08/09/2026 - Edición Nº1309

Política

Mar del Plata

Dramático relato contra IOMA: su papá tiene 75 años, está ciego y vivieron una pesadilla

08/09/2026 | Dos clínicas lo rechazaron y tuvieron que ir al Hospital Regional. "Mi padre aportó 40 años a la obra social y hoy nos vemos ahorcados", dice Carla.



La madrugada del pasado viernes comenzó con un llamado que ninguna familia quiere recibir. A las 2 de la mañana, Carla fue avisada desde el geriátrico donde se encontraba su padre, Raúl, de 75 años: su estado de salud se había agravado y no lograban estabilizarlo.

Lo que siguió fue una carrera contra el tiempo para conseguir atención médica. Según relató Carla a NewsDigitales, la ambulancia trasladó a su padre con una presión arterial de 6/4 y bradicardia, mientras la familia recorría distintas instituciones en busca de una cama.

Raúl es afiliado a IOMA y, según contó su hija, realizó aportes durante aproximadamente 40 años. Tiene una salud compleja: es diabético, está ciego, sufrió amputaciones en los pies, atravesó isquemias cerebrales y padece enfermedades cardíacas por las que le colocaron stents.

El episodio volvió a poner a Carla frente a una situación que, asegura, su familia atraviesa desde hace una década: las dificultades para conseguir prestaciones, medicamentos e insumos a través de la obra social bonaerense. "Estamos completamente a la deriva", resumió.

Reclamo reciente de diferentes sectores y familias en la sede de IOMA La Plata

Una madrugada en busca de una cama

Según el relato de Carla, la primera institución a la que se dirigieron fue la Clínica Belgrano de Mar del Plata. Allí, aseguró, les informaron que no podían recibir a su padre porque no había camas disponibles.

La ambulancia continuó entonces el recorrido hasta la Clínica del Niño y la Madre, donde Raúl es paciente.

Pero tampoco pudo ser ingresado. "Nos rechazaron porque IOMA no paga, esa fue la respuesta", sostuvo Carla.

La situación generó todavía mayor incertidumbre porque, según contó, durante el traslado los propios trabajadores de la ambulancia les explicaron que se trata de una situación que se repite con otros afiliados. "Nos cuentan que los pacientes mueren dando vueltas buscando una clínica", relató.

En ese momento, la familia se enteró de que para acceder al Hospital Regional Alende debían presentar dos rechazos de otras instituciones. "Esto ya lo teníamos, así que para allá fuimos", explicó.

Hospital General Alende de Mar del Plata

Raúl fue estabilizado en el hospital

Finalmente, el traslado terminó en el Hospital Regional. Allí Raúl fue atendido en la guardia y, según relató su hija, los profesionales consiguieron estabilizarlo.

Sin embargo, la falta de camas hizo que permaneciera allí. Carla destacó especialmente la atención recibida por el personal del hospital, incluso en medio de las dificultades que encontró durante la internación.

Pese a la falta de todo, entre insumos y cosas básicas como almohadas, hicieron lo que humanamente se debía hacer ante el cuadro que él padece", señaló.

Rául con su esposa

El reclamo por los medicamentos y los insumos

El episodio de septiembre, según Carla, no constituye un hecho aislado. La mujer sostiene que su familia atraviesa dificultades con IOMA desde hace aproximadamente diez años y que en los últimos tiempos la situación se volvió cada vez más complicada.

"IOMA nos recortó insumos y medicación que debería ser sin costo por su cuadro, porque son enfermedades crónicas", afirmó.

A eso se suma otro frente de conflicto: la cobertura del geriátrico donde se encuentra Raúl.

Según contó, la familia inició un amparo judicial para intentar obtener la cobertura: "Todo es excesivamente costoso, pero se debe comprar o pagar. Eso genera en nosotros deudas que cubrimos como podemos".

Uno de los aspectos más fuertes del relato de Carla es el impacto que la situación tiene sobre el resto de la familia.

Su padre tiene 75 años y una salud delicada. Su madre, contó, tiene 80. "El sistema de IOMA no solo se lleva puesto al paciente, sino a la familia directa", sostuvo.

"Ante la desesperación tratamos también de proteger a mi madre, que tiene 80 años y debe estar entera, dentro de lo posible, para poder llevar adelante todo el drama que genera esta situación", relató.

Homero Giles, titular de IOMA

El miedo detrás de cada traslado

Más allá de los gastos y los trámites, Carla describe una sensación que, para ella, resulta todavía más angustiante: no saber dónde terminará un familiar cuando necesita atención urgente.

"El pánico que genera la situación es saber que te vas a subir a la ambulancia y no conocer qué destino va a tener tu familiar", expresó.

En el caso de Raúl, la incertidumbre comenzó durante la madrugada, cuando la ambulancia inició un recorrido que incluyó distintos establecimientos antes de llegar al hospital.

"Con IOMA en este episodio no nos comunicamos porque sabemos de antemano que no hacen nada", afirmó, totalmente desgastada.

"Mi padre aportó 40 años a la obra social"

Uno de los argumentos centrales del reclamo de Carla es la trayectoria de su padre como afiliado: "Mi padre aportó 40 años a la obra social y hoy nos vemos ahorcados por un sistema que hace y deshace a manos de Giles y Kicillof", manifestó, en referencia al titular de IOMA, Homero Giles, y al gobernador bonaerense.

"¿Qué pasa con el dinero?", clamó, y agregó: "No dan respuestas, no cubren insumos y no sabemos dónde están los aportes, con gestiones que dejan más dudas que servicios".

La mujer considera que los problemas que enfrenta su familia no son exclusivamente propios, sino que forman parte de una problemática que afecta a otros afiliados que dependen de la obra social para acceder a tratamientos, medicamentos, insumos o internaciones.

"Estamos en manos de inoperantes", cuestionó, y afirmó que "somos tratados como números". "Hablo en nombre de mi padre porque él no puede", expresó.

"Los argentinos no nos merecemos este trato. ¿Yo me pregunto si ellos se atienden en estos lugares?", completó.