04/09/2026 - Edición Nº1305

Sociedad


Raíces familiares

Día del Inmigrante: por qué se celebra el 4 de septiembre y cuál es su origen en Argentina

04/09/2026 | El país reconoce el aporte de los inmigrantes y propone recuperar aquellas historias familiares que todavía viven en fotografías, recuerdos y relatos.



Hay historias que comienzan mucho antes de nuestro nacimiento. Un apellido, una fotografía en blanco y negro, una carta guardada durante décadas o el relato de un abuelo pueden ser la pista para descubrir que, en algún momento, alguien de nuestra familia cruzó el océano y llegó a la Argentina con una valija, algunos recuerdos y la esperanza de empezar de nuevo.

Cada 4 de septiembre se celebra en nuestro país el Día del Inmigrante, una fecha que busca reconocer a las personas que llegaron desde distintos lugares del mundo y que dejaron una parte de su vida para construir un nuevo camino en estas tierras. Sus historias forman parte de la identidad de millones de argentinos.

Una valija, una historia y un nuevo comienzo

Durante los grandes movimientos migratorios, especialmente entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, miles de personas llegaron a la Argentina provenientes principalmente de Europa, aunque también arribaron familias de diferentes regiones del mundo.

Muchos escapaban de guerras, crisis económicas o situaciones difíciles. Otros simplemente buscaban trabajo y una oportunidad para tener una vida mejor. Al llegar, tuvieron que adaptarse a un lugar desconocido, aprender nuevas costumbres y, en muchos casos, comenzar desde cero.

Con el paso de los años, aquellas personas formaron familias, trabajaron, levantaron sus hogares y transmitieron sus tradiciones a sus hijos y nietos. Algunas costumbres cambiaron con el tiempo, mientras que otras permanecieron intactas y todavía forman parte de la vida cotidiana.

El recuerdo que queda en casa

Por eso, esta fecha también puede ser una oportunidad para hacer algo tan sencillo como sentarse a conversar con un familiar. Preguntar de dónde venían nuestros abuelos o bisabuelos, cómo fue su llegada, dónde vivieron y qué cosas trajeron consigo puede abrir la puerta a historias que muchas veces nunca fueron contadas por completo.

En las escuelas, una de las propuestas para trabajar el Día del Inmigrante consiste justamente en recuperar esas historias. Los alumnos pueden investigar sus propios orígenes y reunir fotografías, documentos, objetos, cartas o testimonios que permitan reconstruir la vida de sus antepasados.

Un museo hecho con recuerdos

Una de las actividades sugeridas es armar un museo fotográfico o ilustrado familiar. No hace falta tener grandes objetos históricos: una vieja fotografía, una receta familiar, una estampita, una carta o incluso un dibujo pueden servir para contar la historia de quienes llegaron al país.

La propuesta permite que cada estudiante pueda compartir una parte de su propia historia y, al mismo tiempo, conocer las experiencias de sus compañeros. Así, una actividad escolar puede convertirse en un recorrido por diferentes países, culturas y formas de vida.

Una Argentina construida entre muchas historias

La inmigración no solo dejó apellidos y fotografías. También dejó comidas, palabras, fiestas, música, tradiciones y formas de entender la vida que fueron pasando de generación en generación.

Por eso, el Día del Inmigrante es mucho más que una fecha del calendario. Es una invitación a mirar hacia atrás y entender que detrás de muchas familias argentinas existe alguien que, alguna vez, tomó una decisión enorme: dejar su lugar de origen y viajar hacia un país desconocido en busca de una nueva oportunidad.

Y quizás, para descubrir esa historia, no haga falta ir demasiado lejos. A veces alcanza con abrir un viejo álbum familiar, mirar una fotografía y preguntarle a nuestros mayores quiénes son las personas que aparecen en ella.