La Cámara Paraguaya de Exportadores presentó el 3 de septiembre un cálculo que muestra una paradoja del comercio exterior. Paraguay vendió 4,07 millones de toneladas más entre agosto de 2025 y julio de 2026, un aumento de 27% en volumen, pero casi no mejoró sus ingresos medidos en guaraníes. El estudio atribuye al efecto cambiario una merma equivalente a USD 2.342 millones sobre los ingresos del sector.
La comparación cobra peso porque el Banco Central del Paraguay también registra una expansión fuerte de las ventas externas. A julio de 2026, las exportaciones totales sumaron USD 12.133,7 millones, 25,2% más que un año antes. Sin embargo, el análisis de CAPEX mide otra cosa: cuánto queda en moneda local para empresas que cobran en dólares y pagan salarios, servicios, logística y otros costos principalmente en guaraníes.
La descomposición del estudio muestra cómo se neutralizó la mejora. El mayor volumen habría agregado G. 22,38 billones a los ingresos, mientras la variación de los precios internacionales restó G. 7,01 billones. A ese resultado se sumó un efecto cambiario negativo de G. 15,45 billones. Sin esa apreciación, CAPEX estima ingresos por G. 97,34 billones; con ella, el resultado quedó en G. 81,89 billones.
El impacto no es uniforme entre todos los exportadores, pero afecta especialmente a quienes concentran costos domésticos y facturación externa en dólares. La soja sigue siendo un motor central y la mayor cosecha paraguaya también elevó el flujo de materia prima hacia la industria argentina. Al mismo tiempo, la maquila y otros rubros industriales compiten con estructuras de costos distintas, por lo que la apreciación puede reducir márgenes aun cuando las cantidades exportadas sigan creciendo.

La cifra de USD 2.342 millones debe leerse como una estimación de CAPEX y no como una pérdida contable publicada por el Banco Central. El BCP confirma el aumento de las exportaciones y la fortaleza reciente del guaraní, pero la atribución exacta del efecto cambiario corresponde al modelo del gremio. El 3 de septiembre, el tipo de cambio interbancario cerró en G. 5.976,74 por dólar, cerca del umbral de G. 6.000.

CAPEX viene reclamando una respuesta que reduzca la velocidad de la apreciación y mejore la previsibilidad cambiaria, aunque no existe hasta ahora una medida oficial que garantice ese resultado. El próximo dato clave será comprobar si la expansión del volumen continúa y si los precios internacionales compensan parte de la presión. Si el guaraní permanece fuerte, vender más toneladas puede seguir sin traducirse en una mejora equivalente de los ingresos y márgenes locales.