10/09/2026 - Edición Nº1311

Internacionales

CONTAMINACIÓN

El humo de incendios amenaza los avances en calidad del aire a miles de kilómetros

09/09/2026 | La OMM alerta que el humo forestal eleva la exposición a PM2.5 incluso lejos de las zonas directamente afectadas.



Las mejoras conseguidas mediante controles sobre el tránsito, la industria y otras fuentes de contaminación enfrentan un problema cada vez más difícil de contener. El humo generado por incendios forestales puede desplazarse a grandes distancias y deteriorar el aire de poblaciones que ni siquiera están próximas a las llamas, según el nuevo Boletín sobre Calidad del Aire y Clima de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), publicado el 7 de septiembre.

Los datos correspondientes a 2025 muestran concentraciones de partículas PM2.5 por encima del promedio de largo plazo en el norte de Canadá, zonas de Rusia, África centro-occidental y el noroeste de España, principalmente por una mayor actividad de incendios. La situación plantea una paradoja: una ciudad puede reducir sus emisiones locales y aun así recibir contaminación transportada desde territorios situados a cientos o miles de kilómetros.

El humo puede viajar mucho más lejos que las llamas

Las PM2.5 son partículas y pequeñas gotas de menos de 2,5 micrómetros de diámetro capaces de penetrar profundamente en los pulmones y alcanzar el torrente sanguíneo. Provienen de fuentes como la industria, el transporte, la calefacción, la agricultura, el polvo y los incendios. El problema del humo forestal es que combina estas partículas con una mezcla potencialmente tóxica de aerosoles y otros contaminantes.

Mapas mundiales de anomalías de concentración de PM2.5 en 2025
Anomalías de PM2.5 registradas por cuatro sistemas de modelización atmosférica. Fuente: OMM.

La distancia no impide que esa contaminación alcance áreas densamente pobladas. La OMM subraya que los aerosoles pueden trasladarse lejos de su fuente, atravesar océanos y continentes y terminar contaminando ambientes inicialmente limpios. Esto amplía el impacto sanitario de un incendio: la población expuesta puede ser mucho mayor que la ubicada dentro del perímetro del fuego o de las zonas evacuadas.

Los incendios desafían las mejoras logradas en las ciudades

El avance resulta especialmente preocupante porque Europa y Norteamérica han conseguido reducir parte de las emisiones de PM2.5 procedentes de la industria y el transporte mediante regulaciones ambientales. Al mismo tiempo, la exposición a partículas asociadas a incendios ha aumentado. Un estudio citado en el boletín estima que los episodios extremos de humo se triplicaron globalmente desde la década de 1990 y los vincula con cerca de 100.000 muertes adicionales por año entre 2010 y 2018.

Mapa mundial de exposición de la población a PM2.5 procedente de incendios
Concentración media y tendencia de PM2.5 procedente de incendios entre 2003 y 2025. Fuente: OMM.

El riesgo podría estar además subestimado. Una investigación incluida por la OMM señala que los modelos convencionales basados únicamente en la concentración total de PM2.5 podrían subestimar hasta en 93% la mortalidad atribuible al humo de incendios al no representar adecuadamente la mayor toxicidad de estas partículas. Si los episodios extremos continúan aumentando, cumplir las directrices internacionales de calidad del aire será progresivamente más difícil, incluso para ciudades que hayan reducido sus propias fuentes de contaminación.