08/09/2026 - Edición Nº1309

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La zafra de azúcar arrancó tarde por las lluvias y Tucumán aceleró la molienda

07/09/2026 | La industria trabaja a todo ritmo, para recuperar el tiempo perdido, tras un marzo en donde las lluvias fueron un 73% superiores


por Redacción NewsDigitales


El clima húmedo que estuvo presente durante gran parte del año impactó en la cosecha de los principales cultivos argentinos y en este escenario, el azúcar no fue la excepción. Según detalló un relevamiento del INTA -difundido por el Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT)- la zafra azucarera 2026 comenzó con una demora de casi un mes, debido a las lluvias registradas en abril y mayo. 

El exceso de humedad dejó los suelos sin condiciones adecuadas para el ingreso de maquinaria y obligó a los productores tucumanos a interrumpir o bien reducir el ritmo de la cosecha.

La Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres calculó que las lluvias del pasado mes de marzo estuvieron un 73% por encima de lo normal y que las precipitaciones continuaron en abril, escenario que dificultó el inicio de la zafra. En las zonas más bajas, el exceso de agua también afectó el desarrollo de los cañaverales.

El impacto de las lluvias no depende únicamente del volumen acumulado de precipitaciones. La distribución de las precipitaciones, la capacidad de drenaje del suelo, la topografía del establecimiento y las condiciones de acceso pueden determinar si un área estará disponible para las operaciones”, explicaron desde la experimental tucumana.

La industria pisó el acelerador

A pesar del retraso, los ingenios argentinos aceleraron la molienda para recuperar parte del tiempo perdido. Tucumán llegó a registrar picos de 135.000 toneladas de caña molidas por día, por encima de las 127.000 toneladas diarias registradas durante la zafra pasada.

Al 2 de agosto, la molienda había alcanzado 9,76 millones de toneladas, un volumen 17% inferior al registrado en la misma fecha del año pasado. Al 20 de agosto, el acumulado en las principales regiones productoras llegó a 12,45 millones de toneladas, según el IPAAT. Los números muestran que el procesamiento avanzó, pero todavía reflejaba parte de la diferencia acumulada al comienzo de la zafra.

Más allá del volumen y avance de cosecha, la caña de azúcar deja en evidencia un desafío de índole productivo: como manejar el agua cuando las condiciones climáticas pueden cambiar a lo largo del ciclo del cultivo.  En una misma zafra, el productor puede enfrentar dificultades para ingresar al campo debido al exceso de humedad y, en otro momento, lidiar con una menor disponibilidad de agua.

Manejo del agua en distintos escenarios

Ante una consulta de este medio, Luiz Alberto Roque -CEO de Bauer LATAM e Irricontrol-  remarcó que la planificación debe considerar estas diferentes condiciones a lo largo de la campaña.

“En un escenario de cambios en las condiciones climáticas, el manejo del agua debe contemplar tanto los períodos de menor disponibilidad como los momentos de exceso. La tecnología puede contribuir a brindar más información al productor y permitir decisiones más precisas, de acuerdo con las condiciones reales del cultivo”, destacó.

Para el directivo, “no existe una única configuración que pueda atender a todas las áreas. La elección de la tecnología debe considerar las características del terreno y de la operación, especialmente en regiones donde las condiciones del suelo pueden cambiar considerablemente a lo largo de la zafra”, explica Roque.

La discusión sobre el manejo del agua ocurre en un momento de mayor atención sobre El Niño. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó en agosto que las condiciones de este fenómeno climático son compatibles con la fase cálida y señalan una alta probabilidad de persistencia durante el trimestre agosto-septiembre-octubre de 2026.

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