El oro del Banco Central volvió a quedar en el centro de la discusión después de que Santiago Bausili confirmara que parte de los lingotes trasladados al exterior en 2024 fueron depositados en el Banco de Pagos Internacionales (BIS), en Suiza.
Pero detrás de la polémica por su ubicación aparece una pregunta más importante para entender qué ocurrió, ¿para qué un Banco Central decide sacar lingotes de sus bóvedas y llevarlos al exterior? Tener el oro fuera del país no implica necesariamente venderlo ni perder su propiedad. Puede permitir utilizarlo como un activo financiero, obtener rendimiento o facilitar determinadas operaciones internacionales.

El oro forma parte de las reservas internacionales y, como cualquier otro activo que integra la cartera de un banco central, puede ser administrado.
Una alternativa es simplemente mantenerlo bajo custodia. Pero también puede colocarse en instituciones internacionales, utilizarse en determinadas operaciones financieras o generar un rendimiento.
Ahí aparece una diferencia importante, tener lingotes físicamente guardados no es lo mismo que tenerlos disponibles dentro de los principales centros financieros internacionales.
Una fuente especializada consultada por NewsDigitales explicó que las operaciones concretas con oro suelen manejarse con un alto grado de confidencialidad. Sin embargo, existen mecanismos para intentar determinar si el Central utilizó parte de sus tenencias.
Una de las herramientas es seguir el valor del oro que aparece en los balances semanales del BCRA. Como se conoce aproximadamente la cantidad de onzas que posee, se puede comparar su valuación con el precio internacional.
“La estimación no es perfecta, pero da bien”, explicó la fuente.
La explicación que dio el propio Bausili aporta una primera respuesta. El presidente del BCRA sostuvo que el organismo tenía lingotes de distintas épocas y calidades, algunos fundidos durante las décadas del 60, 70, 80 y 90.
Aunque sigue siendo oro, no todos los lingotes tienen necesariamente la misma facilidad para ser utilizados en los mercados internacionales. Determinados estándares son más aceptados y líquidos que otros.
Bausili lo comparó con una situación conocida por los argentinos, los dólares de “cara chica” y “cara grande”. Tienen el mismo valor nominal, pero en determinados mercados pueden recibir un tratamiento diferente.
Según explicó, durante 2024 apareció una oportunidad para transformar oro de estándares más antiguos en lingotes de mayor calidad a un costo menor al habitual.
Por eso, sostuvo, el BCRA decidió trasladarlos. “Se trasladó y depositó en el BIS de Suiza, donde sigue estando”, aseguró.
Pero existe otra razón por la que los bancos centrales pueden mantener parte de su oro en el exterior: tenerlo dentro del circuito financiero internacional amplía las posibilidades de utilización del activo.

Sí. Y este es uno de los puntos centrales para comprender por qué un Banco Central puede preferir tener parte de sus tenencias fuera de sus propias bóvedas.
El exdirector del BCRA Jorge Carrera explicó a NewsDigitales que una de las hipótesis es precisamente que el metal haya sido trasladado para obtener algún rendimiento.
“El oro está afuera probablemente en una operación para generar una rentabilidad con ese oro”, señaló.
El metal puede intervenir en distintas operaciones financieras sin que eso implique necesariamente una venta definitiva.
Una posibilidad son los swaps de oro. Simplificando, se combina una operación presente con otra futura, se obtiene temporalmente liquidez a partir de la posición en oro y simultáneamente se establece la operación que permitirá recomponer esa posición más adelante.
Otra herramienta son las operaciones similares a un repo, en las que un activo puede utilizarse temporalmente para conseguir liquidez con el compromiso de revertir posteriormente la transacción.
El objetivo puede ser conseguir fondos o aprovechar una diferencia de tasas para obtener una rentabilidad adicional.
Con la información pública disponible, no hay elementos suficientes para afirmar que actualmente exista una operación de repo o swap significativa respaldada por los lingotes.
Una fuente especializada en mercados consultada por NewsDigitales explicó que, si el Central hubiera realizado determinadas operaciones, deberían aparecer algunas señales en sus números.
Si una parte del oro hubiera dejado de pertenecer al BCRA como consecuencia de una operación, debería modificarse la posición registrada en el activo.
Por otro lado, si el Central hubiera conseguido una cantidad importante de dólares líquidos utilizando los lingotes como garantía, también debería observarse un incremento correspondiente de los activos líquidos. Según la fuente, ninguna de esas situaciones aparece claramente reflejada.
Esto no permite descartar otro tipo de operaciones que mantengan la titularidad del metal ni conocer si actualmente está generando algún rendimiento. Para responderlo sería necesario acceder a los contratos y a la documentación de las transacciones.
El Banco Central argentino ya utilizó anteriormente sus reservas de oro con objetivos financieros. Durante la gestión de Mauricio Macri, el organismo realizó operaciones de swap con parte de sus tenencias.
En 2016, el BCRA adoptó un manejo más activo de su posición en oro y realizó swaps de corto plazo para aprovechar diferencias entre las tasas disponibles en distintos mercados.
La lógica era obtener un rendimiento adicional sobre un activo que, de otra manera, permanecería inmovilizado.En términos simplificados, mediante una operación simultánea presente y futura podía obtenerse liquidez a partir del oro, colocar esos recursos en instrumentos con mayor rendimiento y posteriormente recomponer la posición.
Por eso hay un punto fundamental, que el oro sea utilizado financieramente no significa necesariamente que el Banco Central lo haya vendido o dejado de tener.

