Una tregua localizada comenzó este sábado alrededor de la central nuclear de Zaporiyia, en el sudeste de Ucrania, para permitir la reparación de una línea eléctrica dañada. El acuerdo fue gestionado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ante el riesgo de que la planta, ocupada por Rusia, pierda la energía necesaria para sus sistemas de seguridad.
Se trata de la séptima pausa militar localizada negociada por el OIEA desde el inicio de la guerra para realizar trabajos vinculados con la seguridad nuclear del complejo.
La central permanece desconectada de la red externa desde el 20 de agosto y depende de generadores diésel. Estos equipos mantienen en funcionamiento las bombas, controles y sistemas necesarios para refrigerar los reactores y el combustible usado.
El organismo advirtió que las reservas disponibles podían agotarse en pocos días si no llegaba más combustible o se recuperaba una conexión estable. Aunque los seis reactores están apagados, la planta sigue necesitando electricidad de manera permanente.
Técnicos ucranianos deben reparar la línea Ferosplavna-1, de 330 kilovoltios, después de las tareas de desminado en la zona. Un equipo del OIEA supervisará los trabajos.

La tregua tendría una duración aproximada de una semana. Hasta el momento, no existe confirmación de que la línea haya sido reparada ni de que Zaporiyia haya recuperado el suministro eléctrico externo.
Rusia afirmó además que otra conexión reparada anteriormente continúa sin ser reconectada y responsabilizó a Ucrania. Kiev no respondió públicamente a esa acusación.

Zaporiyia es la mayor central nuclear de Europa y permanece bajo control ruso desde las primeras semanas de la invasión. Inspectores internacionales continúan dentro del complejo, donde han registrado explosiones, restricciones de acceso y sucesivos cortes eléctricos.
La prioridad inmediata es recuperar una fuente estable de energía y mantener abastecidos los generadores. Mientras la central permanezca dentro de una zona de combate, cualquier nuevo corte puede volver a comprometer sus sistemas de seguridad.