10/09/2026 - Edición Nº1311

Judiciales

Tres incumplimientos y una condena

Por qué la Justicia cree que Lotocki podría fugarse: las razones que encendieron la alarma en la Justicia

10/09/2026 | El Tribunal Oral N°28 analizó el escenario judicial del médico y consideró que aumentó el riesgo de que intente eludir a la Justicia si recupera la libertad


por Redacción NewsDigitales


La situación judicial de Aníbal Lotocki sumó un nuevo capítulo, pero detrás de la decisión que dispuso su prisión preventiva aparece un diagnóstico más amplio sobre la conducta procesal del médico: para la Justicia, el riesgo de que intente fugarse aumentó y ya no puede ser neutralizado mediante una medida menos restrictiva.

Para el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°28, el riesgo de fuga aumentó durante los últimos años y existen elementos suficientes para considerar que Lotocki podría intentar eludir a la Justicia ante la posibilidad cada vez más cercana de tener que cumplir la condena a ocho años de prisión por las lesiones graves provocadas a Silvina Luna, Pamela Sosa, Gabriela Trenchi y Estefanía Xipolitakis, además de una estafa contra Trenchi.

La resolución, firmada por el juez Jorge Horacio Romeo y a la que tuvo acceso NewsDigitales, es clara en un punto que generó interpretaciones erróneas después de conocerse la decisión: la condena todavía no está firme. La defensa mantiene pendiente ante la Corte Suprema una queja por el rechazo del recurso extraordinario.

“Podría evadirse del accionar de la Justicia”

El argumento central utilizado para disponer la prisión preventiva fue el riesgo de fuga. El juez sostuvo que desde la última vez que se había analizado un pedido similar se produjo una “indudable intensificación del riesgo de fuga de Aníbal Rubén Lotocki”.

Entre las razones mencionó el avance de la causa. La condena ya atravesó distintas instancias de revisión y actualmente solo permanece pendiente la queja presentada ante la Corte.

Para el magistrado, esa circunstancia permite presumir “una inminente decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que ponga fin al proceso recursivo”, situación que, según consideró, “intensifica ‘per se’ el riesgo de elusión” de Lotocki.

La conclusión del juez fue todavía más contundente: afirmó que, si recuperara la libertad y tuviera que afrontar nuevamente la posibilidad de cumplir “una pena de prisión efectiva de envergadura”, Lotocki “podría evadirse del accionar de la justicia”.

Los incumplimientos de Lotocki

El riesgo de fuga no fue relacionado únicamente con el avance de la condena. La Fiscalía incorporó antecedentes sobre el comportamiento de Lotocki durante el proceso.

Según consta en la resolución, el médico incumplió tres veces la obligación de comunicar cualquier ausencia de su domicilio superior a las 24 horas. El fiscal Sandro Abraldes sostuvo que, “lejos de corregir su actitud pese a las advertencias de la jurisdicción”, Lotocki “agravó su comportamiento y se mudó a una residencia fuera de la jurisdicción de esta ciudad sin autorización judicial”.

Para la acusación, esos episodios mostraron una voluntad de apartarse de las obligaciones que le habían sido impuestas durante el proceso. El dictamen sostuvo que ese “errático comportamiento procesal” constituía “un claro indicador de riesgo de fuga”.

Las querellas también recordaron que, antes de la sentencia, Lotocki había pedido autorización para realizar un viaje al exterior y que esa solicitud fue rechazada por el tribunal.

Una presunción de inocencia “debilitada”

En la resolución, Abraldes sostuvo que la presunción de inocencia de Lotocki “se encuentra severamente debilitada” y que la expectativa de pena “ya no es una mera hipótesis” de la acusación, sino “una certeza inminente y cuantificada”.

El juez introdujo, sin embargo, una precisión importante: mientras siga pendiente la queja, la presunción de inocencia persiste. Lo que consideró es que se encuentra “debilitada” por las sucesivas decisiones judiciales que convalidaron la condena.

Romeo compartió entonces el razonamiento del fiscal acerca de que existe una relación “inversamente proporcional” entre esa presunción y el riesgo de fuga: “cuanto más disminuye la primera, más aumenta la segunda hipótesis”.

El otro juicio que enfrenta

Lotocki ya está detenido preventivamente a disposición del TOC N°17, donde enfrenta otro juicio. Esa situación también fue considerada por Romeo al evaluar qué sucedería ante una eventual recuperación de la libertad.

El magistrado sostuvo que el desarrollo de ese debate genera “una incertidumbre mayor” porque, ante una eventual absolución que permitiera su liberación, “Lotocki podría intentar darse a la fuga” mientras continúa pendiente la definición del otro expediente.

Por eso, la nueva prisión preventiva no supone actualmente un encierro material adicional: Lotocki ya se encuentra detenido. La decisión permite que quede también a disposición del TOC N°28 por esta causa.

La defensa se opuso y sostuvo que no existe riesgo de fuga precisamente porque su cliente está preso. También remarcó que no puede ejecutarse una pena que todavía no adquirió firmeza.

El tribunal terminó inclinándose por la postura contraria. Para Romeo, el riesgo se intensificó hasta un punto en el que “no puede ser mitigado por otra medida menos lesiva”. Esa evaluación, y no la supuesta firmeza de una condena que todavía tiene pendiente una queja ante la Corte, fue la que determinó la nueva situación procesal de Lotocki.