Otro episodio que volvió a mencionarse ocurrió en agosto de 2023.
En ese momento, especialistas que seguían los balances del BCRA detectaron una diferencia cercana a US$400 millones en la valuación de las tenencias de oro.
La variación coincidió con un período de fuertes necesidades de divisas para afrontar compromisos con el Fondo Monetario Internacional.
Una de las hipótesis fue que el BCRA podía haber utilizado temporalmente parte del metal para obtener dólares mediante una operación de corto plazo y posteriormente haber recompuesto su posición.
Sin embargo, esa utilización nunca fue confirmada oficialmente y el Banco Central la negó en aquel momento.
Por eso, el episodio sirve como antecedente de las dificultades para reconstruir este tipo de transacciones a partir de los balances, pero no permite afirmar que el oro haya sido utilizado para pagarle al FMI.
Otra fuente especializada consultada por NewsDigitales recordó además una modalidad diferente utilizada en el pasado, calzar un préstamo del BIS con un depósito en el propio organismo.
La operación permitía mostrar un número mayor de reservas brutas por el préstamo recibido, aunque los fondos no quedaban completamente disponibles porque debía constituirse simultáneamente un depósito por un monto equivalente.
“Te permitía mostrar un número de reservas mayor por el préstamo que te daban pero no las podías usar porque te obligaban a hacer un depósito en el mismo monto”, explicó.
En ese caso, según la fuente, el mecanismo se realizaba con divisas y no con oro, por lo que el efecto terminaba siendo neutro patrimonialmente.
Más allá de las operaciones que pueden realizarse con los lingotes, todavía falta conocer qué hizo concretamente el Banco Central con el oro que trasladó al exterior en 2024.
Bausili aseguró ante el Congreso que los lingotes fueron depositados en el BIS, en Suiza, donde afirmó que continúan. También sostuvo que las operaciones cuentan con controles.
“La información está disponible, está auditada y están los informes de auditoría”, afirmó. Sin embargo, sus explicaciones no convencieron a la oposición.
Horas después de la exposición, la senadora Juliana Di Tullio cuestionó directamente la versión del presidente del Central: “Todos saben que el oro de los argentinos está en el Bank of England en Londres pero Bausili le miente a los argentinos y a los senadores y senadoras de la Nación”.
Todos saben que el oro de los argentinos está en el Bank of England en Londres pero Bausili le miente a los argentinos y a los senadores y senadoras de la Nación. https://t.co/kwdOMuUYzS
— Juliana di Tullio (@ditulliojuli) September 10, 2026
También se sumó el senador por Río Negro Martín Soria, aunque puso el foco en las auditorías.
“Bausili le mintió a los argentinos. Ayer dijo que el oro que sacaron del país estaba auditado por la AGN. Hoy la AGN lo contradice”, sostuvo.
La discusión cobra relevancia porque la Auditoría General de la Nación (AGN) había recibido anteriormente respuestas que indicaban que parte de la información solicitada tenía carácter secreto o confidencial y se encontraba en expedientes reservados.
Además, ante uno de los requerimientos se informó que “los contratos de colocación de lingotes de oro con el BIS y/o cualquier otro depositario del exterior (...) no existen a la fecha ni los había al 31/12/2024”.
Ahora, después de las declaraciones públicas de Bausili, se espera una respuesta de la AGN que permita determinar qué fue efectivamente auditado y si esos controles alcanzaron específicamente al traslado y las operaciones realizadas con el oro.
A esto se suma que el 22 de diciembre de 2025, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal ordenó al BCRA responder pedidos de acceso a la información pública vinculados con el traslado de los lingotes al exterior.
Así, la exposición permitió conocer una parte de la historia, pero no terminó de responder la pregunta central. Los bancos centrales pueden trasladar oro al exterior para custodiarlo, facilitar su utilización financiera, conseguir liquidez o generar rendimiento.
En el caso argentino, lo que todavía falta saber es qué operación concreta realizó el BCRA con los lingotes trasladados en 2024 y qué rendimiento obtuvo a cambio.