Aunque la campaña presidencial de 2027 todavía no comenzó formalmente, los movimientos políticos, las encuestas y el posicionamiento de los posibles candidatos ya empiezan a configurar el escenario electoral. Sobre esa realidad trabajará en Buenos Aires WAR ROOM – Cómo se gana una elección, una experiencia que buscará reconstruir de principio a fin cómo se diseña una campaña para llegar a la Casa Rosada.
La jornada se realizará el 9 de octubre de 2026 en el Centro Cultural Recoleta y reunirá a 14 especialistas en comunicación y estrategia política. La particularidad será que no trabajarán sobre una elección pasada ni sobre dirigentes ficticios: utilizarán potenciales candidatos presidenciales, encuestas, clima sociopolítico, conversaciones digitales y datos del escenario argentino actual.
La actividad es organizada por la Cumbre Mundial de Comunicación Política, junto con la Subsecretaría de Medios y Prensa de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo de Carolina Bartel. La propuesta apunta a mostrar cómo funciona internamente un equipo electoral cuando debe convertir información sobre la sociedad y los candidatos en decisiones concretas de campaña.

La experiencia aparece cuando todavía falta más de un año para las próximas elecciones presidenciales, pero buena parte de las variables que terminarán condicionando la competencia ya comenzaron a moverse.
Los organizadores partirán de encuestas reales, estudios de clima sociopolítico, escucha social, Big Data, comportamiento digital, nanosegmentación y perfiles de potenciales candidatos. A partir de esa información deberán identificar públicos, establecer objetivos y construir una estrategia electoral.
El objetivo no será pronosticar quién será el próximo presidente. El ejercicio buscará responder otra pregunta: qué debería hacer hoy un equipo profesional si tuviera que comenzar a preparar una campaña presidencial en la Argentina.
Ese enfoque permitirá además observar hasta qué punto las campañas electorales dejaron de depender exclusivamente de actos, publicidad y encuestas tradicionales. La segmentación de audiencias, el análisis de las conversaciones digitales, la utilización de grandes volúmenes de datos y la capacidad de reaccionar ante una crisis forman actualmente parte de una misma estrategia.

El War Room funcionará como una estructura de campaña. Cada especialista tendrá una responsabilidad determinada, pero las decisiones de un área podrán modificar el trabajo de las demás.
Daniel Ivoskus, presidente de la Cumbre Mundial de Comunicación Política, estará a cargo de la estrategia general; Shila Vilker, de encuestas e investigación del clima sociopolítico; y Martín Buzzi, de nanosegmentación y pauta programática.
También participarán Mauro Becerra, en implementación en medios; Daniel Vico, en estrategia digital; Gabriel Slavinzky, en media training y discurso; Alonso Cedeño, en anticipación de crisis; y Lucía Bonetto, en movilización y estrategia territorial.
El equipo se completa con Mario Rodríguez, encargado de la operación del Día D; Jorge Imhof, en creatividad y conexión emocional; José Norte, en Big Data, escucha y comportamiento digital; Edgard Gutiérrez, en segunda opinión estratégica; Leandro Fagúndez, en cobertura y contenido; y Halley Arrais, en contraste y diferenciación.
La diversidad de perfiles busca reproducir algo que suele permanecer detrás de escena: una campaña presidencial no se construye únicamente alrededor del candidato, sino mediante equipos que investigan a los votantes, procesan datos, elaboran mensajes, administran recursos y modifican decisiones a medida que cambia el escenario.
La jornada estará dividida en cuatro etapas. La primera permitirá conocer la estructura del equipo y las responsabilidades de cada integrante; la segunda estará concentrada en investigación, datos y contexto; la tercera abordará la construcción de la estrategia y su implementación; y la última se enfocará en contraste, pauta y organización del Día D.
Una encuesta, por ejemplo, puede obligar a revisar una estrategia. Ese cambio puede modificar el discurso del candidato y, a partir de allí, alterar la creatividad, la pauta publicitaria, las redes sociales o el despliegue territorial. Una crisis inesperada puede hacer que todo el esquema vuelva a discutirse.
“Una campaña no es una suma de especialistas trabajando por separado. Es un equipo que interpreta información, discute alternativas y toma decisiones bajo presión”, explicó Ivoskus al presentar la iniciativa.

El consultor argentino preside la Cumbre Mundial de Comunicación Política y trabaja en estrategia electoral, comunicación de gobierno y construcción de liderazgo en distintos países de América Latina.
Uno de los aspectos que vuelve particularmente actual al ejercicio es el peso asignado a Big Data, escucha social, comportamiento digital y nanosegmentación.
La comunicación electoral atraviesa una transformación en la que los equipos pueden identificar preocupaciones y comportamientos de diferentes grupos de votantes y adaptar la estrategia, los contenidos y la inversión publicitaria a audiencias cada vez más específicas.
El War Room buscará integrar esas herramientas con componentes tradicionales de cualquier elección: territorio, discurso, preparación del candidato, medios de comunicación, creatividad, contraste con los adversarios y movilización electoral.
De esta manera, el encuentro no estará pensado solamente para consultores. La convocatoria está dirigida también a políticos, candidatos, dirigentes, equipos de campaña, comunicadores y profesionales vinculados con procesos electorales.
Con la mirada puesta en 2027, el experimento tendrá como materia prima una política argentina que ya comienza a discutir candidaturas, liderazgos y estrategias. El 9 de octubre, esos movimientos saldrán de la conversación política cotidiana para ingresar en una sala de campaña, donde 14 especialistas intentarán responder cómo se prepara una elección presidencial antes de que empiece formalmente la carrera por el poder.