En Star Wars: Zero Company nos ponemos en la piel de Hawks (personaje totalmente editable), un ex oficial de la República que lidera la Zero Company, una brigada de mercenarios contratada para ejecutar las misiones más sucias y clandestinas de la galaxia. La trama no busca la épica tradicional de la Fuerza, sino que se enfoca en las zonas grises del conflicto, mostrándote a mercenarios, soldados clon, cazadores de recompensas y hasta una padawan Jedi conviviendo bajo el mismo techo. La narrativa gana mucho en el HUB (tu base de operaciones), donde puedes caminar e interactuar con la tripulación y realizar diferentes tareas.

Respecto al sistema de combate, el juego toma la base clásica de XCOM (perspectiva isométrica, porcentaje de aciertos, coberturas y puntos de acción) pero introduce dinámicas para agilizar las partidas:
Entre combate y combate administras la base, mejoras el equipamiento y sanas a los caídos. El progreso se mide por "ciclos de tiempo"; las misiones tienen fecha de caducidad, por lo que es imposible abarcarlo todo y te obliga a priorizar recursos o rescates sobre la marcha. Cabe destacar que si un integrante de tu escuadrón muere durante la misión muere definitivamente en el juego y no podremos contar con él nuevamente nunca más.

Star Wars: Zero Company es uno de los títulos tácticos más divertidos y sólidos que se han lanzado de la franquicia en años. Logra distanciarse de la fórmula estándar de XCOM aportando mecánicas propias como la Ventaja y los Vínculos, las cuales premian la agresividad y la planificación en equipo por encima de la simple espera defensiva.
Si te gustan los juegos de estrategia por turnos o del universo Star Wars, el juego vale totalmente la pena por su profundidad y ritmo.