Uruguay volvió a declarar la emergencia sanitaria nacional por influenza aviar el 4 de septiembre tras confirmar H5 de alta patogenicidad en aves de traspatio en Colonia. La Resolución 202/026 restringe los movimientos de aves fuera del sistema oficial de monitoreo, obliga al confinamiento de determinados planteles y suspende ferias, remates, exposiciones y otros eventos aviares.
El episodio abre la segunda emergencia nacional por influenza aviar de 2026, pero con un origen distinto al de febrero. Aquella vez los hallazgos correspondieron a fauna silvestre en Maldonado, Rocha y Canelones y la emergencia terminó a fines de abril, tras más de 54 días sin nuevos focos. Ahora la detección ocurrió en aves domésticas de traspatio, mientras el MGAP mantiene sin casos confirmados a las aves comerciales.
La respuesta nacional se apoya en una separación regulatoria entre aves informales o de traspatio y el circuito registrado. Los movimientos controlados por el Sistema de Monitoreo Avícola quedan exceptuados, mientras las aves de traspatio y las de producción Free Range deben permanecer en instalaciones cerradas y techadas. En el predio afectado se ordenaron interdicción, sacrificio sanitario, disposición segura, limpieza, desinfección y rastreo de movimientos y contactos previos.
Esa diferenciación busca impedir que un foco doméstico alcance a granjas comerciales y altere la cadena productiva o el comercio exterior. La influenza aviar de alta patogenicidad es de notificación internacional y puede generar restricciones comerciales cuando alcanza aves de producción. La reciente recuperación argentina del estatus sanitario muestra cuánto pesa esa condición. Por ahora, Uruguay mantiene sin casos confirmados a las aves comerciales.

El diagnóstico también expone límites que todavía impiden medir el alcance real del evento. El MGAP no publicó la localidad exacta dentro de Colonia, la cantidad de aves afectadas ni el origen epidemiológico; además, el test rápido inicial fue negativo y la confirmación llegó después en el laboratorio oficial. La declaración corresponde a sanidad animal: el consumo de carne aviar y huevos no representa riesgo, mientras Salud sigue a las personas que tuvieron exposición directa.

La resolución no fija una fecha de finalización ni un umbral explícito para levantar las restricciones. Los próximos indicadores serán la ausencia de nuevos focos, la continuidad sin casos en aves comerciales y el cierre del rastreo epidemiológico sobre ingresos, egresos y contactos del predio. El MGAP anticipó que actualizará la información según evolucione la investigación, por lo que la efectividad se medirá por contener el virus sin trasladarlo al sistema productivo formal.