por Redacción NewsDigitales
Las dos petroleras detrás del proyecto Sea Lion en las Islas Malvinas respondieron a Javier Milei después de que el Presidente anunciara un endurecimiento de las sanciones contra las compañías que participen de la explotación de recursos naturales en las islas sin autorización argentina.
La británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum buscaron llevar tranquilidad a sus inversores, defendieron la validez de las licencias con las que operan y aseguraron que las medidas anunciadas por Argentina no modificarán, por ahora, el desarrollo ni los plazos previstos para Sea Lion.
Sin embargo, el mercado reaccionó en sentido contrario. Este viernes, después del mensaje presidencial, las acciones de las compañías vinculadas al proyecto comenzaron la jornada con fuertes pérdidas.
En Londres, Rockhopper llegó a caer cerca de 10% durante las primeras operaciones y luego moderó el retroceso. En la captura de mercado de esta mañana, a las 15:12 de Londres, el papel cotizaba a 72,45 peniques, con una baja de 7,12%.

Navitas también operaba en terreno negativo en Tel Aviv. A las 12:59, su cotización mostraba una caída de 2,32%, hasta 13.050 en la unidad de cotización de ese mercado.
Reuters registró posteriormente bajas de alrededor del 6% para Rockhopper y del 2% para Navitas, lo que confirma que la reacción negativa continuaba aunque con menor intensidad que en la apertura.

La reacción empresaria llegó pocas horas después de la cadena nacional. En un comunicado difundido este viernes, las compañías señalaron que operan Sea Lion mediante licencias petroleras que consideran válidas y legalmente otorgadas por las autoridades de las islas, y remarcaron que cuentan con el respaldo del Gobierno británico.
Pero el punto central del mensaje estuvo dirigido al futuro del proyecto. Rockhopper y Navitas afirmaron que no esperan que los últimos acontecimientos tengan un efecto material sobre las actividades de desarrollo de Sea Lion ni sobre el cronograma previsto para completar el proyecto.
De esta manera, las empresas buscaron minimizar ante sus inversores el impacto de las medidas anunciadas por Milei y ratificaron, al menos por ahora, el calendario previsto.
La reacción es particularmente relevante porque Sea Lion ya atravesó un punto decisivo, en diciembre de 2025, sus socios aprobaron la decisión final de inversión y avanzaron con el financiamiento necesario para desarrollar el yacimiento.
Así aparecen dos señales diferentes después del anuncio argentino: las compañías sostienen públicamente que sus planes no cambian, mientras el mercado castigó inicialmente sus acciones.

En cadena nacional, Milei colocó a Sea Lion en el centro de la nueva estrategia argentina sobre Malvinas. El Presidente anunció que enviará al Congreso un proyecto para endurecer las sanciones contra las compañías que participen de la explotación de recursos naturales en las islas sin autorización argentina.
La iniciativa busca ampliar el alcance de las penalidades hacia proveedores y otras empresas vinculadas directa o indirectamente con esos proyectos. Además, Milei anunció un decreto para acelerar los procedimientos sancionatorios ya existentes.
Javier Milei anunció en cadena nacional nuevas medidas para endurecer las sanciones por la explotación de hidrocarburos en Malvinas“El proyecto Sea Lion implica algo especialmente grave que no había sucedido nunca: la extracción de un recurso no renovable que pertenece a los argentinos”, sostuvo el Presidente durante su mensaje.
También anticipó que las empresas involucradas podrían quedar inhabilitadas para operar en territorio argentino, uno de los puntos con los que el Gobierno busca elevar el costo económico de participar de emprendimientos en Malvinas.
Sea Lion está ubicado en la Cuenca Norte de Malvinas, aproximadamente a 220 kilómetros de las islas. El yacimiento fue descubierto por Rockhopper en 2010 y actualmente el proyecto está liderado por Navitas, que posee el 65%, mientras Rockhopper conserva el 35%.
Después de años de estudios y dificultades para avanzar hacia la explotación comercial, en diciembre de 2025 los socios adoptaron la decisión final de inversión, un paso fundamental para poner en marcha el desarrollo.
La primera etapa contempla alrededor de USD 1.800 millones de inversión hasta alcanzar el primer petróleo, mientras que las necesidades totales de financiamiento hasta completar el desarrollo ascienden a aproximadamente USD 2.100 millones.
Según los últimos datos difundidos sobre Sea Lion, el yacimiento cuenta con alrededor de 314 millones de barriles de reservas probadas y probables (2P). La primera fase apunta a niveles de producción cercanos a 50.000 barriles diarios y el objetivo es obtener el primer petróleo en marzo de 2028.
Por ahora, Rockhopper y Navitas mantienen ese cronograma. El comunicado de este viernes busca justamente transmitir que la ofensiva anunciada por Argentina no altera las previsiones económicas ni operativas del proyecto.
Pero la primera respuesta de los mercados mostró que el anuncio presidencial no pasó inadvertido: las empresas dicen que Sea Lion sigue adelante, mientras sus acciones acusaron el impacto de la nueva escalada por Malvinas.