El brote de gastroenteritis detectado el 31 de agosto en el Hospital General de México escaló esta semana a una protesta de médicos residentes. El primer balance institucional registró 135 afectados por Salmonella spp., aunque posteriormente se difundieron cifras de 145 y los propios residentes elevaron su recuento a unos 277 casos. Tras la movilización del 7 de septiembre, 15 profesionales permanecían internados, todos estables y sin requerir terapia intensiva.
La dimensión del episodio convirtió un problema alimentario interno en un conflicto sobre las condiciones de trabajo dentro de uno de los principales hospitales públicos mexicanos. Los residentes suspendieron actividades no críticas y bloquearon temporalmente la avenida Cuauhtémoc para reclamar atención médica, transparencia sobre los afectados, medicamentos, mejoras de infraestructura y una auditoría sanitaria del comedor. El hospital informó posteriormente que alcanzó acuerdos con representantes de los médicos para mantener la atención y revisar el servicio alimentario.
Los análisis realizados a los casos estudiados confirmaron la presencia de Salmonella spp. y detectaron además Escherichia coli enterotoxigénica en algunos pacientes. El Hospital General de México suspendió desde el 1 de septiembre el comedor subrogado destinado a residentes mientras continúa la investigación epidemiológica. La pesquisa incluye recepción, almacenamiento, preparación y distribución de alimentos para determinar dónde ocurrió la contaminación y establecer eventuales responsabilidades administrativas o contractuales.
El episodio también puso bajo revisión la relación entre el hospital y la empresa encargada de alimentar diariamente a los médicos residentes. El Órgano Interno de Control inició un expediente y requirió documentación sobre afectados, evolución clínica, estudios epidemiológicos y medidas sanitarias adoptadas. El caso adquiere además relevancia por reclamos previos sobre abastecimiento hospitalario en México, un problema que News Digitales ya había examinado desde la perspectiva del acceso a medicamentos.
La principal cautela consiste en separar los casos confirmados institucionalmente del recuento realizado por los propios trabajadores. La comunicación inicial de las autoridades contabilizó 135 médicos residentes y de alta especialidad, mientras versiones posteriores mencionaron 145 y representantes de los residentes afirmaron que el registro elaborado junto al área epidemiológica alcanzaba aproximadamente 277. La bacteria Salmonella suele transmitirse mediante alimentos contaminados, pero el alimento específico responsable todavía no fue establecido oficialmente.

La próxima definición dependerá de los resultados epidemiológicos, sanitarios y administrativos sobre el comedor y de la respuesta a las demandas presentadas por los residentes. El servicio alimentario continúa suspendido y el hospital se comprometió a seguir la evolución de los afectados y revisar su logística. La investigación deberá establecer si existieron incumplimientos y qué sanciones corresponden, mientras la Secretaría de Salud amplía la revisión para detectar posibles riesgos semejantes en otros hospitales de referencia.