09/09/2026 - Edición Nº1310

Agro

Clima

El Niño se fortalece y la campaña gruesa arranca con los suelos cargados de agua

09/09/2026 | Para primavera y veranos, los modelos climáticos anticipan lluvias por encima de los promedios en varias regiones productivas


por Redacción NewsDigitales


La campaña 2026/2027 de soja, maíz y girasol comenzará en buena parte del país con una variable que puede resultar determinante en los próximos meses: la disponibilidad de agua en los suelos. El pasado mes de agosto dejó lluvias intensas y desparejas, temporales, granizo, nevadas y crecidas de ríos, mientras que en muchas regiones las reservas hídricas quedaron por encima de los niveles habituales.

El escenario podría profundizarse durante la primavera y el verano y en ese sentido, los modelos climáticos anticipan un período con lluvias superiores a lo normal en buena parte del territorio y temperaturas con diferencias marcadas entre regiones.

A esto se suma la evolución de las condiciones del Pacífico ecuatorial, que eleva la probabilidad de que el fenómeno de El Niño alcance una intensidad fuerte durante los próximos meses.

“Las lluvias del mes pasado fueron desparejas. Donde llovió, llovió fuerte, y por eso la humedad del suelo llegó a niveles superiores a los habituales en una parte importante de la región agrícola justo al arrancar la siembra de los cultivos de verano”, explicó Adela Veliz, docente de Climatología de la Facultad de Agronomia de la UBA (FAUBA)

Los antecedentes

La situación tiene un antecedente en la campaña 2015-2016, cuando las condiciones del Pacífico también estuvieron asociadas a un episodio intenso.

“En 2015/16, los cultivos de verano se sembraron con un Niño fuerte, en ese momento hubo excesos de humedad en el norte del país, la Mesopotamia, el Litoral y el oeste de Buenos Aires. Ahora, el patrón es parecido, pero el área con excesos es mayor, ya que se extendió hacia el centro-norte, llegando al norte de Córdoba, a La Pampa y a buena parte de la Patagonia”, recordó Véliz.

De cara a un nuevo ciclo agrícola, la distribución de las reservas no es uniforme. Veliz señaló que si las lluvias de primavera repiten el comportamiento observado durante los episodios más fuertes, algunas regiones que suelen atravesar esta época con menor disponibilidad de agua podrían iniciar la campaña con una situación favorable.

Entre ellas aparecen Entre Ríos y el centro de Santa Fe, mientras que en el sudeste bonaerense, en cambio, las condiciones actuales se encuentran cerca de los valores normales.

Un panorama de extremos

El mes de agosto también dejó varios episodios extremos, como el caso de las nevadas en la cordillera central provocaron el cierre durante 34 días consecutivos del paso internacional Cristo Redentor. En el Litoral, las precipitaciones superaron ampliamente los promedios de agosto en localidades como Concordia, Corrientes y Resistencia, mientras que la crecida del río Uruguay complicó al este entrerriano.

A ese cuadro se sumaron las sudestadas en el Río de la Plata. “Esto complicó el drenaje de las áreas bajas y favoreció el anegamiento de sectores productivos. Por ejemplo, en Villa Paranacito, Entre Ríos, los productores ganaderos tuvieron que trasladar los animales a zonas no inundadas”, explicó Silvina Maio, docente de la misma cátedra.

También hubo episodios de viento Zonda desde Mendoza hasta Jujuy y tormentas con granizo y ráfagas fuertes en el sur de Santa Fe. En Misiones, el temporal registrado entre el 29 y el 31 de agosto provocó daños en establecimientos productivos.

“Entre el 29 y el 31 hubo un temporal muy duro en Misiones. En Gobernador Roca destruyó casi 200 invernáculos y la zona quedó sin luz y con caminos bloqueados. En San Pedro, el mal tiempo causó pérdidas económicas a productores hortícolas, yerbateros y tabacaleros”, detalló Maio.

El rol del Pacífico

El comportamiento del Pacífico explica parte de las perspectivas para los próximos meses. Leonardo Serio, docente de Climatología en la FAUBA, explicó que el océano ecuatorial viene registrando un progresivo aumento de temperatura desde fines del verano.

“El Pacífico ecuatorial no para de calentarse desde fines del verano. En junio se confirmó la llamada ‘fase cálida’ de El Niño, y en agosto, las temperaturas en la zona se ubicaron por arriba de lo acostumbrado, superando los 3,5 °C en la costa occidental de América”.

En materia de precipitaciones, el NOA y el sudoeste de la Patagonia se perfilan como las regiones con mayores posibilidades de recibir lluvias por debajo de lo normal, mientras que en el centro-norte del país se esperan registros cercanos a los habituales.

“Para el resto del país, la probabilidad se inclina hacia lluvias superiores a lo normal, con más chances todavía en el extremo noreste y en Cuyo”, concluyó Maio.