por Redacción NewsDigitales
La International Tennis Integrity Agency (ITIA) le levantó la sanción a Nick Kyrgios tras dar positivo por cocaína en el ATP de Mallorca. El organismo antidopaje aceptó que el consumo fue "fuera de competencia" y le aplicó apenas un mes de inelegibilidad (ya cumplido), ya que es la primera infracción del tenista oceánico.
El hallazgo se produjo el 22 de junio, cuando Kyrgios compitió en el cuadro individual del ATP 250 Vanda Pharmaceuticals Championships. Una muestra de orina tomada ese día dio positivo por metabolito de cocaína (benzoilecgonina) y fue enviada, dividida en A y B, al laboratorio acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés) en Montreal. Ambas confirmaron el hallazgo, lo que derivó en una suspensión provisional obligatoria a partir del 4 de agosto, por tratarse de una sustancia no especificada.
En una entrevista con investigadores de la ITIA, el tenista admitió haber consumido la droga en la madrugada del 20 de junio, tras asistir a una fiesta en el hotel donde se hospedaba y trasladarse luego a una discoteca de Magaluf con personas que había conocido esa noche. Según su relato, la cocaína fue provista por un tercero y regresó a su habitación alrededor de las 3 de la mañana, casi 21 horas antes de que comenzara el período de competencia del torneo.
🚨 La ITIA determinó que el consumo ocurrió fuera de competencia, por lo que la sanción que inicialmente podía ser de hasta tres meses se redujo a un mes luego de que 🇦🇺 Kyrgios aceptara realizar un programa de tratamiento. pic.twitter.com/DrzGsg6bT4
— ESPN Tenis (@ESPNtenis) September 3, 2026
Para sostener su versión, Kyrgios aportó el testimonio de un testigo -cuyo nombre no fue difundido- que lo acompañó en la fiesta, filmó un video de ese momento y confirmó haber notado signos de consumo de cocaína al almorzar con él al día siguiente. El laboratorio, además, corroboró "farmacocinéticamente" que la concentración hallada era compatible con el relato del jugador, lo que llevó a la ITIA a aceptar que el consumo fue efectivamente fuera de competencia.
Esa combinación de elementos le permitió a Kyrgios acogerse al artículo 10.2.4 del Programa Antidopaje de Tenis, que prevé sanciones reducidas cuando la sustancia de abuso se consume fuera de competencia y sin vínculo con el rendimiento deportivo: tres meses de inelegibilidad, reducibles a uno solo si el jugador completa un tratamiento aprobado por la ITIA. El australiano ya había comenzado ese programa el 26 de agosto y presentó la documentación correspondiente antes de que se formalizara el cargo.
La sanción, de todos modos, es condicional: si Kyrgios no cumple con el tratamiento, deberá afrontar los dos meses restantes en una resolución posterior de la ITIA. Por ahora, el mes de inelegibilidad -retroactivo al 4 de agosto- ya concluyó, por lo que el tenista queda habilitado para volver a competir. Tanto la WADA como el organismo antidopaje de Australia (Sport Integrity Australia) conservan el derecho de apelar la decisión ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) en Lausana.
Australian tennis player Nick Kyrgios has accepted a one-month suspension under tennis’ anti-doping rules.
— International Tennis Integrity Agency (@itia_tennis) September 3, 2026
Kyrgios admitted to out-of-competition use of cocaine in June 2026.
🔗 pic.twitter.com/WrQfrciIDC
Para entender la decisión de la ITIA hay que tomar como base la reglamentación que la WADA introdujo en 2021: dejó de tratar a la cocaína (junto con la heroína, el MDMA y el THC), como sustancias dopantes clásicas y pasó a clasificarlas como "Sustancias de Abuso". La diferencia no es semántica: según el propio Código Mundial Antidopaje, esa categoría agrupa sustancias que suelen consumirse en la sociedad fuera del ámbito deportivo, y para las que no existe evidencia científica de que favorezcan el rendimiento de un atleta cuando se usan fuera de competencia.

La noticia no tomó por sorpresa a todos en el circuito. Stefanos Tsitsipas, tras ganarle a Arthur Fils en la primera rueda del US Open, fue consultado por el caso y admitió que ya conocía la situación de Kyrgios antes de que se hiciera pública. El griego señaló que le sorprendió más la demora en el anuncio que la sanción en sí, y aseguró que sabía "que esas cosas ocurrían lejos de las canchas de tenis".
La resolución de la ITIA contrasta fuerte con la historia reciente del tenis argentino, uno de los más golpeados por casos de dopaje en el circuito. Mariano Puerta fue suspendido nueve meses en 2004 por clembuterol y, tras reincidir con efedrina en la final de Roland Garros 2005, recibió una sanción de ocho años.
Por su parte, Guillermo Cañas cumplió 15 meses de suspensión por un diurético (hidroclorotiazida), sustancia que suele usarse para enmascarar otras drogas. Guillermo Coria fue apartado siete meses por nandrolona hallada en un suplemento vitamínico, y Juan Ignacio Chela recibió tres meses por metiltestosterona en 2000. Más recientemente, en 2025, Facundo Bagnis aceptó una suspensión provisional voluntaria de la ITIA tras un control en la clasificación del US Open.