El parte oficial del SEN proyectó para este 5 de septiembre una afectación de 2.280 MW en el horario de máxima demanda. El cálculo prevé 1.000 MW disponibles frente a 3.250 MW de demanda, con un déficit de 2.250 MW. Los 2.280 MW equivalen a cerca del 70% del pico esperado, pero expresan potencia no servida y no una proporción de habitantes sin electricidad.
El desbalance llega después de una jornada con 2.272 MW de afectación máxima a las 21:00 y cortes durante toda la madrugada. A las 06:00 de este sábado había 1.915 MW afectados, con 1.000 MW disponibles para una demanda de 2.890 MW. La crisis prolonga el cuadro que NewsDigitales documentó en mayo, entonces agravado por la falta de combustibles.
Los parques fotovoltaicos produjeron 4.221 MWh el viernes y alcanzaron una potencia máxima de 657 MW alrededor del mediodía. Ese aporte ayuda durante las horas de sol, pero no coincide con el pico nocturno: la generación fotovoltaica cae cuando desaparece la radiación. Trasladar energía del mediodía a la noche requiere almacenamiento, además de fuentes despachables capaces de entrar cuando los paneles dejan de producir.
La fragilidad térmica agrava esa brecha horaria. Permanecen averiadas seis unidades: Mariel 5 y 6, Santa Cruz 2, Cienfuegos 4, Renté 6 y la unidad 2 de la termoeléctrica Lidio Ramón Pérez, en Felton; otras tres están en mantenimiento. Las limitaciones de la generación térmica suman además 402 MW, reduciendo la base disponible para cubrir la demanda prevista al anochecer.

El dato solar no invalida la expansión fotovoltaica; delimita qué problema puede resolver. Más potencia solar puede aliviar el déficit diurno, pero no reemplaza automáticamente la capacidad firme, es decir, generación que puede sostenerse al anochecer. Sin almacenamiento suficiente, generación térmica disponible u otras fuentes despachables, el sistema vuelve a depender de centrales convencionales con múltiples unidades fuera de servicio cuando la producción de los paneles desaparece.

El próximo punto de control será la actualización vespertina del SEN y la afectación real del pico nocturno. Si se mantienen 1.000 MW disponibles frente a 3.250 MW de demanda, la afectación seguirá cerca de siete de cada diez megavatios requeridos. La evolución de las unidades averiadas determinará si el cierre del sábado mejora o repite la magnitud de los cortes del viernes.