Más de 100 diputados nacionales de distintos bloques presentaron en el Congreso un proyecto de ley para declarar a las Islas Malvinas como Símbolo Nacional y establecer una serie de mecanismos para que su representación tenga presencia permanente en edificios públicos, escuelas, medios de transporte, pasaportes y plataformas digitales.
El proyecto también incluye a las Islas Georgias del Sur y Sándwich del Sur y a los espacios marítimos e insulares correspondientes. La representación oficial sería el mapa de las Malvinas publicado por el Instituto Geográfico Nacional, acompañado por la leyenda “Las Malvinas son argentinas”.
La propuesta todavía no fue debatida en el recinto. Para convertirse en ley deberá ser aprobada por Diputados y luego por el Senado. Si obtiene sanción definitiva, el Poder Ejecutivo tendrá 90 días para reglamentarla.
El primer artículo establece directamente: “Declárase Símbolo Nacional a las Islas Malvinas”.
El segundo amplía el alcance a Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes. Según los fundamentos, la declaración busca reafirmar los derechos argentinos desde una perspectiva política, histórica, jurídica, territorial, económica y social.
Los autores vinculan la iniciativa con la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional, que establece que la recuperación de esos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía constituyen un “objetivo permanente e irrenunciable” del pueblo argentino.
El proyecto también plantea que el nuevo símbolo funcione como homenaje a los 649 argentinos muertos durante la guerra de 1982, a quienes fallecieron posteriormente y a los veteranos del conflicto.
La iniciativa no crea un dibujo completamente nuevo. La representación oficial sería el mapa de las Islas Malvinas aprobado y publicado por el Instituto Geográfico Nacional. Debajo deberá aparecer la inscripción “Las Malvinas son argentinas”.
El texto permite adaptar el diseño a diferentes tamaños y soportes cuando las características del lugar lo hagan necesario, aunque establece que deberá respetarse siempre la figura del archipiélago.
De esta manera, la propuesta busca convertir una representación cartográfica ya utilizada oficialmente por el Estado en un símbolo con un régimen específico de exhibición.
Uno de los puntos centrales del proyecto es que el símbolo no quede limitado a una declaración formal.
El artículo 4 establece que deberá exhibirse de manera permanente, en un lugar visible y preferente, en todos los edificios y dependencias del Estado nacional.
La obligación también alcanzaría a:
En los aeropuertos se plantea una presencia especialmente visible: debería colocarse un cartel en el sector de arribos, otro en partidas y otro en el hall central de acceso público.
En las representaciones diplomáticas ubicadas en otros países, el proyecto establece que, cuando la infraestructura lo permita, el símbolo deberá ubicarse en el exterior para que pueda ser visto desde la vía pública.
📹 Jugadores argentinos ondean la bandera política de las Malvinas tras el partido contra Inglaterra
— EL PAÍS (@el_pais) July 15, 2026
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La iniciativa busca llevar la representación de Malvinas al ámbito digital. El proyecto establece que el símbolo deberá incorporarse en los sitios web, documentos electrónicos y comunicaciones institucionales de los organismos nacionales.
También propone incorporarlo en el frente o dorso de todos los pasaportes argentinos.
Pero hay un elemento adicional: el pasaporte debería incluir en una de sus páginas internas un código QR vinculado con información oficial sobre la cuestión Malvinas.
El QR no funcionaría simplemente como un enlace institucional. De acuerdo con el proyecto, cada reproducción física del símbolo debería incorporar un código permanente, gratuito y accesible que lleve a un sitio oficial.
Ese espacio debería contener, como mínimo, información sobre la historia de la ocupación británica de 1833, la cartografía oficial argentina, documentos históricos y diplomáticos, la Resolución 2065 de Naciones Unidas y otros instrumentos internacionales.
También incluiría testimonios de veteranos y familiares de los caídos, además de información jurídica sobre los fundamentos del reclamo argentino.
La intención de los autores es que el símbolo tenga una función no solamente representativa, sino también educativa.
-Que opina de los jugadores mostrando la bandera de las Malvinas?
— TUGO News (@TugoNews) July 16, 2026
+Solamente era un partido de futbol, no hay que mezclar las cosas, esos errores son INADMISIBLES, va a tener CONSECUENCIAS negativas
MILEI ODIA A LA SELECCIÓN ARGENTINA pic.twitter.com/bXSTRYSiwL
Uno de los artículos que diferencia al proyecto de otras iniciativas vinculadas con Malvinas es el referido a la inteligencia artificial.
El texto establece que los sistemas de inteligencia artificial desarrollados, contratados, adquiridos o utilizados por organismos del Estado nacional deberán utilizar la cartografía oficial argentina y las denominaciones oficiales de las islas en los mapas, textos y materiales institucionales que produzcan.
La medida alcanzaría a los sistemas que el Estado desarrolle internamente y también a aquellos que compre o contrate.
El argumento de los diputados es que muchas herramientas de inteligencia artificial se entrenan con grandes volúmenes de información provenientes de fuentes extranjeras y pueden reproducir denominaciones o representaciones diferentes de las adoptadas oficialmente por Argentina.
Por eso, el proyecto plantea que el cumplimiento de estas condiciones sea incorporado como requisito en los pliegos de contratación.
La iniciativa también apunta a los servicios digitales de mapas, navegación y geolocalización.
El artículo 10 ordena que el Estado releve periódicamente cómo representan y denominan las plataformas digitales a las Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y sus espacios marítimos.
Cuando una plataforma se aparte de la cartografía y la toponimia oficial argentina, la autoridad de aplicación deberá solicitar su rectificación.
Además, el Gobierno debería publicar cada año un informe con los relevamientos realizados y las respuestas obtenidas.
El proyecto parte de una situación habitual en los servicios de mapas: las denominaciones pueden variar según el país desde el que se consulta. Los fundamentos sostienen que un usuario ubicado en Argentina puede encontrar “Islas Malvinas”, mientras que uno que accede desde el Reino Unido puede visualizar “Falkland Islands”.
En ese sentido, los legisladores consideran que esta segmentación geográfica genera un problema para la difusión internacional de la posición argentina.

El proyecto incorpora incluso una medida específica para las páginas oficiales del Gobierno.
Si una persona ingresa a un sitio web de la administración nacional desde una dirección IP ubicada fuera del país, debería aparecer una ventana emergente con el símbolo y la información sobre la cuestión Malvinas.
El objetivo es llevar el reclamo más allá de los usuarios argentinos y utilizar los canales digitales oficiales como una herramienta de difusión internacional.
La iniciativa no se limita al Estado. También crea el sello “Empresa/Organización comprometida con la Memoria y la Soberanía Nacional”.
Podrían solicitarlo empresas privadas, clubes, federaciones deportivas, asociaciones y organizaciones no gubernamentales que adhieran voluntariamente al proyecto y exhiban el símbolo en sus establecimientos, productos, servicios o comunicaciones.
La adhesión sería gratuita y no obligatoria. Tampoco habría sanciones para quienes decidan no participar.