El Automóvil Club Argentino (ACA) reemplazó en su sede central uno de sus históricos tótems, declarado Monumento Histórico Nacional en 2017, y desató una fuerte controversia en torno a la preservación de uno de los símbolos más reconocibles de la institución. El arquitecto y especialista en patrimonio Fabio Grementieri cuestionó públicamente la intervención y lanzó una campaña para reclamar la restitución de la pieza original.
“¿Se consultó a la Comisión Nacional de Monumentos? ¿Estamos frente a un delito?”, planteó Grementieri en sus redes sociales. El interrogante abrió una discusión que excede la valoración estética del nuevo diseño: qué procedimiento se siguió para retirar un elemento expresamente alcanzado por una declaración de protección nacional.

La controversia adquirió además otra dimensión por el momento elegido para presentar la renovación. El nuevo elemento fue inaugurado con motivo del Congreso Americano de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) realizado en Buenos Aires, con la presencia de su presidente, Mohammed Ben Sulayem, y autoridades del ACA.
La protección de la antigua estructura está documentada. Mediante el Decreto 637/2017, el Poder Ejecutivo declaró Monumento Histórico Nacional al edificio de la sede central del Automóvil Club Argentino, ubicado en Avenida del Libertador 1850, y también alcanzó específicamente a sus históricos tótems identificatorios.
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El artículo 2° de la norma menciona expresamente como bienes protegidos al tótem ubicado en Avenida del Libertador y Tagle y al emplazado en las calles José León Pagano y Pereyra Lucena. La disposición incluso individualiza geográficamente las piezas.
Ese antecedente es el que convirtió el reemplazo en algo más que un cambio de imagen institucional. El antiguo “muñeco” del ACA, como suele denominarse a la estructura, forma parte de un conjunto reconocido oficialmente por su valor histórico y arquitectónico.
Los tótems acompañaron durante décadas la expansión del Automóvil Club Argentino y terminaron convirtiéndose en una referencia visual para generaciones de automovilistas y viajeros. Su diseño integraba señalética, mapas y los símbolos característicos de una institución estrechamente vinculada con la historia de las rutas y del automóvil en la Argentina.
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Uno de los cuestionamientos más fuertes llegó de Fabio Grementieri, arquitecto especializado en conservación del patrimonio e historia de la arquitectura, quien además integró la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos y desarrolló una extensa trayectoria vinculada a la preservación de edificios y sitios históricos.
“ACA. Tótem patrimonial. Ícono de la argentinidad. Emblema de la pasión argentina por los autos”, escribió Grementieri al denunciar públicamente el reemplazo.
El especialista reivindicó también el valor de una pieza surgida de la arquitectura y el diseño argentinos del siglo XX y planteó dos preguntas centrales: si la Comisión Nacional de Monumentos fue consultada antes de realizar la intervención y si el reemplazo podría constituir una infracción al régimen de protección patrimonial.
El interrogante jurídico requiere cautela. La sola sustitución de la pieza no permite afirmar que se haya cometido un delito. Para determinar el alcance legal de lo ocurrido es necesario establecer qué autorizaciones existieron, cuál fue la intervención de los organismos competentes y qué destino tuvo el tótem retirado.

La discusión tiene como marco la Ley 12.665, que regula la protección de los monumentos, lugares y bienes históricos nacionales y establece las atribuciones de la Comisión Nacional de Monumentos.
La legislación contempla mecanismos específicos para intervenir sobre bienes protegidos y prevé sanciones frente a determinadas acciones que produzcan su destrucción o alteración. De allí surge una de las principales preguntas que rodean el caso: qué procedimiento administrativo precedió al reemplazo del tótem de la sede central del ACA.
La cuestión también alcanza a la propia estructura institucional del Automóvil Club Argentino. Actualmente la entidad está presidida por César Carman y cuenta, entre sus órganos internos, con una Comisión Asesora Especial de Patrimonio Histórico, coordinada por Eugenio Breard, y una comisión de Infraestructura y Arquitectura, encabezada por Augusto Gitard.
La existencia de esas áreas introduce otro interrogante hasta ahora sin respuesta pública: quién tomó la decisión de reemplazar el tótem y qué participación tuvieron los responsables de patrimonio e infraestructura del propio ACA.
También resulta relevante conocer dónde se encuentra actualmente la pieza retirada, en qué condiciones fue preservada y si existe algún proyecto para su restauración, conservación o eventual restitución.

