09/09/2026 - Edición Nº1310

Opinión


Peronismo rumbo a 2027

Fuego amigo, internas y Maquiavelo: ¿llegó la hora de los intendentes en la Provincia?

09/09/2026 | Massa, Kicillof y La Liga: las señales de la semana que anticipan la pelea por la sucesión bonaerense.



El 7 de septiembre se cumplió un año de la elección de medio término en la provincia de Buenos Aires que cambió el eje de la discusión política provincial. Por varias razones. En primer lugar, puso de relieve el rol de los intendentes a la hora de defender sus distritos que los catapultó, claramente, como actores principales en la discusión que viene para reemplazar a Axel Kicillof en el sillón de Dardo Rocha en 2027. ¿Cuánto de aquella experiencia puede proyectarse en la puja interna del peronismo que ha tenido episodios importantes en las últimas horas? El cambio del eje en la agenda de la discusión pública que logró Javier Milei con la causa Malvinas, no alcanza a penetrar en la creciente tensión social que se vive en los territorios. Así como el desdoblamiento electoral fue exitoso para los gobiernos locales hace un año, su repetición en la próxima contienda está cada vez más lejos de concretarse.

"Así como emerge un actor potenciado en la interna y en el obligatorio reordenamiento del peronismo que se prepara para emprender el regreso, sucede lo mismo entre los jefes comunales que pusieron en valor su verdadero peso para golpear el escenario nacional. Si se quiere, ese es uno de los datos más elocuentes que dejó la elección del domingo -7 de septiembre de 2025-. Por primera vez en mucho tiempo se vio con claridad que el poder de fuego de la movilización de un puntero del barrio podría tener impacto en los mercados al otro día y sumir al gobierno en una crisis política compleja. No es que no existiera antes, ahora se visibilizó. Por aquello que en la historia de la provincia de Buenos Aires siempre ha sido una constante y es la dificultad para que un intendente llegue directo a la gobernación. Se requiere que primero se convierta en un actor nacional. Es así desde que la provincia de Buenos Aires no tiene agenda propia. Se demostró una vez más en esta ocasión". El párrafo pertenece a la nota publicada días después de la elección bonaerense.

El principal activo que dejó aquello fue la instalación, casi como un mantra, que el próximo gobernador tiene que ser un intendente. Lo verdaderamente disruptivo en la política bonaerense reside en esa posibilidad. Lograr que un intendente haga campaña para otro intendente sería una novedad en sí misma. Muy relevante por cierto.

Algo así como volver a Maquiavelo para explicar la política. Muchas veces, en la puja por el poder, lo más complejo para un liderazgo no suele ser la oposición abierta sino el fuego amigo. Como advertía Maquiavelo en sus Discursos sobre el Tito Livio, la primera gran prueba de supervivencia para quien aspira a conducir es "vencer o extinguir la envidia de sus pares".

En la política contemporánea, esta máxima cobra vigencia en las descarnadas internas partidarias y en las pugnas de facciones, donde los iguales resienten el ascenso de uno de los suyos. Para el florentino, esta resistencia interna se neutraliza por dos vías: un éxito de gestión tan aplastante que vuelva indiscutible el liderazgo, o la centralización drástica del mando que discipline a los rivales. Ignorar esta regla maquiavélica condena al gobernante al sabotaje silencioso y al internismo permanente, demostrando que la viabilidad de cualquier proyecto político depende, antes que nada, de la capacidad para pacificar el propio frente.

¿Está vez será diferente? Probablemente existan algunos indicios marcados por la necesidad de imponer un cambio de agenda que retumbe en la moda de la disrupción política. En tiempos donde el gobierno de Javier Milei se parece cada vez más a los gobiernos tradicionales, la búsqueda de lo distinto se convierte en una necesidad.

Entre los indicios manifestados, hubo señales en la reciente semana. Sin ir más lejos, el martes por la noche en San Fernando, al norte del Gran Buenos Aires, Sergio Massa se reunió con un grupo de intendentes que decidieron lanzar hace dos meses "La Liga". En la larga conversación, el ex ministro de economía les dijo que más allá de ser candidato el año próximo, su idea es convertirse en el arquitecto de la unidad del peronismo. Lo viene repitiendo en cada charla que mantiene en sus oficinas del centro porteño cuando no paró nunca de recibir actores de diversos ámbitos de la política argentina.

Además de abordar la situación de la economía y el peligroso crecimiento de las familias endeudadas, Massa y los intendentes tocaron un tema relevante para ellos: la modificación o no de la ley que permite retomar las reelecciones indefinidas. Allí, Massa sostuvo que mantendrá su postura de siempre -en contra- pero que no será un obstáculo para su discusión. Y alertó con algo que ya se lo había dicho al gobernador Axel Kicillof: Buscar la solución en la Corte Bonaerense. Claro, para ello hay que completarla. "Hay que tomar decisiones", se escuchó decir a uno de los presentes.

