La política argentina tiene una banda sonora propia. Y dentro del peronismo, algunas canciones dejan de ser simples cánticos de militancia para convertirse en mensajes políticos.
Eso ocurrió nuevamente este martes, durante el acto encabezado por Máximo Kirchner frente al edificio de San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria Cristina Kirchner.
En medio de un discurso atravesado por la situación judicial de su madre, las elecciones de 2027 y las internas del peronismo, la militancia volvió a entonar una canción que tiene un destinatario conocido: Axel Kicillof. Máximo incluso pidió que la cantaran una vez más.
El detalle no pasó inadvertido. El tema había surgido en 2024 como una respuesta directa a una frase que el gobernador bonaerense había pronunciado durante la campaña presidencial de 2023: la necesidad de que el peronismo dejara de repetir las canciones conocidas y se animara a “componer una nueva”.
[AHORA] "Una vuelta más": durante el acto de Máximo Kirchner en San José 1.111 a cuatro años del intento de magnicidio a Cristina, militantes de La Cámpora cantaron contra Kicillof.
— ElCanciller.com (@elcancillercom) September 1, 2026
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La canción comienza reivindicando a Cristina y a la identidad peronista, pero la parte que funciona como respuesta política aparece hacia el final: “Cristina es la conducción, vamos a ver si lo entienden, somos soldados de Perón, y la Patria no se vende. Yo siempre te voy a seguir, no me importa lo que digan, y si querés otra canción, vení, te presto la mía”.
La última línea recupera casi literalmente el planteo que Kicillof había realizado durante la campaña de 2023, cuando reclamó una renovación temática y propositiva dentro del movimiento.
En aquel momento, el gobernador había dicho que los años de Juan Domingo Perón, Eva Perón, Néstor Kirchner y Cristina Kirchner representaban momentos fundamentales de la historia del país, pero consideraba que el peronismo debía adquirir “un carácter de época nuevo”.
Y utilizó una metáfora musical para explicar su posición: “No podemos vivir más de eso y no es justo, tiene tufillo de esas bandas de rock que toca los viejos grandes éxitos; va a haber que componer muchachos. Va a haber que componer una nueva, no una que sepamos todos”.
El tema fue estrenado por la militancia kirchnerista en septiembre de 2024, durante un acto encabezado por Máximo Kirchner en el microestadio del club Atenas de La Plata.
No fue una elección musical inocente. En aquel momento, las diferencias entre el sector que responde a Cristina y Máximo Kirchner y el espacio político que rodea a Kicillof ya eran evidentes. La discusión excedía las diferencias discursivas: estaba en juego la conducción futura del peronismo, la organización partidaria y el armado electoral.
Cuando la canción apareció por primera vez, la disputa entre Kicillof y el cristinismo atravesaba uno de sus momentos de mayor tensión. Máximo Kirchner había cuestionado a dirigentes que reclamaban una conducción diferente y había defendido el liderazgo de Cristina.
La interna también involucraba a dirigentes que habían formado parte de La Cámpora y luego tomaron distancia de la organización, como Andrés “Cuervo” Larroque.
En ese contexto, el cántico se convirtió en una especie de respuesta militante a la idea de renovar liderazgos y símbolos. Pero la historia no terminó allí.
"Si querés otra canción, vení te presto la mía", se canta en Atenas antes del acto de Kirchner.
— Facundo Cottet (@facundocottet) September 20, 2024
La respuesta a Kicillof que pidió componer nuevas canciones.
Bastante pegadiza, por cierto pic.twitter.com/fJ6U6CCVvS
En abril de 2026, Kicillof volvió a utilizar la misma expresión durante el lanzamiento de su espacio MDF Universidad y Ciencia, en Ciudad Universitaria.
Esta vez aclaró que hablaba de “nuevas canciones” en relación con las modalidades y formatos de gestión, pero la referencia volvió a resonar dentro de la interna peronista.
“A mí me gustaría decir, y espero que nadie se enoje: nuevas canciones, a nivel de modalidades y formatos de gestión”, sostuvo.
El gobernador también llamó a evitar que las disputas internas vuelvan a perjudicar a una eventual coalición opositora.
“Tratar de perder el menor tiempo posible en internas y en discusiones que no llevan a ningún lado”, fue uno de sus planteos.
El mensaje apuntaba a una preocupación concreta: que una nueva experiencia electoral exitosa pueda repetir los problemas de convivencia interna que tuvo el Frente de Todos cuando llegó al Gobierno.
El escenario de septiembre de 2026 es diferente al de 2024, pero la interna tiene un punto de continuidad.
Cristina Kirchner cumple prisión domiciliaria tras su condena en la causa Vialidad y permanece inhabilitada para ejercer cargos públicos. Máximo Kirchner volvió a colocar ayer el liderazgo de su madre en el centro de su discurso.
“No está proscripta Cristina, estamos proscriptos los y las que la queremos votar”, sostuvo durante el acto.
También desafió a quienes consideran que Cristina perdió peso electoral: si efectivamente fuera así, argumentó, deberían permitirle competir y derrotarla en las urnas.
En ese marco, la canción, arengada por el propio líder de La Cámpora, funcionó como un nuevo capítulo que refleja las tensiones y desconfianzas dentro del amplio abanico peronista.