El reemplazo coincidió con un acontecimiento de relevancia internacional. Buenos Aires recibió entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre el Congreso Americano de la FIA, organizado por el Automóvil Club Argentino y con participación de representantes de clubes automovilísticos del continente.
El nuevo tótem fue presentado en ese contexto. La placa instalada en su base señala que fue inaugurado “en ocasión del FIA American Congress” y consigna al presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, y al presidente del ACA, César Carlos Carman. También atribuye el diseño de la nueva estructura a Gregorio Nájera.
Precisamente por la participación de Ben Sulayem en la presentación, Grementieri dirigió parte de sus cuestionamientos hacia la Federación Internacional: “¿Sabrá la FIA y su presidente el valor que tiene el ‘muñeco’ del ACA para los argentinos, para el automovilismo, para los viajeros?”
El planteo adquiere especial significado porque la presentación ocurrió durante un encuentro destinado a reivindicar la historia y proyectar el futuro del automovilismo regional. El propio ACA ha reivindicado públicamente en otras oportunidades su compromiso con la preservación del patrimonio histórico automotor.
Grementieri trasladó su reclamo de las redes sociales a una campaña pública en Change.org, bajo la consigna “Pidamos que repongan el tótem del ACA declarado Monumento Histórico Nacional en su lugar”.
La iniciativa busca reunir adhesiones para exigir la restitución de la estructura en su emplazamiento original y colocar el debate sobre su protección patrimonial en la agenda pública.
Los cuestionamientos comenzaron también a multiplicarse en redes sociales. La cuenta de Instagram Eternautas se sumó al reclamo y sostuvo que el antiguo tótem era “un ícono del diseño urbano” y una de las marcas históricas de identidad del Automóvil Club Argentino.
La reacción muestra que el debate no se limita a especialistas en arquitectura. Para muchos usuarios, automovilistas y seguidores de la historia del ACA, la estructura forma parte de una memoria visual asociada a las rutas, los viajes y el crecimiento del automóvil durante buena parte del siglo XX.
La controversia presenta finalmente dos discusiones diferentes. Una es estética: si el nuevo diseño representa mejor o peor al Automóvil Club Argentino que la estructura histórica. Sobre ese punto pueden existir opiniones completamente diferentes.
La segunda es patrimonial y requiere respuestas concretas. ¿La Comisión Nacional de Monumentos intervino o autorizó el reemplazo? ¿Dónde se encuentra el tótem histórico? ¿Fue preservado? ¿Existe un proyecto para restituirlo? ¿Qué autorizaciones fueron solicitadas antes de colocar la nueva estructura?
El Decreto 637/2017 aporta, en cambio, una certeza: el tótem histórico ubicado en Avenida del Libertador y Tagle fue expresamente alcanzado por la declaración como Monumento Histórico Nacional.
Ese dato coloca la discusión en un terreno diferente al de un simple cambio de marca. Detrás de la renovación de la imagen del ACA quedó planteado un interrogante más profundo: hasta dónde puede avanzar una institución en la modernización de su identidad cuando aquello que decide reemplazar ya forma parte del patrimonio histórico protegido de la Argentina.
@buenosaires.alpaso cambios en el tótem del ACA central, emblema del diseño argentino y MHN desde 2017 #buenosaires #baalpaso ♬ tornado warnings instrumental loop - joaquín