07/09/2026 - Edición Nº1308

Política

Sondeo de opinión

Encuesta en CABA: los porteños le tienen más miedo al peronismo que al ABL

07/09/2026 | El 45,1% de los porteños afirma no identificarse con ninguno de los extremos. El kirchnerismo, con muy baja adhesión.



Una encuesta de DC Consultores trazó un diagnóstico sobre el humor social y las prioridades de los porteños de cara al escenario político de los próximos años.

Uno de los datos más llamativos apareció al consultar por los principales temores hacia el futuro: el 33,7% teme que el peronismo u otra fuerza política pueda gobernar la Ciudad, mientras que el 17,5% ubica entre sus preocupaciones un aumento del ABL y los Ingresos Brutos.

El relevamiento fue realizado entre el 23 y el 27 de agosto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y lleva como título "CABA en refacción".

La metáfora elegida por la consultora busca representar a una sociedad que reconoce cambios y obras, pero que al mismo tiempo reclama resultados concretos, mayor orden y una conducción con capacidad para resolver los problemas cotidianos.

El estudio muestra, además, un electorado porteño que conserva una identidad política mayoritariamente alejada del peronismo, aunque tampoco parece dispuesto a entregar un cheque en blanco a la dirigencia tradicional. La demanda de gestión, seguridad, limpieza, tránsito, transparencia y prudencia fiscal atraviesa buena parte de las respuestas.

El principal temor: que el peronismo gobierne la Ciudad

La pregunta sobre qué es lo que más preocupa a los porteños de cara a los próximos dos años ofrece uno de los datos políticos más contundentes del estudio.

El 33,7% respondió que su principal temor es "Que el peronismo u otro partido puedan gobernar la Ciudad".

La cifra supera ampliamente a la preocupación por el impacto impositivo. El 17,5% señaló como temor el "Aumento del ABL e Ingresos Brutos".

Sin embargo, el segundo temor no está vinculado directamente con la identidad partidaria sino con la continuidad de la situación actual: el 29,8% teme que "nada cambie, todo siga exactamente igual".

En tanto, el 19,1% manifestó preocupación por que el PRO pierda su identidad y quede diluido.

Una Ciudad "en refacción"

La imagen que mejor representa a Buenos Aires para la mayoría de los consultados es precisamente la elegida como título del informe. El 61,9% describió a la Ciudad como "En refacción, con la familia viviendo adentro".

Muy por detrás aparece la visión de quienes consideran que la Ciudad continúa igual. El 24,2% eligió la opción "La misma de siempre, nadie tocó nada".

En tanto, el 7,6% sostuvo que está "cerrada con llave, esperando a ver quién entra", mientras que apenas el 6,3% la describió como "recién pintada y en orden".

La lectura general de DC Consultores es que el porteño reconoce una ciudad en movimiento, pero no considera que el proceso esté terminado ni que los resultados sean suficientes.

Entre el escepticismo y la expectativa de mejora

La percepción sobre el rumbo de la Ciudad también presenta un escenario dividido.

El informe identifica un 58,1% de menciones asociadas a la desolación y la incertidumbre. Dentro de ese universo aparecen conceptos vinculados con la desorientación, la falta de rumbo, la inmovilidad, el deterioro, la suciedad y la percepción de que Buenos Aires permanece estancada.

Entre las respuestas se destacan "desorientación e incertidumbre", con un 10,8%; "Quieta", con 8,1%; y "Siempre igual/frenada", con 5,4%. También aparecen menciones relacionadas con "desastre" y "no sé", además de otras referencias críticas.

Del otro lado, el 31,1% reúne respuestas asociadas con la esperanza y el progreso. Dentro de este grupo aparecen conceptos como el orden, con 9,5%; la mejora y la elegancia, con 8,1%; la modernidad y el progreso, con 4,1%; el cambio positivo, con 4,1%; y el encauzamiento o la estabilidad urbana, con 5,4%.

El resultado muestra que, aunque existe una mirada crítica sobre el presente, tampoco desapareció la expectativa de que la Ciudad pueda mejorar.

Seguridad, limpieza y tránsito: el reclamo por resultados

La principal demanda hacia la administración porteña está relacionada con la gestión cotidiana.

El 44,6% considera que al gobierno de la Ciudad le faltan "resultados puntuales (seguridad, limpieza, tránsito)".

Se trata de la respuesta más elegida y refuerza una característica que aparece en prácticamente todo el relevamiento: el vecino porteño reclama soluciones concretas antes que grandes discursos políticos.

El segundo reclamo, con 33,1%, apunta a una cuestión diferente: "Una visión de futuro, no solo la gestión del día a día".

Por otra parte, el 15,9% reclama "cercanía real con los vecinos", mientras que apenas el 6,4% considera que a la administración no le falta nada y que "vamos bien".

El candidato ideal: menos discursos y más gestión

Cuando se consulta qué tipo de dirigente debería gobernar la Ciudad, la respuesta es contundente. El 53,7% prefiere a un gobernante "Que resuelva lo cotidiano sin discursos".

El segundo atributo más mencionado es la prudencia fiscal: el 24,1% quiere un dirigente "Que no suba impuestos ni tasas".

El 14,8%, en tanto, valora que el futuro gobernante "dialogue, que no imponga un modelo único", mientras que el 7,4% considera importante que "no dependa de decisiones de Nación".

Esta última respuesta también introduce una cuestión clave para el escenario porteño: la búsqueda de mayor autonomía frente a la política nacional.

Jorge Macri y Luis Caputo

Un electorado que no quiere quedar atrapado en la polarización

Otro de los datos relevantes aparece al analizar la identificación política. El 45,1% de los porteños afirma no identificarse con ninguno de los extremos y sostiene que busca alternativas diferentes.

A eso se suma un 25,7% que asegura definir su posición en función de la contienda electoral de cada momento.

El alineamiento explícito con el rumbo nacional de Javier Milei y Patricia Bullrich alcanza al 21,3%, mientras que apenas el 7,9% manifiesta preferencia por un regreso de signo peronista o kirchnerista.

La combinación de estos números permite observar que el escenario porteño no aparece dividido simplemente entre dos polos. Una mayoría significativa declara no sentirse representada por los extremos o mantiene abierta su decisión hasta conocer las características de cada elección.

La paradoja porteña: conservar el modelo, pero cambiar la gestión

El conjunto de las respuestas presenta una paradoja que puede resultar determinante para el escenario electoral de la Ciudad.

Los porteños consultados parecen querer preservar determinados rasgos del modelo político y cultural de Buenos Aires, particularmente frente a la posibilidad de un gobierno peronista, pero al mismo tiempo expresan un fuerte cansancio con la falta de resultados y con aquello que perciben como inercia.

Por eso, el rechazo a una eventual llegada del peronismo convive con un reclamo de renovación. El temor a que "nada cambie" alcanza el 29,8%, apenas cuatro puntos por debajo del miedo a que el peronismo u otra fuerza gobierne la Ciudad.