13/09/2026 - Edición Nº1314

Policiales

"Arrepentido de mis pecados"

Qué pasará con los restos de Barreda: el deseo que no se cumplió y el riesgo de ir a una fosa común

13/09/2026 | El odontólogo quería ser cremado, pero fue enterrado durante la pandemia. El epitafio que quedó grabado en su tumba.



Ricardo Barreda murió el 25 de mayo de 2020 sin que se cumpliera uno de sus últimos deseos. Quería ser cremado. Sin embargo, al día siguiente de su muerte fue enterrado y, seis años después, el destino de sus restos vuelve a plantear un interrogante.

Pablo Marti Krenz, su biógrafo y una de las personas que estuvieron más cerca de él durante el último tramo de su vida, reconstruyó en una entrevista con NewsDigitales qué ocurrió desde el momento en que recibió la noticia de su muerte.

La primera llamada llegó alrededor de las 15.30. Le dijeron que Barreda se había descompensado. Media hora después volvieron a comunicarse para informarle que había muerto.

Marti Krenz asegura que después descubrió que cuando recibió el primer llamado Barreda ya había fallecido. En plena pandemia preguntó qué harían con el cuerpo y advirtió a los responsables del geriátrico que el odontólogo había expresado su voluntad de ser cremado.

Ricardo Barreda cuando fue detenido en La Plata, en el año 1992. 

Según su relato, le respondieron que hacerlo era demasiado costoso. “Eso lo puedo asumir yo”, contestó. Pero la discusión se interrumpió y al día siguiente Barreda fue enterrado.

Por qué su biógrafo no puede disponer de los restos

La encargada del geriátrico fue quien se hizo responsable formalmente de la sepultura. Esa circunstancia, explicó Marti Krenz, continúa siendo determinante.

El biógrafo aseguró que paga periódicamente el derecho correspondiente para conservar los restos en ese lugar, pero no puede decidir sobre ellos porque la autorización permanece en manos de aquella mujer.

“Yo todos los meses, todos los años pago... Hay que pagar un derecho para que él esté ahí, pero no puedo disponer de los restos de él porque la que tiene la firma es la del geriátrico”, relató.

Según afirmó, la responsable se negó a transferir esa facultad tanto a él como a otros allegados de Barreda. Y allí aparece el problema que podría plantearse dentro de dos años.

“Cuando se vence al octavo año, Barreda va a ir a parar a una fosa común”, aseguró Marti Krenz.

Barreda murió en mayo de 2020, por lo que, de cumplirse el plazo mencionado por su biógrafo sin que exista una solución previa, la situación se plantearía en 2028.

Dónde quería que arrojaran sus cenizas

Barreda había hablado con Marti Krenz sobre su muerte. Fanático de Estudiantes de La Plata, en una de aquellas conversaciones surgió inicialmente la posibilidad de que sus cenizas fueran esparcidas en la cancha del club.

Después analizaron otros destinos.

El estadio de Estudiantes de La Plata, donde Barreda deseaba que esparcieran sus cenizas. 

El biógrafo le propuso los acantilados de Mar del Plata, cerca del lugar donde Barreda había tenido una propiedad y solía ir a pescar, o el río Salado. Según Marti Krenz, el odontólogo aceptó esa posibilidad y la conversación quedó grabada.

El epitafio que eligieron juntos

Hay otro detalle de aquella etapa que permaneció en su tumba. “Arrepentido de mis pecados cometidos”, dice el epitafio de Barreda. Marti Krenz aseguró que la frase fue conversada entre ambos antes de la muerte del odontólogo. “El epitafio lo manejamos juntos, porque ¿qué le ponemos?”, recordó.

Pero incluso esa inscripción le dejó una duda. Para el biógrafo, Barreda parecía buscar en sus últimos meses una forma de mejorar la imagen con la que abandonaría este mundo.

“Era como que él por ahí quería limpiar un poquito esa imagen”, explicó. Por eso nunca pudo responder qué significaba realmente aquella frase ni cuáles eran los “pecados” de los que Barreda decía arrepentirse.

Su voluntad de ser cremado tampoco se concretó. Y ahora, mientras se acerca el plazo señalado por su biógrafo, el destino final de sus restos vuelve a quedar abierto.