11/09/2026 - Edición Nº1312

Política

Boletín Oficial

Filtro por Malvinas: el nuevo decreto de Milei para evitar contradicciones

11/09/2026 | El Gobierno creó el Sistema de Articulación de la Política Exterior. Qué situaciones contempla. Por qué es importante pro Malvinas.



El Gobierno de Javier Milei creó el Sistema de Articulación de la Política Exterior, una nueva herramienta que funcionará dentro de la Cancillería y que tendrá como objetivo coordinar las actividades internacionales que realizan los distintos organismos y jurisdicciones de la Administración Pública Nacional.

La medida fue establecida mediante el Decreto 983/2026 y apunta a evitar que distintas áreas del Estado desarrollen gestiones, negociaciones o expresen posiciones frente a gobiernos extranjeros y organismos internacionales sin una articulación previa con el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto.

El nuevo esquema tendrá además un foco específico en la cuestión Malvinas. El decreto establece que deberán ser informadas aquellas actividades que puedan tener una incidencia directa o indirecta sobre la posición argentina respecto de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes.

Qué actividades deberán ser informadas

El decreto establece un listado de situaciones que quedarán alcanzadas por el nuevo sistema.

Los organismos deberán informar reuniones, comunicaciones, gestiones, negociaciones y otras actividades internacionales que involucren a autoridades de otros Estados, organismos internacionales o sujetos de derecho internacional.

Entre los casos contemplados aparecen aquellos que puedan implicar la fijación o comunicación de posiciones oficiales de la Argentina.

También deberán ser informadas las actividades que puedan incidir en negociaciones diplomáticas bilaterales o multilaterales que estén en curso.

Otro de los puntos centrales está relacionado con la negociación o eventual firma de acuerdos, convenios, memorandos de entendimiento, declaraciones conjuntas, cartas de intención, actas u otros instrumentos similares.

La obligación también alcanza a las gestiones que puedan generar consecuencias diplomáticas, institucionales, jurídicas o políticas para el país.

Además, deberán comunicarse aquellas actividades que puedan comprometer los lineamientos de política exterior establecidos por el Poder Ejecutivo.

El capítulo especial para Malvinas

Uno de los aspectos más destacados del Decreto 983/2026 es la inclusión específica de la cuestión Malvinas.

El sistema alcanzará a cualquier actividad que involucre aspectos relacionados con las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y sus espacios marítimos e insulares, así como aquellas que puedan incidir "directa o indirectamente" en la soberanía argentina sobre esos territorios y espacios.

La decisión se fundamenta en la propia Constitución Nacional. El decreto recuerda que la Disposición Transitoria Primera establece que la Nación Argentina ratifica su "legítima e imprescriptible soberanía" sobre las islas y los espacios marítimos e insulares correspondientes.

También destaca que la recuperación de esos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía constituyen un "objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino".

A partir de esa premisa, el Gobierno plantea que la política vinculada con Malvinas requiere una actuación coordinada de todo el Estado y no solamente de la Cancillería.

El objetivo es evitar que una gestión realizada por otro organismo pueda generar una posición, declaración o compromiso que termine afectando la estrategia diplomática argentina.

Qué podrá hacer Cancillería frente a una gestión

El sistema no le otorga a Cancillería una facultad general para aprobar o bloquear las actividades de otros organismos.

La norma establece que, cuando Relaciones Exteriores considere que determinada actividad puede afectar los lineamientos de política exterior, una negociación diplomática en curso, las relaciones internacionales o los intereses argentinos, podrá formular advertencias y realizar recomendaciones u orientaciones.

En asuntos considerados relevantes, esas advertencias podrán ser elevadas a la máxima autoridad del organismo involucrado.

Así, el decreto establece una diferencia importante: la intervención de Cancillería no constituirá una aprobación ni una autorización de la actividad. Tampoco significará una validación jurídica, presupuestaria, técnica o sustantiva.

Por lo tanto, la responsabilidad final sobre la actividad seguirá correspondiendo al organismo que tenga competencia específica sobre el tema.

Pablo Quirno, canciller argentino

Cada organismo deberá designar un enlace

Para poner en funcionamiento el nuevo mecanismo, las jurisdicciones y organismos alcanzados deberán designar una persona que actuará como "enlace" con la Cancillería.

Ese funcionario tendrá como tarea canalizar la información vinculada con las actividades alcanzadas por el sistema y, cuando corresponda, articular la intervención de Relaciones Exteriores.

El esquema apunta así a crear canales permanentes de comunicación entre Cancillería y las distintas áreas del Estado, en lugar de depender de contactos informales o de consultas caso por caso.

Además, cuando una gestión internacional tenga una naturaleza estratégica o especialmente sensible, el organismo involucrado podrá solicitar asistencia de funcionarios del Servicio Exterior de la Nación u otros especialistas en política exterior.

Por qué Milei impulsa esta coordinación

En los fundamentos del decreto, el Gobierno vincula la creación del sistema con la mayor apertura internacional de la Argentina.

La administración Milei sostiene que el país atraviesa un proceso de "apertura y reinserción económica y política a nivel global", que incrementó la interacción de organismos estatales con gobiernos extranjeros, organismos internacionales y otros actores internacionales.

En ese escenario, la Casa Rosada considera necesario fortalecer los mecanismos internos de información y coordinación.

El argumento central es que una mayor cantidad de organismos participa actualmente de actividades con dimensión internacional y que esas acciones pueden terminar teniendo consecuencias para la política exterior general.

De esta manera, la intención es evitar contradicciones entre las distintas áreas del Estado y consolidar una posición argentina más uniforme frente al exterior.

Relacionadas
Más Noticias