En 2026, la industria frigorífica argentina no pudo revertir la tendencia negativa en la faena. De acuerdo a un relevamiento del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, entre enero y agosto de este año se procesaron 8,1 millones de cabezas, un 9,9% menos en comparación al mismo lapso de 2025. En tanto, la faena de agosto fue de 1 millón de animales, un 7,7% menos con respecto al mes previo.
Con estas cifras, la producción de carne vacuna en los primeros ocho meses del año fue de 1,9 millones de toneladas, un 6,8% menos en comparación a las 2,08 millones obtenidas en la comparativa interanual. Los analistas del sector anticiparon esta situación desde hace tiempo y tras conocer estos números, sacaron algunas conclusiones.
“Van diez meses con 10% menos de animales en la faena. Eso es un dato que ya es irrebatible, respecto a este debate de retención o no retención”, sostuvo el consultor Víctor Tonelli, en declaraciones al programa Mercadovisión, por la pantallá de Canal Rural.
El especialista remarcó otro aspecto que le llamó la atención: “El otro dato que es sorprendente es el tema del feedlot, porque por un lado vemos que mantenemos un stock fenomenal. Estamos un 10% arriba que la media de los últimos tres años en existencias, pero estamos 7% abajo en ingresos”, agregó.
De acuerdo al último informe elaborado por el Mercado Ganadero de Rosario (ROSGAN) -en base a datos oficiales-, al 1º de septiembre de 2026, los feedlots alojaban un total de 2,086 millones de vacunos, un 5,6% más que lo registrado un año atrás.
“Esta relación positiva se viene reafirmando desde comienzos de año y, más precisamente, a lo largo de los últimos diez meses”; señalaron desde la entidad rosarina. El ROSGAN explicó que en el último cuatrimestre del año -por una cuestión estacional del negocio- suele concentrarse la mayor oferta de hacienda en los corrales de encierre.
“De sostenerse este comportamiento, durante los próximos meses los feedlots deberían estar entregando, en promedio, cerca de 400.000 animales mensuales. Considerando el período septiembre-diciembre, esto implicaría una oferta potencial cercana a 1,6 millones de cabezas provenientes de los corrales durante los últimos cuatro meses del año”, calcularon.
En un mercado signado por la escasez de hacienda, la duda es si esta mayor inyección de bovinos al circuito comercial tendrá algún impacto en el precio de venta de la carne vacuna en los mostradores. Según el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), las pizarras de las carnicerías estuvo tranquila y no se registraron subas considerables.
Según el relevamiento -que midió los precios en agosto-, el pollo se mantuvo en valores similares al mes pasado, los cortes vacunos tuvieron en algunos casos un leve descenso y solo el cerdo registró aumentos. Pero más alla de esta foto, la película es otra: la carne vacuna sigue cara tras los fuertes aumentos en la primera mitad del año y perdieron espacios frente a sus competidores.
En muchos casos, con el valor de un kilo de carne vacuna se compran dos de cerdo y el público tiene esto en cuenta al momento de elegir su compra.
En este contexto, las proyecciones sobre la disponibilidad de hacienda terminada a corral deja una pregunta clave: "El verdadero interrogante, por lo tanto, no es únicamente cuánto de la oferta futura está actualmente encerrada, sino a qué velocidad esos animales comenzarán a transformarse en oferta efectiva de faena", concluyeron desde la entidad rosarina.