El Banco Nación anunció una reducción de la tasa para refinanciar deudas, en medio del crecimiento de las dificultades de las familias para afrontar sus compromisos y cuando el Congreso comienza a discutir distintas alternativas para enfrentar el sobreendeudamiento.
Desde este lunes, la tasa para refinanciar pasó del 35% al 29%, una reducción de seis puntos porcentuales que impactará directamente sobre el valor de las cuotas.
La decisión aparece, además, en un momento particular, diputados puso el problema del endeudamiento familiar en agenda y avanza con el análisis de distintos proyectos que buscan dar una respuesta a quienes acumulan deudas y ya tienen dificultades para pagarlas.
La Comisión de Finanzas tendrá este martes 8 de septiembre una nueva reunión informativa dedicada específicamente a la emergencia por sobreendeudamiento.
EL BANCO NACIÓN BAJA LA TASA PARA LA REFINANCIACIÓN DE DEUDAS
— Prensa BNA (@prensabna) September 7, 2026
La entidad anunció la baja, a partir de hoy, de la tasa para refinanciar deudas del 35% al 29%, lo que implica una cuota menor y mayor margen para que los clientes logren su sustentabilidad económica.
De esta manera,… pic.twitter.com/wOLfRG5GGY
El impacto de la reducción puede verse en un ejemplo concreto difundido por el propio Banco Nación.
Para una deuda de $10 millones refinanciada a 60 meses, la cuota estimada pasa de $354.900 a $317.400 mensuales.La diferencia es de aproximadamente $37.500 por mes, equivalente a una reducción del 10,6%. A lo largo de los cinco años del préstamo, representa unos $2,25 millones nominales menos.
El esquema alcanza a distintas situaciones de endeudamiento. El banco viene ofreciendo alternativas para quienes tienen obligaciones dentro de la propia entidad, para quienes necesitan consolidar compromisos contraídos con otros bancos, para atrasos recientes en tarjetas y también para clientes que ya se encuentran en mora.
En el caso de las tarjetas de crédito, la propuesta vigente contempla una TNA fija del 29%, una tasa efectiva anual del 33,19% y un costo financiero total efectivo anual del 41,32%, para determinados clientes con atrasos recientes.
La medida del Banco Nación coincide con el avance de una discusión mucho más amplia en la Cámara de Diputados.
El Congreso analiza distintas iniciativas vinculadas al sobreendeudamiento y la morosidad. Entre ellas aparece un Régimen Integral de Protección y Desendeudamiento de las Familias Argentinas, que propone modificaciones en las normas de defensa del consumidor y tarjetas de crédito y lleva, entre otras, la firma del diputado Germán Martínez.
Esta mañana, en diálogo con Futurock, Martínez aseguró que confía en que los bloques puedan alcanzar consensos para avanzar con una respuesta legislativa.
“Yo estoy convencido de que vamos a conseguir acuerdos. Hay que ver cuál es el universo que vamos a trabajar, qué hacemos con cada uno de los endeudados y de los deudores, las deudas irregulares, etc.”.
El legislador calificó la situación como “un problema gravísimo” y planteó que el objetivo debe ser construir una herramienta que permita dar respuestas concretas a las familias.
“Hay familias endeudadas que nunca antes habían pedido préstamos”, advirtió Martínez, quien vinculó el fenómeno con el aumento de los gastos cotidianos.

El problema que comienza a discutirse es qué hacer con quienes todavía tienen ingresos, pero acumularon compromisos financieros que ya no pueden afrontar bajo las condiciones originales.
En ese sentido, una reducción de la tasa puede aliviar la cuota mensual, aunque no elimina la deuda. El objetivo de una refinanciación es extender o modificar las condiciones para que el compromiso vuelva a ser compatible con la capacidad de pago del deudor.
La baja anunciada por el Banco Nación se suma, de hecho, a otras medidas recientes de la entidad para reorganizar deudas y reducir el costo de los préstamos personales. El viernes pasado, el banco ya había anunciado recortes de entre 6 y 10 puntos porcentuales en distintas líneas destinadas a clientes que cobran allí sus salarios o jubilaciones.
Con la morosidad instalada en la agenda económica y política, el debate ahora excede a una entidad financiera: el Congreso deberá definir qué universo de deudores abarcar, qué deudas podrán ser reestructuradas y bajo qué condiciones, una discusión que promete atravesar las próximas semanas.