Este lunes 7 de septiembre, se conmemora en Argentina el “Día del Trabajador Metalúrgico”.
¿Tiene algo para celebrar el sector en la era Milei?
La fecha es en recuerdo del nacimiento de Fray Luis Beltrán, en Mendoza, en 1784, recordando que fue un pionero en darle un rol protagónico a la riqueza mineral del país al servicio de la independencia.
Su rol fue clave en el Cruce de los Andes: San Martín le encomendó organizar la artillería de la campaña. En ese marco, montó talleres donde se fabricaron fusiles, cañones y municiones.
Más de 200 años después, en su honor se celebra el Día del Trabajador Metalúrgico.

No obstante, la situación del sector es crítica desde la asunción de Milei, con caída de actividad, empresas que bajaron las persianas y empleo perdido. Además, en términos políticos, el sindicato se encuentra intervenido a nivel nacional.
De acuerdo con el informe de ADIMRA, la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina, en julio, la producción de dicho sector se derrumbó 4,4% interanual pese a mostrar una reacción de 0,1% intermensual.
Con este retroceso, hace doce meses consecutivos que la industria metalúrgica presenta una baja interanual, en una dinámica que parece no encontrar piso.

En los primeros siete meses de 2026, la actividad metalúrgica se encuentra 5,5% por debajo del mismo período de 2025, y 18,2% por detrás de 2023.
Otro dato que se desprende del informe es que la utilización de la capacidad instalada en la industria metalúrgica es de las más bajas en términos históricos. Se ubicó en 39,2%, es decir que más de 6 de cada 10 máquinas se encuentran apagadas. Respecto a julio de 2025, implica una baja de 6 puntos porcentuales.

Desde ADIMRA, adjudican esta crisis al achicamiento del mercado interno, que impacta tanto sobre la producción local como sobre las importaciones, que acumulan una contracción de 10,6% en el año.
Ya no se trata de un problema de apertura importadora sino de caída de la demanda agregada, que, para colmo, no muestra señales de recuperación.
Hacia adelante, las expectativas en la metalurgia siguen empeorando. Para los próximos tres meses, la mayoría de las empresas no espera cambios en su producción (47,7%), e incluso se espera que continúe descendiendo (22,1%) en un escenario dominado por la cautela.
La caída es transversal, en un sector complejo como la metalurgia. Afecta a la fundición, las autopartes, la rama carrocerías, equipamiento médico, equipos y aparatos eléctricos, bienes de capital e incluso maquinaria agrícola.
Esta situación crítica de la metalurgia también repercute en los puestos de trabajo.
De acuerdo con los datos del INDEC, solo en la rama metalmecánica, desde la asunción de Milei, se perdieron 20.190 puestos de trabajo registrados en el sector privado.

Pasaron de 235.358 empleos en noviembre de 2023 a 215.168 en mayo de 2026. En términos porcentuales, implica la destrucción del 9% de los puestos de trabajo de la rama.
Solo en el último mes disponible (mayo de 2026), se despidieron 925 empleados, acumulando 16 meses de retracción en el número de asalariados metalmecánicos.
Esta merma se da en el contexto generalizado de destrucción de empleo, que en la industria en general acumula 19 meses seguidos.

En mayo de este año, el Poder Judicial declaró la nulidad de las elecciones de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) en su seccional Campana y a nivel nacional, en las que se había consagrado Abel Furlán.
Bajo el pretexto de que el sindicato “no garantizó una elección confiable, segura ni transparente”, se intervino el gremio por 180 días, a cargo del abogado Alberto Biglieri.
