La actividad económica en la Provincia de Buenos Aires se frenó en seco en agosto, de acuerdo con el indicador Pulso PBA, elaborado por la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia.
En el octavo mes del año, el nivel de actividad en la provincia que gobierna Axel Kicillof retrocedió 2,3% respecto de julio y 1,1% en relación al mismo mes de 2025.
De este modo, la actividad económica bonaerense estaría 0,1% por debajo del promedio enero-agosto del año pasado y 2,9% por debajo del cierre de 2025.
De sostenerse este nivel durante el resto de 2026, la economía provincial cerraría el año con un retroceso cercano al 0,6%, según las estimaciones del informe.

Lo preocupante es la tendencia: en 4 de los últimos 5 meses, la actividad retrocedió respecto al mes anterior. De continuar este nivel en septiembre, se acumularían 2 trimestres en baja, confirmando una recesión en la provincia.
La mayoría de los sectores habrían retrocedido respecto al año pasado. Solo 5 de 16 sectores lograron mejorar.
La Explotación de minas y canteras (14,7%) mostró el mayor dinamismo, aunque con una incidencia acotada por su peso en la economía provincial. Por su importancia, la Construcción (6,5%) y la Industria manufacturera (0,5%) aportaron el mayor contrapeso.
Por el contrario, Agro registró su primera baja en casi 3 años (-8,3%), traccionando el índice a la baja. Comercio (-2,6%) y Hoteles y restaurantes (-6%) completan el podio de los principales determinantes de la caída.

Los datos de la actividad económica van en sintonía con lo que sucede en el mundo del trabajo y la producción.
En materia de empleo registrado privado, Buenos Aires es la provincia más golpeada por el programa económico de Javier Milei, donde se perdieron 84.294 puestos de trabajo asalariados, según la información oficial de la Secretaría de Trabajo.
Esto representa más de la tercera parte del total de puestos privados perdidos a nivel país desde la asunción de Milei a la presidencia. En total, se destruyeron 241.176 en el sector privado (además de los 79.865 en el ámbito público y 16.324 en casas particulares).
La falta de dinamismo económico afectó también a las empresas. En los primeros dos años y medio de Milei, se perdieron a nivel país 30.633 unidades productivas, según la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).
El 28% de esas empresas perdidas estaban localizadas en la provincia de Buenos Aires: cerraron 8.465 empresas en esta jurisdicción.
En síntesis, los datos reflejan una economía provincial que no hace pié en el modelo Milei y va destruyendo poco a poco su entramado productivo.