por Redacción NewsDigitales
La oposición logró este martes asegurarse el quórum para sesionar este miércoles en la Cámara de Diputados y dejó al oficialismo frente a un escenario que obliga a modificar la estrategia parlamentaria.
La sesión comenzará al mediodía y, según las previsiones, tendrá una duración aproximada de 85 minutos. El objetivo central de los bloques opositores será avanzar con el emplazamiento de distintas comisiones para que comiencen a tratar proyectos vinculados con la emergencia en Discapacidad y el endeudamiento familiar.
El dato político más relevante es que al núcleo de la oposición más dura se sumaron numerosos diputados considerados “dialoguistas”, varios de los cuales venían acompañando iniciativas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei.
La oposición necesitaba un mínimo de 129 diputados para abrir el recinto y, durante los últimos días, la cuenta aparecía ajustada. Sin embargo, las confirmaciones de distintos bloques modificaron el escenario y terminaron garantizando la sesión.
Según el relevamiento realizado en el Congreso, la mayoría de los 18 integrantes de Provincias Unidas se presentará en el recinto, al igual que los ocho diputados de Argentina Federal, los tres de Elijo Catamarca, los legisladores tucumanos de Independencia y los representantes de Producción y Trabajo de San Juan.
A ellos se sumarán Karina Maureira, de La Neuquinidad, Eduardo Falcone, del MID, y el diputado del PRO Álvaro González, entre otros.
La oposición también contará con los 93 diputados de Unión por la Patria, cuatro del Frente de Izquierda, dos de Encuentro Federal, dos de la Coalición Cívica y distintos monobloques.
Con ese panorama, el oficialismo terminó admitiendo que la posibilidad de impedir la sesión se volvió prácticamente inviable.
El principal objetivo opositor será emplazar a las comisiones para acelerar el tratamiento de los proyectos.
En el caso de la emergencia en Discapacidad, la oposición buscará que la comisión de Discapacidad sea cabecera del debate junto con Presupuesto y Hacienda.

Para los proyectos relacionados con el endeudamiento familiar, en tanto, se buscará emplazar a la comisión de Finanzas, que encabezará el tratamiento, y a la de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia, presidida por el diputado Hugo Yasky.
Los bloques opositores intentarán evitar que Presupuesto y Hacienda intervenga en este último paquete de iniciativas para impedir que el oficialismo pueda argumentar que las propuestas generan un costo fiscal.
Una vez aprobados los emplazamientos, los opositores pedirán al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, que unifique los giros de comisión correspondientes a los proyectos que serán parte del debate.
Frente a la certeza de que el quórum está garantizado, La Libertad Avanza comenzó a recalcular su estrategia parlamentaria.
Durante una reunión realizada en el Salón de Honor de la Cámara baja, representantes del oficialismo mantuvieron un encuentro con diputados de los bloques dialoguistas y confirmaron que la mayoría de sus aliados concurrirá al recinto.
Ante la imposibilidad de bloquear la sesión, el Gobierno comenzó a evaluar seriamente la posibilidad de dar quórum y disputar el contenido de la agenda desde adentro del recinto.

Como parte de ese nuevo esquema, el oficialismo les garantizó a sus aliados que durante la próxima semana presentará proyectos propios sobre emergencia en Discapacidad y endeudamiento familiar.
La apuesta será que los diputados dialoguistas acompañen esas iniciativas en lugar de las propuestas impulsadas por la oposición.
En paralelo, desde el PRO plantearon una condición concreta al oficialismo: que el Ministerio de Economía comunique cuanto antes un plan de pagos para las compensaciones adeudadas a los prestadores del sistema de discapacidad.
El reclamo suma presión sobre el Gobierno en uno de los temas que mayor sensibilidad genera dentro del Congreso y que la oposición logró instalar en el centro de la agenda pública.
Hasta hace pocos días, la oposición no tenía garantizado el número y dependía de negociaciones de último momento para alcanzar el quórum. Sin embargo, las confirmaciones comenzaron a multiplicarse y generaron un efecto dominó.
El cambio de escenario también expone a los diputados dialoguistas a una mayor presión política. Con la oposición en condiciones de sesionar, quienes se ausenten podrían quedar asociados a una negativa a tratar iniciativas vinculadas con discapacidad y endeudamiento familiar.

De confirmarse la asistencia prevista, la oposición incluso podría superar con amplitud los 133 votos que había obtenido el 26 de agosto pasado, cuando logró una contundente mayoría aunque la votación finalmente no tuvo efectos prácticos por cuestiones reglamentarias.
La disputa, entonces, ya no será solamente por el quórum. El próximo capítulo será por el control de la agenda parlamentaria: mientras la oposición buscará avanzar con sus propios proyectos, el oficialismo intentará recuperar a los bloques dialoguistas mediante iniciativas propias y un nuevo cronograma de trabajo.
El Gobierno logró evitar el bloqueo de la sesión, pero quedó obligado a cambiar de estrategia frente a una oposición que, por primera vez en varias semanas, consiguió ordenar sus votos y tomar la iniciativa en Diputados.
ND