguayo, Universal Shipping Agency —UNIMAR—, lo describe como el único servicio regular mensual de contenedores entre Montevideo y las islas: las exportaciones isleñas llegan a Uruguay para ser transbordadas y los suministros realizan el viaje inverso.

A eso se suma un dato institucional: el propio gobierno de las islas identifica actualmente a Carolina Da Silva como Falkland Islands Adviser y señala que trabaja desde la Embajada británica en Montevideo.



Puerto de Montevideo.

Chile quiere convertirse en la segunda puerta

Chile sostiene oficialmente el mismo respaldo a Argentina. En abril, Kast reiteró frente a Javier Milei los legítimos derechos soberanos argentinos y pidió nuevamente negociaciones con Reino Unido.

Pero en julio la Falkland Islands Development Corporation confirmó que la empresa chilena Easter Island Naviera, radicada en Valparaíso, estaba estudiando una segunda conexión marítima con las islas.

Sus representantes mantuvieron más de doce reuniones con empresarios isleños. La compañía analiza una frecuencia mensual desde Punta Arenas, siempre que exista suficiente carga para hacer rentable la operación.

El próximo paso será una ronda empresarial en Punta Arenas destinada precisamente a conectar empresas chilenas con compradores de las islas.



Muelle Prat Punta Arenas Región de Magallanes.

Apoyo político y ventaja económica

Comerciar con las islas no significa jurídicamente reconocer soberanía británica. Esa es precisamente la separación que permite a Chile y Uruguay mantener ambas políticas: apoyar a Argentina en Naciones Unidas y el Mercosur mientras sus empresas aprovechan oportunidades económicas derivadas de las necesidades de abastecimiento del archipiélago.

Pero desde una perspectiva estratégica existe una consecuencia que Buenos Aires no puede ignorar. Cada puerto nuevo, cada proveedor sudamericano y cada nueva frecuencia marítima reduce el aislamiento económico de Malvinas.

Montevideo ya funciona como hub. Punta Arenas quiere convertirse en una alternativa. Mientras tanto, Argentina continúa sin una relación comercial normal con un territorio sobre el cual reclama soberanía. Esa paradoja permite mirar de otra manera el tradicional “mapa de aliados”.

En Malvinas no alcanza con saber quién levanta la mano a favor de Argentina. También hay que observar quién carga los barcos cuando termina la votación.