08/09/2026 - Edición Nº1309

Política

Fiscal Florencia Nocerez

Causa Facundo Moyano: qué le escucharon decir a Candela Arizaga las policías

08/09/2026 | Tres agentes de la Ciudad declararon por el episodio del 4 de agosto en Belgrano y coincidieron en un punto.


por Redacción NewsDigitales


Tres policías de la Ciudad declararon este lunes ante la fiscal Florencia Nocerez, en la causa que investiga a Facundo Moyano por el episodio de la madrugada del martes 4 de agosto en un edificio de la avenida del Libertador al 5400, en el barrio porteño de Belgrano.

Son Silvia González, Alison Gómez Vega y Nadia Cabrera. Las tres estuvieron esa madrugada con Candela Arizaga: la levantaron del asfalto, la sentaron, esperaron al SAME y la acompañaron hasta el Hospital Pirovano.

Ninguna de las tres declaró haber escuchado a Arizaga decir que la habían golpeado o que la habían encerrado.

Lo único que Candela Arizaga alcanzó a decirles

Gómez Vega, chofer de un móvil policial, fue la que estuvo más cerca de ella. Contó que cuando llegó, Arizaga ya tenía puesta una campera del oficial inspector Ríos, porque no tenía nada que la cubriera.

"Tenía las pupilas muy dilatadas, ahí Candela me agarra la mano, una mano a mí y la otra González", declaró.

Y ahí está el dato que aporta la audiencia del lunes: en todo ese rato, Arizaga solo dio dos datos personales.

"Ella solamente nos dijo que se llamaba Candela Arizaga y que tenía 23 años, eso fue todo lo que nos dijo", declaró Gómez Vega.

Y agregó: "A Candela ni bien la vi estaba en silencio, no hacía ni decía nada, intentamos crear un ambiente para que esté tranquila. Ella nunca dijo nada de lo que le pasó antes".

Qué vio la primera policía que llegó

Silvia González fue la primera oficial en llegar. "Cuando llegué vi a una femenina desvanecida en el asfalto, entre el colectivo y el cordón. No entendía qué había pasado, porque la modulación era medio confusa", declaró. La sentó en el primer escalón de un colectivo para que se estabilizara y pidió el SAME.

Sobre el estado en que la encontró: "Parecía drogada, como que había consumido algo, no reaccionaba, le hablabas y no estaba en tiempo y espacio, para mí, eso es lo que yo veía".

Sobre el viaje al hospital: "En el trayecto ella no dijo ni hizo nada. Estaba más tranquila sí, antes estaba como exaltada, miraba para todos lados".

González también dijo que vio a Moyano en el lugar: "Él estaba parado, yo fui directo a la femenina. Cuando yo llegué estaba callado, después a él lo apartaron y no lo vi más".

La tercera, Nadia Cabrera, llegó después en un cuatriciclo y no tuvo contacto cercano: "Yo nunca supe qué le pasó. Mientras yo estuve ahí ella no dijo nada".

Tampoco escuchó a Moyano: "Sé que hablaba con el personal policial, pero no sé de qué, estaba a 50 metros, así que no se escuchaba, solo lo vi gestualizar".

Qué dice la defensa de Moyano

El abogado del exdiputado, Miguel Molina, sostuvo que estos testimonios coinciden con lo que viene planteando desde el comienzo.

"Nadie refrenda sus dichos, ni Candela, ni las oficiales de policía, ni los amigos de Candela, ni los testigos de actuación, ya que llegaron una hora y media más tarde, es decir, nunca vieron aquello que firmaron en el acta", afirmó.

Molina apunta al acta que dio origen a la causa: "La aislada versión incorporada en el acta de procedimiento condicionó toda la investigación e indujo a error a la fiscalía en los primeros momentos de la causa".

Qué dice el acta que discute la defensa

El acta la firmó el oficial inspector Ríos, uno de los primeros efectivos que intervino. Ríos declaró que vio a Arizaga salir corriendo, que la persiguió hasta interceptarla y que en ese momento ella le dijo que Moyano la había golpeado y la mantenía encerrada. Después ratificó esa versión ante la fiscalía.

Ríos ubicó esa frase en el instante en que la interceptó, antes de que llegaran las otras policías. Por eso la fiscalía no toma los testimonios del lunes como un desmentido.

La propia Arizaga negó después haber dicho eso. Al ampliar su declaración aseguró que "en ningún momento" contó que la habían golpeado o secuestrado, y vinculó lo que pasó esa madrugada con el consumo de cocaína y con un estado de "delirio, psicosis".

Cómo sigue la causa

Moyano sigue imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género. "Privación ilegítima de la libertad" significa impedirle a una persona irse o moverse.

Continúan vigentes las medidas dictadas al inicio: no puede acercarse a menos de 300 metros de Arizaga ni tener contacto con ella. Ella pidió que se levantaran y la fiscal consideró que por ahora no corresponde.

Por la fiscalía ya pasaron más de 15 testigos: policías, personal de salud, empleados del edificio y personas del entorno de Arizaga. Las testimoniales siguen la próxima semana, antes de que Nocerez defina los próximos pasos.

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