04/09/2026 - Edición Nº1305

Economía

Cadena Nacional

Sea Lion: qué es el megaproyecto petrolero en Malvinas y qué dijeron sus directivos

04/09/2026 | El proyecto operado por Navitas prevé una inversión inicial de US$1.800 millones y comenzar a producir en 2028.



El nombre Sea Lion quedó en el centro de la discusión por Malvinas después de que Javier Milei anunciara en cadena nacional un endurecimiento de las sanciones contra las empresas que participen de la explotación de hidrocarburos en las islas sin autorización argentina.

El Presidente apuntó directamente contra el proyecto operado por la israelí Navitas Petroleum junto con la británica Rockhopper Exploration, que ya tomó su decisión final de inversión y pretende comenzar a producir petróleo en 2028.

Pero detrás del anuncio aparece un dato que suma tensión política. Apenas unos meses atrás, los propios ejecutivos de Navitas transmitían a sus inversores una lectura muy diferente sobre la posición argentina: aseguraban que Sea Lion había podido avanzar “sin ninguna interferencia del Gobierno argentino” y entendían que las posiciones que Milei había expresado sobre los habitantes de las islas reducían el riesgo político para el proyecto.

El exministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas recuperó esas declaraciones después del discurso presidencial y consideró que existe un cambio en la posición del Gobierno frente a Malvinas.

“Bienvenido el cambio de posición por parte del presidente Milei respecto a Malvinas. Tardó mucho y esperemos que no sea demasiado tarde”, sostuvo Kulfas, quien advirtió que durante los últimos meses Sea Lion logró avanzar hasta convertirse en una inversión concreta.

¿Qué es Sea Lion y cuánto petróleo tiene?

Sea Lion es el principal descubrimiento hidrocarburífero realizado hasta ahora en la Cuenca Norte de Malvinas. El proyecto es operado por Navitas Petroleum, que posee una participación del 65%, mientras que Rockhopper Exploration conserva el 35%.

El punto de inflexión llegó en diciembre de 2025, cuando se tomó la decisión final de inversión —conocida en la industria como FID— y comenzó formalmente la etapa de desarrollo comercial.

Eso implica un cambio fundamental, Sea Lion dejó de ser solamente una expectativa de exploración petrolera para convertirse en una inversión en ejecución. Se confirmó financiamiento y avanzaron contratos de ingeniería, perforación, infraestructura submarina y la contratación de una unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO).

Los números presentados por Navitas a sus inversores permiten dimensionar el proyecto, contempla US$1.800 millones de inversión para la Fase A, mientras que los recursos ascienden a 819 millones de barriles de petróleo equivalente y tienen un valor presente neto estimado de US$3.720 millones.


Información oficial presentada por Nativas

La compañía proyecta obtener el primer petróleo en marzo de 2028. En cuanto al volumen de extracción, aparecen dos cifras que corresponden a mediciones diferentes.

Para la Fase A se estima una producción promedio de unos 35.000 barriles de petróleo equivalente por día, mientras que la producción inicial prevista ronda los 55.000 barriles diarios, con posibilidades de expansión posteriores.

Es decir, los 35.000 barriles corresponden al promedio proyectado para la primera fase, mientras que los 55.000 reflejan el nivel de producción inicial previsto.

Qué dijeron los directivos de Navitas sobre Milei

En marzo de 2026, los directivos de Navitas explicaron a inversores cómo avanzaba Sea Lion y respondieron preguntas sobre uno de los principales riesgos del negocio, invertir miles de millones de dólares en una zona sometida a una disputa de soberanía.

Según recuperó Kulfas, Amit Kornhauser, directivo de Navitas, sostuvo que la decisión de inversión se había completado “sin ninguna interferencia del Gobierno argentino”.

La evaluación sobre Milei fue todavía más significativa. Kornhauser señaló que, a partir de las posiciones que había expresado el Presidente argentino, podía entenderse que apoyaba el derecho de autodeterminación de los habitantes de las islas y que no consideraba la cuestión como un problema político que pudiera obstaculizar Sea Lion.

Para una compañía petrolera esa evaluación no es menor. El riesgo geopolítico incide directamente sobre la posibilidad de conseguir financiamiento, contratar seguros, cerrar acuerdos con proveedores internacionales y comprometer capital durante años.

La conclusión que Navitas transmitía entonces a sus inversores era que la disputa con Argentina no representaba un obstáculo que impidiera desarrollar Sea Lion.


Mapa del proyecto Sea Lion, ubicado en la Cuenca Norte de Malvinas

Qué cambió con el anuncio de Milei

La cadena nacional marcó un cambio de tono.Milei anunció que buscará endurecer las sanciones contra las compañías que participen de la explotación de hidrocarburos en Malvinas sin autorización argentina y avanzar sobre quienes hagan posible esos proyectos.

El Gobierno anticipó que acelerará los procedimientos sancionatorios existentes y enviará al Congreso modificaciones para ampliar el alcance del régimen, incluyendo a proveedores y otras compañías vinculadas con emprendimientos hidrocarburíferos no autorizados por la Argentina.

También buscará impedir que las empresas alcanzadas puedan contratar dentro del territorio nacional.

El Presidente modificó además el tono respecto de la discusión sobre los habitantes de las islas. En su discurso sostuvo que se trata de una población implantada y que no posee un derecho legítimo a la autodeterminación, en contraste con la interpretación que meses atrás los ejecutivos de Navitas hacían de su posición.

Javier Milei anunció en cadena nacional nuevas medidas para endurecer las sanciones por la explotación de hidrocarburos en Malvinas

De la exploración al petróleo en 2028

Para Kulfas, el problema es precisamente el tiempo transcurrido. Durante años, el petróleo alrededor de Malvinas permaneció en el terreno de las expectativas, hubo campañas sísmicas, perforaciones y descubrimientos, pero los elevados costos, la volatilidad internacional del crudo y las dificultades para obtener financiamiento frenaron el paso hacia la producción comercial.

Eso cambió con Sea Lion. La explotación petrolera podría, además, modificar sustancialmente la economía de las islas. Hasta ahora, la pesca constituye una de sus principales fuentes de recursos; el desarrollo petrolero podría sumar ingresos fiscales, infraestructura energética, servicios portuarios, proveedores especializados y nuevas capacidades logísticas.

Por eso, el anuncio de Milei abre ahora una nueva etapa. Argentina intenta elevar el costo económico y legal de participar de Sea Lion cuando el proyecto ya cuenta con una decisión de inversión, financiamiento, contratos y un cronograma de desarrollo.

La pregunta que queda abierta es si el endurecimiento de la posición argentina llega a tiempo para modificar ese escenario. Mientras el Gobierno anuncia nuevas sanciones, Navitas mantiene como horizonte marzo de 2028 para obtener el primer petróleo de Sea Lion.