En El Living de NewsDigitales, buscamos contar la realidad del campo a través de la mirada de sus protagonistas y en cada encuentro, referentes de la agroindustria, la ganadería y los negocios -solo por mencionar algunos eslabones- nos han dejado su mirada.
El periodismo agropecuario -desde su lugar- también es protagonista de este vasto universo y en el día a día también tiene su opinión.
Daniel Aprile, periodista especializado en agro y economía -y con una vasta trayectoria en medios nacionales de primera línea, analizó la actualidad del sector y no dejó tema sin tocar: el impacto de las políticas de la Casa Rosada en el campo, la inevitable comparación con Brasil, el contrapunto exportaciones de soja versus Vaca Muerta y que puede esperar el sector en el contexto de las elecciones presidenciales del próximo año.
-Pensando en la política económica que está llevando adelante el Gobierno, ¿cuáles te parecen que son las medidas económicas que tienen mayor impacto en el agro?
-En principio poner las cuentas en orden, cuando uno habla del equilibrio fiscal tiene que tener muy presente que es algo que parece muy lejano, pero es algo que tiene que estar presente y está todos los días entre nosotros, porque es lo que permite que volvamos a tener cierta estabilidad y cierta normalidad a la hora de hablar de la economía y del mercado de todos los días. Es lo que te permite lograr que la inflación empiece a bajar, como empezó a bajar en este gobierno y que tengamos un cierto horizonte de previsibilidad a largo plazo, porque los números cierran. Hay actividades económicas que están funcionando bien, el campo es una de ellas, la minería es una que está un poco más incipiente, pero el petróleo está trayendo mucha plata. Tener un horizonte más claro con el tipo de cambio le permite al productor saber con certeza cuánto vale su producción y después también hacer negocios.
-¿Cómo estamos con respecto a nuestros vecinos más cercanos?
-Yo siempre comparo y está muy de moda comparar a Brasil con Argentina. Cuando empezás a mirar, si comparas tranqueras adentro no hay tanta diferencia. La diferencia siempre es de índole económica y política, además de que no hay derechos de exportación. Pero como medidas económicas, falta para que la Argentina apoye a un sector como el campo; no es que no lo está apoyando, le está quitando cosas que otros le pusieron como obstáculos. Sí comparás con el resto de la región y del mundo, falta todavía para que apoye al campo como sí se lo ha apoyado en otros lugares, en Europa, en Brasil, incluso en Estados Unidos. Esta gestión de Donald Trump ha anunciado algunos créditos muy fuertes para el sector agrícola.
-Bueno, en Brasil se viene una inversión monstruosa en infraestructura, ellos piensan en ampliar puertos y acá cuando se termina un conflicto salarial empieza otro.
-Sí, que traban la operatoria. Somos reyes en poner obstáculos, no nos damos cuenta, pero nos autoboicoteamos, Hay mucha gente que tiene que venir a invertir y que percibe que la Argentina es un conflicto tras otro. Hay gente que tiene plata, pero que tiene muchas opciones y que puede decir, voy a Uruguay, voy a Brasil porque es mucho más atractivo invertir en Brasil y no me van a poner palos en la rueda para después retirar mi plata. No nos olvidemos que en la Argentina todavía hay cepo, a nosotros se nos acabó para ir a comprar dólares o podemos comprar dólares mucho más libremente, pero las empresas todavía no pueden sacar su plata libremente de la Argentina, como es lo más normal en todo el mundo.
-En materia de generación de divisas, a Rosario le está saliendo la competencia de Vaca Muerta. ¿Cómo lo ves? El agro es el mayor aportante de divisas de la economía argentina.
-Eso va a seguir pasando por un tiempo, hasta que el petróleo empiece a ser mucho más dinámico. Hace pocos días, el presidente de YPF aseguró que Argentina tendrá un ingreso de 12.000 millones de dólares durante los próximos 20 años, cuando todas las inversiones empiecen a llegar a Vaca Muerta. Eso quiere decir que el petróleo será un actor muy importante le va a restar peso y responsabilidad a otros sectores, como hoy lo tiene el campo. Y hay otra cosa que pasó en los últimos meses, que no pasaba en la historia de la Argentina: por primera vez, la harina de soja dejó de ser el complejo exportador más importante porque lo superó el petróleo. Claramente están empezando a pasar cosas, el petróleo empieza a aportar más plata a la economía, inyecta dólares y eso está buenísimo para el campo.
-En lo que va del año, ¿hubo algún tema del agro que te sorprendió?
-Me parece que hay una discusión que por fin llegó para resolverse, que es la de la ley de semillas, que es un tema que en el campo venimos discutiendo desde hace mucho. El Gobierno puso sobre la mesa específicamente la propiedad intelectual. Para mí fue una sorpresa, porque el oficialismo busca que eso se trate muy pronto.
-¿Qué estás viendo de políticas para el sector agro?
-La verdad es que poco. Voy a empezar por fuera del agro, la calidad de los legisladores es paupérrima. La información que manejan y la percepción de la realidad que tienen es muy baja. Aunque cambió y se renovó, es un congreso que está muy lejos de la gente, que no termina de comprender las urgencias que tiene la Argentina. No tienen una percepción de la realidad tan fuerte quizá como la tienen a veces alguien que está en un cargo ejecutivo o hasta un intendente. Al intendente lo respeto mucho, porque es el tipo que se cruza todos los días con los vecinos. Ahora, cuando vos me preguntás qué percepción, qué se hace desde el campo en el Congreso, si les cuesta entender que a la gente le está siendo difícil ir a la carnicería, ¿qué pueden hacer por un sector que a priori tiene las cosas resueltas porque es el sector fuerte de la economía?
-El oficialismo ya está en modo campaña para el año que viene. Enfocándonos en los posibles presidenciables, ¿cómo lo ves en su relación con el campo?
-Del oficialismo me parece que está claro, es Javier Milei. Habrá que hacer algunos ajustes, a nivel ejecutivo a mí me cuesta encontrar políticas agropecuarias específicas, a este Gobierno le hacen falta algunos ajustes en política agropecuaria, no tengo ninguna duda. La única pregunta que me gustaría hacerle hoy a un funcionario de Agricultura sería: "¿Cuál fue tu medida productiva para el sector?" Porque no la he visto hasta ahora, sí he visto muchas medidas de índole económica y de macroeconomía que han ayudado al sector. No hubo un plan, una propuesta, una idea desde la Secretaría de Agricultura.: Ahora, de política, Milei hizo todo lo que el campo estaba esperando. Podemos discutir la velocidad en la que va en la recta, pero hizo todo lo que el campo estaba esperando. Me cuesta pensar en un presidente que sea más procampo que Milei. Podemos irnos a Mauricio Macri, pero tuvo sus traspiés y volvió a poner retenciones y eso le juega una carta muy mala. Con lo cual hasta ahora, por lo menos hasta el día de hoy, no encuentro un presidente más procampo que Milei.
-¿Y qué hay del lado del peronismo?
-Todavía es el tren fantasma y tiene que empezar a ordenar. Hay sectores que son mucho más amigables con el campo, el caso de los peronistas más cercanos a un Sergio Massa, que aunque no esté visible no se baja. Después está la línea más de Axel Kicillof que puede llegar a presentarse y después cuesta encontrar algún representante un poco más cercano a La Cámpora, o a los sectores más radicalizados en contra del campo.