George Clooney recibió el León de Oro a la Trayectoria en el Festival de Cine de Venecia. Durante la conferencia de prensa previa a este reconocimiento, el actor habló de la actualidad de la industria cinematográfica y la política internacional, destacando su postura frente a la propuesta de fusión entre Paramount y Warner Bros., un movimiento corporativo impulsado por la familia Ellison que ha generado un amplio debate sobre el futuro del entretenimiento.
En este contexto, Clooney salió en defensa de su colega Mark Ruffalo, quien está en el centro de la polémica tras calificar el acuerdo entre los estudios como una amenaza para la industria e implicar a los ejecutivos de Paramount Skydance en el conflicto de Oriente Medio. Ante las acusaciones contra el protagonista de Marvel, el actor fue tajante sobre la importancia de la libertad de expresión: “Apoyo la capacidad de Mark Ruffalo de hablar libremente”, afirmó, calificando la controversia de ridícula y añadiendo que “creo en la libertad de expresión incluso cuando estoy completamente en desacuerdo. Eso es importante. De hecho, es parte de cómo funciona la democracia”.
Respecto al impacto financiero y laboral de la megaintegración corporativa, Clooney manifestó serias dudas sobre la viabilidad del proyecto de los Ellison. El actor cuestionó la lógica detrás de la transacción asegurando que “no veo cómo la fusión termina teniendo sentido financieramente para las personas que intentan hacerla”. Asimismo, expresó su inquietud: “Siempre me preocupa cuando las grandes empresas se consolidan porque significa que mucha gente va a perder sus empleos”.
El artista también habló de los avances tecnológicos y el periodismo contemporáneo. Sobre el impacto de la inteligencia artificial, predijo que será “una parte muy grande de esta industria” y advirtió sobre sus implicaciones éticas para los intérpretes, señalando con humor que “me gustaría evitar estar en un comercial de tampones 20 años después de muerto”. En cuanto a la prensa, cuestionó la concentración de medios en pocas manos, indicando que “los hombres más ricos del mundo son dueños del Washington Post y Twitter, y eso es una preocupación”, aunque mantuvo el optimismo al confiar en que la información siempre encuentra su camino.
La coyuntura política estadounidense también ocupó un lugar central en sus declaraciones, donde se refirió críticamente al gobierno actual. Clooney profundizó al definir la situación como “un país dirigido por las personas menos calificadas”, argumentando que “creo que tal vez tenemos una kakistocracia en este momento, pero lo superaremos”.