"La Liga es lo mejor que le pasó al peronismo después de Néstor y Cristina Kirchner", sostuvo Gustavo Menéndez, el intendente de Merlo quien participó de la cumbre en San Fernando que replicó encuentros anteriores con Kicillof, Máximo Kirchner y el próximo viernes será con el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela. Los alcaldes aseguran que crecerán en volumen e irán sumando a otros sectores no necesariamente bonaerenses y peronistas.

En su estudio de arquitectura, Massa se muestra como candidato a Presidente. Pero, al mismo tiempo, hay quienes aún no quieren descartar que pueda jugar la gobernación bonaerense. "Para qué va a pelear por algo que ya tiene antes de arrancar", sostuvo un perspicaz dirigente seccional.

Sergio Massa con intendentes peronistas bonaerenses, en San Vicente, en abril pasado. Esta semana se reunió en San Fernando con los jefes comunales de "La Liga".

Cada uno de estos movimientos son seguidos de cerca por Axel Kicillof quien en su entorno aseguran que "juega o juega" en 2027 la carrera presidencial. "Por adentro o por afuera, Axel es candidato a Presidente" sostienen y no descartan que la única forma de resolver esa puja sea con elecciones internas. No hay manera de resolver el liderazgo en el peronismo que no sea con una gran interna. El dedo que ordenó o desordenó ya no tiene la misma fuerza. Es verdad que la figura de Cristina Kirchner aún tiene peso decisivo en el territorio e incluso hay distritos del Gran Buenos Aires donde sus números son mejores que los de cualquier otro dirigente anotado en la carrera.

En el Frente Renovador, por ejemplo, son realistas. "Hoy ni Axel, ni Cristina ni Sergio garantizan por sí mismo ganarle en segunda vuelta a Javier Milei" cuentan mientras recopilan encuestas por doquier.

Unidad por un lado, internas por el otro. La imagen se proyecta a la pelea por la gobernación que no está desenganchada de cómo se resuelva la puja nacional. La lista de precandidatos a gobernador se sigue agrandando. Desde el Movimiento Derecho al Futuro corren Julio Alak, intendente de La Plata -con el adicional de mantener buena relación con Cristina Kirchner- Jorge Ferraresi, Fernando Espinoza y Gabriel Katopodis. El actual Ministro de Obras bonaerense ha sentido estar más cerca de romper la máxima de Nicolás Maquiavelo cuando en recientes reuniones llegó a escuchar de boca de otro intendente un término no simple de lograr: "Kato conducción". La misma consigna que esbozó la locutora en los festejos del triunfo del peronismo en septiembre del año pasado. "Axel Conducción" fue lo que dijo al cerrar aquella jornada.

La carrera ya tiene incorporado a otro actor que surge desde los territorios: Leonardo Nardini, el intendente de Malvinas Argentinas. Hace unas horas, en una entrevista, el diputado provincial Luis Vivona, quien lo impulsó a la jefatura comunal en 2015, expresó sin vueltas: "Leo va a ser gobernador".

Y además planteó la necesidad de impulsar una renovación dentro del peronismo bonaerense. "Hace falta un recambio generacional, nuevos líderes. Los intendentes tienen un papel protagónico", afirmó. También remarcó que la experiencia de haber gobernado un municipio resulta fundamental para comprender las demandas de la comunidad y afrontar los desafíos institucionales de la Provincia.

La carrera está lanzada con otro elemento que se encamina a ser una certeza y diferenciar el 2027 con el 2025: no habrá desdoblamiento electoral. Se votará el mismo día para las elecciones nacionales y la provincial.

Claro que el peronismo no es el único protagonista de la vida política provincial. La Libertad Avanza tiene sus propias cuitas. Desde la subida de tono en las declaraciones del jefe de Gabinete Diego Santilli para criticar la política de seguridad de Kicillof -coincidencia con el senador peronista Mario Ishii quien acaba de ordenar publicar un comunicado muy duro tras un violento hecho de inseguridad en José C. Paz- hasta episodios muy extraños que conllevan aroma del clima electoral.

Se conoció esta semana que servicios de inteligencia extranjeros alertaron sobre un plan de Hezbollah para asesinar a varias personas en la Argentina, entre ellas Diego Kravetz, subsecretario de la Secretaría de Inteligencia del Estado. Lo extraño es que, apenas se realizó la reunión de la comisión bicameral de inteligencia se informó otra cosa. Se dijo que los integrantes de la misma negaron la existencia de actividades de inteligencia proveniente de grupos islámicos o del terrorismo trasnacional de izquierda. Raro. Diego Kravetz, que llegó al cargo por decisión de Santiago Caputo, se apresta a volver a competir por la intendencia de Lanús y desalojar de allí a La Cámpora. Un dato más, pero no menor.

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