03/09/2026 - Edición Nº1304

Economía

prestaciones sociales

Milei amplió la distancia entre AUH y asignaciones: el efecto en tu ingreso

03/09/2026 | Un informe de la UBA advierte sobre las distorsiones introducidas por el gobierno libertario desde su asunción.



Un estudio de la Universidad de Buenos Aires (UBA) advierte por la distorsión que introdujo el gobierno de Javier Milei en el mercado laboral con el desacople de la Asignación Universal por Hijo (AUH) en relación al resto de las asignaciones.

El informe fue difundido por el Área Fiscal y Políticas Públicas del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (AFISPOP-IIEP), de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.

La preocupación es por el objetivo mismo de las asignaciones familiares: garantizar un piso mínimo de ingresos de los hogares con hijos. La advertencia que realizan es sobre la desigualdad que impulsó el gobierno sobre esa capacidad protectoria.

¿Por qué plantean la preocupación?

En el reporte, se indica que los programas para hogares a cargo de trabajadores informales o desempleados, como la AUH, la Asignación Universal por Embarazo (AUE) o la Prestación Alimentar, resultan muy superiores a la que perciben los hogares de los trabajadores formales pero con bajos ingresos, que acceden a asignaciones familiares.

El desfasaje entre los montos de ambos grupos se ha ampliado significativamente desde la asunción de Milei.

Esto distorsiona el mercado laboral, desincentivando la registración en el caso de trabajadores de bajos ingresos.

En términos nominales, para un hogar con un hijo, en agosto de 2026, un informal recibe $223.000 ($150.000 de AUH y $72.000 de Prestación Alimentar), mientras que un trabajador formal percibe $16.000 si está en los estratos más altos de ingresos y hasta $75.000 en los estratos más bajos.

Monto a cobrar por asignación según situación laboral

Es decir, un trabajador informal, cobra entre 3 y 14 veces más por su hijo que un trabajador formal. En pesos, la diferencia es de entre $207.000 y $148.000.

Las decisiones del gobierno que alteraron la dinámica

Hasta el comienzo del gobierno de Milei, la AUH era equivalente a la asignación por hijo de los trabajadores formales. De este modo, se impedía que ello desincentive la inserción laboral formal.

Pero en enero de 2024, el Ejecutivo incrementó un 100% la AUH, distorsionando el régimen vigente. A partir de entonces, ambas evolucionan de manera mensual, en función de la inflación de dos meses atrás. Esto generó una primera brecha entre ambas prestaciones.

A su vez, el gobierno amplió el universo de beneficiarios de la Prestación Alimentar (de menores de 14 años a menores de 18) y ha ido aumentando de manera discrecional su monto, profundizando las desigualdades entre formales e informales.

En ese sentido, mientras el gasto en asignaciones familiares ha sido recortado por el Ejecutivo, de 0,4% del PIB a 0,3%, en AUH y Prestación Alimentar aumentó de 0,7% al 1% del PIB.

En términos familiares, mientras el poder adquisitivo de la AUH y la sumatoria entre AUH y Alimentar ha mejorado desde la asunción de Milei, la capacidad de compra de las asignaciones familiares se ha deteriorado.

Gasto público y poder de compra de las asignaciones

En un contexto de salarios formales deteriorados, la distorsión introducida en las asignaciones implica un castigo a los trabajadores formales de las escalas más bajas en relación a los informales.