por Redacción NewsDigitales
Una discusión dentro de una vivienda de Ituzaingó terminó con una joven de 18 años asesinada, su padre herido de dos balazos y un sospechoso prófugo. La víctima fue identificada como Camila Ruth Castro y por el femicidio buscan a su novio, Elías Barrionuevo, de 19 años.
El ataque ocurrió este martes cerca de las 19 en una casa de Almagro al 2500, casi esquina Peredo, en el barrio San Alberto. Barrionuevo habría llegado hasta el domicilio donde se encontraba Camila y, de acuerdo con la reconstrucción inicial de los investigadores, ambos comenzaron una fuerte discusión.
En esas circunstancias, el joven sacó un arma de fuego y disparó contra su novia. Uno de los proyectiles impactó en el cuello de Camila y la dejó gravemente herida.
Los investigadores intentan establecer ahora qué ocurrió antes del ataque y si existían episodios previos de violencia dentro de la pareja.
La secuencia no terminó con el disparo contra la joven. Jorge Castro, padre de Camila, intervino al advertir lo que estaba ocurriendo e intentó reducir al agresor para proteger a su hija.
Barrionuevo también disparó contra él. El hombre recibió dos impactos, uno en cada pierna, pero pese a estar herido logró quitarle el arma al atacante y arrojarla sobre el techo de la vivienda. Ese momento habría sido aprovechado por el sospechoso para escapar.
Los disparos alertaron a los vecinos y un llamado al 911 movilizó a efectivos de la Comisaría 4ª de Ituzaingó. Cuando llegaron, encontraron a Camila gravemente herida.
“Mi pareja pasó por ahí y justo vio a la chica toda ensangrentada. La tuvo que llevar la Policía al hospital porque nadie la podía llevar”, contó María, una vecina que aseguró haber realizado la comunicación con el servicio de emergencias.
Camila fue trasladada de urgencia al Hospital del Bicentenario de Ituzaingó. Los médicos intentaron asistirla, pero murió como consecuencia de la herida sufrida.
Su padre también fue hospitalizado por los disparos que recibió en las piernas y, según la información conocida hasta el momento, quedó internado y en estado de shock.
La investigación quedó a cargo de la fiscal Florencia Di Sciascio, de la UFI N°11 de Morón, quien estuvo en el lugar y dispuso las primeras medidas para reconstruir el femicidio.
Uno de los puntos que busca establecer la fiscalía es cómo era el vínculo entre Camila y Barrionuevo. Testimonios del entorno describieron la relación como “tóxica”, aunque por el momento no se precisó si existían denuncias anteriores por violencia o amenazas.

También serán determinantes las pericias sobre el arma que habría utilizado el atacante y que el padre de Camila logró quitarle, además de los testimonios de familiares y vecinos que estuvieron en la zona al momento de los disparos.
Barrionuevo huyó inmediatamente después de que el padre de Camila consiguiera desarmarlo y permanecía prófugo. La Justicia libró una orden de captura y la Policía desplegó distintos operativos para encontrarlo.
La búsqueda se extendió a domicilios vinculados con su familia en Merlo, partido en el que tendría residencia habitual. Su imagen también comenzó a circular en redes sociales para intentar obtener información sobre su paradero.
Según trascendió, familiares del propio acusado se pusieron en contacto con las autoridades y manifestaron su intención de colaborar para que se entregue.