por Redacción NewsDigitales
Los bomberos voluntarios de toda la Argentina van a hacer sonar las sirenas de sus cuarteles este jueves 10 de septiembre a las 10 de la mañana. No va a haber ningún incendio ni ningún accidente. Es una protesta contra el Ministerio de Seguridad, que conduce Alejandra Monteoliva, por plata que una ley les asigna y que el Gobierno todavía no les giró.
La medida se llama "sirenazo", es nacional y simultánea, y alcanza a más de 1.000 asociaciones de bomberos y a más de 52.000 personas que prestan servicio de forma voluntaria en todo el país. El lema elegido es "Cuando suenan las sirenas, todo el país escucha".
Los vecinos no tienen que alarmarse. Los cuarteles van a mantener sus guardias activas durante el sirenazo y el Consejo de Federaciones aclaró que será una medida pacífica y que la atención de emergencias tendrá "prioridad absoluta". Si hay una urgencia a esa hora, el sistema responde igual.
El monto exacto que reclaman es de $59.330.748.051,41. Corresponde al ejercicio 2025 y a períodos anteriores, y todavía no fue ejecutado ni distribuido. Repartido entre los cuarteles, equivale a unos $45 millones para cada asociación.
Esa plata no sale del presupuesto general. Sale del aporte del 5 por mil sobre las pólizas de seguros —todas menos las de vida—, que la Nación recauda, administra y después tiene que distribuir. Es decir: cada persona que paga el seguro del auto, de la moto o de la casa ya puso esa parte.
Por eso los bomberos remarcan que no se trata de un subsidio extraordinario ni de una transferencia discrecional: los fondos están contemplados en la Ley 25.054, que regula el financiamiento del sistema. "Son fondos establecidos por ley y tienen una afectación específica", sostienen las entidades que convocaron al sirenazo.
"No le sacamos presupuesto a ningún área. Son recursos que nos pertenecen", resumió Carlos Milanesi, presidente del Consejo de Federaciones de Bomberos Voluntarios de la República Argentina.
La falta de fondos pega en tres lugares concretos: la capacitación, el equipamiento y el mantenimiento de los vehículos.
"Eso significa menos capacitación, significa menos equipamiento, significa que hay cuarteles que hoy están endeudados para poder seguir dando el servicio", advirtió el dirigente Molina desde Entre Ríos, provincia donde también se replicará la medida.
El volumen de trabajo ayuda a dimensionar el reclamo. En lo que va de 2026 los bomberos voluntarios realizaron 157.229 servicios, según el Registro Único de Bomberos de Argentina (RUBA). De ese total, 94.536 fueron emergencias —cerca del 60%— y 62.639 fueron intervenciones programadas, como suministro de agua y tareas de prevención.
Milanesi contó que pidieron audiencias en el Ministerio de Seguridad, en la Jefatura de Gabinete y en el Ministerio de Economía, y que no los recibieron. "Es una retención indebida de fondos. Por eso los representantes de Bomberos de todo el país nos reunimos y decidimos de forma unánime hacer el sirenazo", explicó.
Además de la deuda, los bomberos llevan tres reclamos que también afectan la caja de cada cuartel:
"Lamentablemente no existe la industria destinada al bombero en nuestro país. Tanto los trajes, como otros elementos y las autobombas que se adquieren son en dólares", detalló Milanesi.
En enero de este año el Ministerio de Seguridad sí giró fondos. A través de la Resolución 91/2026, publicada en el Boletín Oficial, las asociaciones recibieron en conjunto $100.810 millones, repartidos entre 1.062 cuarteles, con un promedio cercano a los $94,9 millones por entidad. La misma resolución estableció que los pagos se hacen de manera trimestral a través del Banco de la Nación Argentina y quedan sujetos a lo que ingrese en la cuenta recaudadora y a que cada institución rinda cuentas.
El problema es el remanente de 2025, que no se pagó. La Comisión de Análisis y Seguimiento de Normas Tributarias y Previsionales de la Cámara de Diputados, que preside el pampeano Ariel Rauschenberger (Unión por la Patria), verificó el monto adeudado mediante un pedido de acceso a la información pública.
El sirenazo ya se ensayó en las provincias. En julio, los 192 cuarteles de Córdoba hicieron un sirenazo y un abrazo solidario convocados por la Federación de Bomberos Voluntarios de la Provincia de Córdoba. Después se replicó en Río Negro, Chubut, La Pampa, Tucumán y Santiago del Estero.
Si no hay respuesta, los bomberos no descartan ir a la Justicia. Ya lo hicieron: en 2018 la Corte Suprema dictó una medida cautelar para que el Estado les girara fondos retenidos.
TM