05/09/2026 - Edición Nº1306

Internacionales

Agricultura espacial

FLEX medirá la fotosíntesis desde el espacio: cómo puede llegar ese dato al campo

05/09/2026 | La misión despegará el 14 de septiembre y sus datos necesitarán validación antes de llegar al productor.



El 14 de septiembre a las 22:21 de Guayana Francesa, la Agencia Espacial Europea prevé lanzar FLEX junto con Sentinel-3C en un cohete Vega-C desde Kourou. FLEX llevará el espectrómetro FLORIS para detectar la tenue fluorescencia emitida por las plantas durante la fotosíntesis. Esa señal permitirá estudiar actividad fotosintética y estrés vegetal a escala global, sin convertir cada medición en una recomendación agronómica automática.

La escala de observación define el potencial y también los límites iniciales de la misión. FLEX operará a 814 kilómetros de altura, con resolución de 300 por 300 metros, franja de 150 kilómetros y ciclo repetitivo de 27 días. La ESA prevé mapas globales mensuales de fluorescencia, útiles para estudiar patrones regionales, pero menos detallados que drones o sensores destinados a parcelas individuales.

 

El Centro Espacial de Guayana, cerca de Kourou, será el punto de lanzamiento de FLEX y Sentinel-3C.

Del sensor orbital al producto científico

El dato científico recorrerá varias etapas antes de quedar listo para el análisis. FLEX enviará sus observaciones a Svalbard, en Noruega, y desde allí pasarán al procesamiento y al centro ESRIN de la ESA, en Frascati. Los productos avanzarán desde datos brutos hasta niveles calibrados y geolocalizados. Sentinel-3 aportará datos sobre nubes, aerosoles, vapor de agua, temperatura superficial y cobertura terrestre para interpretar la señal.

El desafío agrícola comenzará cuando esos productos salgan del circuito estrictamente científico. Investigadores, empresas de teledetección, plataformas geoespaciales y asesores deberán cruzarlos con clima, suelo, manejo y observaciones de campo. El Mapa de Cultivos presentado en Argentina muestra esa lógica al integrar relevamientos e imágenes satelitales. La ESA ofrece portales de acceso, aunque la disponibilidad operativa específica de FLEX dependerá de completar su puesta en servicio.

FLEX sobre su adaptador de lanzamiento en Kourou
FLEX sobre su adaptador durante la campaña de lanzamiento en Kourou.

La validación marcará el ritmo de uso

La fluorescencia tampoco identifica por sí sola la causa de un problema en un cultivo. Un píxel de 300 metros puede mezclar especies, suelos o estados diferentes, y la atmósfera puede limitar observaciones ópticas. FLEX tendrá una fase de puesta en servicio de unos tres meses para comprobar instrumentos, calibración y calidad. Hasta completarla, no existe una latencia garantizada para transformar sus mediciones en alertas agronómicas cotidianas.

FLEX y Sentinel-3C durante el cierre de la cofia del Vega-C
FLEX y Sentinel-3C fueron encapsulados en la cofia del Vega-C el 2 de septiembre.

El próximo control será el lanzamiento y, después, la validación de los primeros productos científicos. La utilidad para productores dependerá de herramientas que interpreten la fluorescencia junto con clima, suelo y observaciones locales a una escala compatible con decisiones concretas. FLEX ampliará la información sobre el funcionamiento de la vegetación, pero su aporte inicial será una capa de observación global, no un sistema autónomo para decidir cuándo sembrar, regar o fertilizar.