por Redacción NewsDigitales
La escena mostraba a Javier Milei sentado frente al escritorio de la Casa Rosada, con la tradicional chimenea como uno de los elementos dominantes del fondo. El señalamiento que circuló en redes apuntó a que ambos ejes no coincidían exactamente: el mobiliario parecía proponer un centro, la silla y el presidente aparecían ligeramente desplazados.
Puede parecer un detalle menor. Una composición descentrada no constituye por sí misma un error de realización, pero cuando se trata de una cadena nacional -donde predominan la frontalidad, la solemnidad y la simetría- cualquier desajuste puede convertirse rápidamente en protagonista de la imagen.
El señalamiento partió del realizador audiovisual Julián Alvez, quien publicó en X una captura de la transmisión con una grilla superpuesta para mostrar el desfasaje. “Como contribuyente exijo que para la próxima cadena nacional el Presidente aparezca en el centro”, escribió, con una ironía que rápidamente encontró eco entre otros usuarios.
Alvez fue todavía más lejos y sugirió crear una Dirección de Realización Audiovisual y designar para esa tarea a alguien formado en la Universidad del Cine. La propuesta tenía un destinatario concreto, aunque el cargo que mencionaba ya existe dentro de la estructura presidencial.
Como contribuyente exijo que para la próxima cadena nacional el Presidente aparezca en el centro.
— Julián Alvez (@alvezjulian_) September 4, 2026
Les voy una idea: creemos el cargo de Director de Realizaciones Audiovisuales. Que sea alguien que haya estudiado en la FUC y con amplia experiencia. pic.twitter.com/6DqudYpNFY
El responsable de esa área es Santiago Oría, egresado de la Universidad del Cine y funcionario a cargo de la realización audiovisual de la Presidencia. La crítica, por lo tanto, dejó de ser solamente una observación sobre la posición de una silla y pasó a apuntar contra el dispositivo encargado de construir visualmente la imagen presidencial.
El cineasta militante Oría fue designado director de Realización Audiovisual de la Presidencia mediante el Decreto 444/2024. Desde ese lugar participa de la producción de las cadenas nacionales, videos institucionales, registros de las actividades presidenciales y distintas piezas audiovisuales que forman parte de la comunicación oficial del Gobierno.
Su función adquiere particular importancia dentro de una administración que convirtió la comunicación audiovisual y las redes sociales en una herramienta central de construcción política. En ese esquema, la manera en que aparece Milei frente a una cámara no es un aspecto completamente secundario: forma parte de la identidad visual con la que el Gobierno busca transmitir sus mensajes.
Eso no significa, naturalmente, que Oría haya colocado personalmente la silla ni que una captura permita determinar quién tomó cada una de las decisiones de la puesta en escena. La responsabilidad señalada en las redes es de carácter institucional: la realización audiovisual presidencial está bajo su órbita.
La ironía del episodio es que la cadena nacional había sido concebida para poner a Malvinas en el centro de la agenda. El mensaje presidencial ratificó el reclamo argentino de soberanía y anunció nuevas medidas vinculadas con la explotación de recursos naturales y la defensa de los intereses nacionales.
Milei también anticipó el envío al Congreso de un proyecto vinculado con la defensa de la soberanía y destacó la importancia estratégica de Tierra del Fuego. El discurso buscó presentar la cuestión Malvinas como una política de Estado situada por encima de las disputas partidarias.

La transmisión había sido grabada en la Casa Rosada durante la tarde del jueves 3 de septiembre. El presidente completó la lectura sin repetirla y el mensaje fue emitido a las 21, con una duración aproximada de quince minutos.
Pero en la era de las redes sociales, un discurso puede ser desplazado en cuestión de minutos por una imagen. Y esta vez, la discusión terminó concentrándose en unos centímetros de diferencia dentro de un encuadre.