por Redacción NewsDigitales
El desarrollo de Vaca Muerta volvió a poner en el centro de la discusión política la distribución territorial de los recursos que genera la explotación hidrocarburífera. El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, sostuvo que el impacto de la actividad alcanza a distintas provincias, aunque remarcó que su distrito concentra buena parte de los costos que demanda el crecimiento de la producción.
El planteo surgió durante el ciclo Democracia y Desarrollo, organizado por Clarín en el Malba, donde Figueroa compartió un panel sobre los desafíos de las provincias con los gobernadores Ignacio Torres, Juan Pablo Valdés, Alfredo Cornejo y Gustavo Sáenz.
Uno de los puntos centrales de su exposición fue la forma en que los recursos generados por un barril de petróleo se distribuyen entre distintas jurisdicciones. Figueroa señaló que Buenos Aires recibe un porcentaje de esos recursos a través de los mecanismos de distribución vigentes, al igual que Santa Fe y Córdoba, además de beneficiarse indirectamente por la contratación de empresas vinculadas a la industria.
El gobernador neuquino puso así sobre la mesa una discusión que excede a su administración: cómo transformar el crecimiento de Vaca Muerta en desarrollo federal y cómo distribuir de manera equilibrada los beneficios económicos de una actividad que tiene impacto sobre todo el país.
El planteo de Neuquén tiene como contracara las exigencias que la expansión petrolera genera sobre el territorio. Figueroa sostuvo que su provincia recibe alrededor del 13% de los recursos vinculados al barril, pero debe destinar una parte importante de esos ingresos a infraestructura para acompañar el crecimiento poblacional y productivo.
En ese contexto, mencionó inversiones superiores a US$1.000 millones anuales en obra pública y obras vinculadas a rutas, escuelas, hospitales y seguridad. También destacó el financiamiento obtenido a través de organismos internacionales como la CAF, el Banco Mundial y el BID.
ESTAMOS HACIENDO LA MAYOR INVERSIÓN EN OBRA PÚBLICA DE LA HISTORIA DE NEUQUÉN
— Rolo Figueroa (@Rolo_Figueroa) September 8, 2026
En el ciclo Democracia y Desarrollo de @clarincom compartimos los desafíos de la infraestructura en las provincias junto a @NachoTorresCH, @JPValdesok, @alfredocornejo y @GustavoSaenzOK.
Partimos de… pic.twitter.com/hWC1xBQWNe
La infraestructura vial es uno de los principales desafíos. Según Figueroa, el tránsito asociado a la actividad hidrocarburífera generaba un costo de unos US$22 millones anuales al atravesar Añelo, uno de los principales puntos de la actividad petrolera.
Para aliviar ese impacto, la provincia acordó con empresas operadoras la ejecución de unos 160 kilómetros de obras de pavimentación, repavimentación y nuevas trazas. El esquema contempla financiamiento mediante regalías anticipadas y peajes.
El crecimiento de Vaca Muerta también está atado a la ampliación de la infraestructura necesaria para sacar la producción hacia los mercados internacionales. En ese punto, Figueroa destacó el avance del Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y anticipó que en abril del próximo año podría comenzar la exportación de petróleo desde la costa de Río Negro.

El desarrollo de nuevos ductos, puertos y proyectos de GNL plantea, además, una discusión de alcance nacional: qué provincias captarán las inversiones, cómo se distribuirán los ingresos y qué infraestructura deberá financiar cada jurisdicción para sostener la expansión energética.
La discusión sobre Vaca Muerta, por lo tanto, ya no pasa solamente por cuánto petróleo y gas puede producir la Argentina. También involucra el reparto de los recursos, las inversiones necesarias y la posibilidad de que el crecimiento energético se traduzca en un esquema de desarrollo que alcance a distintas regiones del país.