por Redacción NewsDigitales
Chacarita Juniors atraviesa una de sus peores crisis en muchos años. El Funebrero perdió este fin de semana el clásico ante Atlanta por 1 a 0, por la fecha 28 de la Primera Nacional y quedó hundido en zona de descenso directo del Grupo B.
Como si fuera poco, tras el partido estalló una violenta interna entre facciones de la barra, con un saldo alarmante: dos heridos de bala, 17 detenidos y varios lesionados por armas blancas.
Rodrigo Moreira marcó el único gol del encuentro, con un cabezazo tras un preciso centro de Alejo Dramisino. Chacarita, que jugó bien y mereció más, no logró concretar sus jugadas y cayó por la mínima.
La derrota no sólo le impidió salir del último puesto en su zona: profundizó la crisis y agitó el fantasma del descenso a la Primera B Metropolitana.
Al salir del estadio, los futbolistas del Tricolor de San Martín fueron insultados por sus propios hinchas, en escenas que reflejaron el clima enrarecido que rodea al club.

Pero lo más grave sucedió puertas afuera. En Villa Maipú, apenas unas horas después del partido, se produjo un feroz enfrentamiento entre las dos principales facciones de la barra: "La Famosa Banda de Chacarita", encabezada por Angélica Molina, y "Los Pibes de Chacarita", la facción rival.
Todo arrancó en una propiedad cercana a Matheu y Zapata con facas y piedras. Rápidamente, la pelea se extendió por 400 metros, hasta Gutiérrez y Maipú, y escaló al uso de armas de fuego.
Angélica Molina —la líder de La Famosa— recibió un balazo en la pierna y varios golpes en la cabeza. Fue trasladada al Hospital Castex, donde quedó internada.
También quedó herido de bala Brian Cisneros, otro integrante de su facción, con un impacto en el cuádriceps izquierdo, hospitalizado en el Hospital Belgrano.

Los enfrentamientos fueron protagonizados por unas 40 personas de Los Pibes que contragolpearon el ataque, mientras que unos 50 miembros de La Famosa habían ido a emboscar a los rivales.
La policía intervino y realizó 17 detenciones, todas de miembros de La Famosa Banda. Los aprehendidos no permanecieron detenidos y fueron liberados por la UFI 1 de San Martín, que caratuló los hechos como "lesiones, tentativa de violencia y resistencia a la autoridad".
Con la crisis deportiva y la violencia en las tribunas, Chacarita necesita respuestas urgentes dentro y fuera de la cancha para evitar un descenso que puede ser un quiebre histórico para el club.