por Redacción NewsDigitales
La rosca de la FIFA por el máximo sillón del fútbol está al rojo vivo y Gianni Infantino recibió otro duro golpe. Ahora, por parte de la Federación de Fútbol de Francia (FFF).
La entidad afirmó que no apoyará la reelección del suizo a la presidencia de la FIFA en el Congreso de marzo de 2027. La decisión fue tomada por el Comité Ejecutivo de la FFF y comunicada a través de un mensaje oficial en las redes sociales.
El presidente de la FFF, Philippe Diallo, fue contundente al justificar la decisión: "Con mis colegas del comité ejecutivo, consideramos que, de alguna manera, la confianza en el presidente de la FIFA se ha roto, y la forma en que concebimos la gestión del fútbol mundial ya no se corresponde con la nuestra".
En un comunicado oficial, la FFF completó: "Si bien inicialmente se había brindado apoyo al presidente de la FIFA, quien entonces era el único candidato para sucederlo en el cargo, las condiciones para ese apoyo ya no se cumplen".
Diallo se opuso desde el primer momento al proyecto de Infantino de ceder participaciones del Mundial a fondos privados controlados por personas cercanas al presidente estadounidense Donald Trump.
La iniciativa —conocida como FIFA Forward Enterprise— provocó un rechazo masivo dentro del fútbol europeo y sudamericano, y el propio Infantino terminó aparcándola por la polémica generada.
Pero el daño ya estaba hecho. Diallo también criticó al ejecutivo suizo por la forma en que se repartieron los premios económicos en los últimos torneos y por la "manera poco colegial de gobernar".
La FFF señaló que iniciará "la búsqueda de un programa alternativo y de un candidato" para la presidencia de la FIFA. Además, hizo un llamado a una "profunda reforma de la gobernanza" del organismo.
La decisión francesa se alinea con la de la UEFA, cuyo presidente Aleksander Čeferin ya había manifestado su desconfianza. La FFF se suma a la postura ya adoptada por las federaciones de Italia, Bélgica, Suecia, Escocia y Países Bajos —esta última, incluso, propuso una cumbre en Ámsterdam para reformar por completo la FIFA—.
Los proyectos de Infantino ya provocaron la salida de colaboradores cercanos, como el francés Kevin Lamour, que fue número tres del organismo hasta comienzos de agosto y quien había manifestado sus reparos al plan de privatización.
Con Francia sumándose a la ola, el mapa político del Congreso de la FIFA de marzo de 2027 en Rabat promete estar más caliente que nunca. La reelección de Infantino, que parecía asegurada, hoy pende de un hilo.