11/09/2026 - Edición Nº1312

Entretenimiento

Disney+ - Entrevista

Bill Spade, el bombero del 11-S, habla en exclusiva sobre las teorías conspirativas

11/09/2026 | 11-S en retrospectiva es el nombre de la docuserie de tres partes que produce National Geographic. En exclusiva, conversamos con uno de los héroes del hecho.



A un cuarto de siglo de los atentados del 11 de septiembre, llegó una nueva propuesta audiovisual que busca sanar heridas a través de la memoria de los que sobrevivieron a la tragedia. La serie documental 11-S en retrospectiva, producida por National Geographic y el equipo de 72 Films en colaboración con el 9/11 Memorial & Museum, ya se encuentra disponible en la plataforma Disney+. A lo largo de sus tres episodios, esta producción conmemora los 25 años del ataque terrorista volviendo a reunir a sobrevivientes, rescatistas y testigos con aquellas personas desconocidas que marcaron o salvaron sus vidas en medio del caos en Nueva York y Washington D.C.

El valor de esta producción radica en la posibilidad de cerrar conversaciones inconclusas y propiciar emotivos reencuentros, muchos de los cuales ocurren por primera vez en dos décadas y media. Un claro ejemplo es la historia del bombero Kevin Shea y la paramédica Al Kim: tras ser hallado gravemente herido tras el colapso de la Torre Sur, Shea pudo finalmente reencontrarse con su rescatista para completar los vacíos de su memoria.

Es en ese marco de entrega de recuerdos donde destaca la figura de Bill Spade, un bombero sobreviviente que trabajó en la oscuridad de la Torre Norte junto al oficial de policía John D’Allara. Aunque D’Allara no sobrevivió al derrumbe del edificio, Spade se reunió 25 años después con la esposa y los hijos de su compañero ocasional para transmitirles sus últimas palabras y pensamientos. En exclusiva, NewsDigitales conversó con este héroe sobre el impacto del documental, el proceso de duelo y su postura frente a las teorías conspirativas que rondan el trágico evento.

Quiero preguntarte qué significa este evento para vos, primero como estadounidense, pero también como sobreviviente y como héroe.

Bill Spade: Lo principal para mí es no olvidar nunca los hechos de ese día. Al hablar de esto en entrevistas, sé que ustedes informarán sobre ello para que no olvidemos lo que sucedió, para mantenerlo vivo porque muchas personas dieron su vida o la perdieron. No solo policías y bomberos, sino gente común que simplemente iba a trabajar y jamás regresó. Cuántas vidas de familias quedaron destruidas por perder a un padre o a una madre. Y cómo esto realmente cambió el rumbo del mundo.

No sé qué tan difícil fue para vos aceptar formar parte de Reunited. En primer lugar, ¿qué te motivó a sumarte a este documental? Además, hemos escuchado esta historia en muchos documentales distintos o en la cobertura de YouTube. ¿Qué hace que este proyecto sea diferente?

B.S.: Cuando me contaron sobre la propuesta, me dijeron que con suerte trabajaría con Carol D’Allara, la esposa de John, y con sus dos hijos; que tendría la oportunidad de conocerlos y hablar con ellos. Eso fue lo más importante. Vengo hablando de John desde que empecé a dar mis charlas; lo incluyo en cada una de ellas, nunca me olvido de él. Decirle a los chicos que su papá no ha sido olvidado y transmitirles sus últimos momentos —sabiendo que estaba pensando en ellos dos y en Carol— era lo primordial para mí. Poder conocerlos y hablar con ellos fue lo fundamental.


Bill, en el centro, acompañado por los hijos de John D'Allara.

Y en términos de este documental en particular, ¿qué creés que lo diferencia del resto?

B.S.: Poder conocer a la familia de alguien a quien estuve unido ese día. No a John, sino a su familia. Y ver cómo, 25 años después, la esposa hizo un trabajo fabuloso criándolos: hoy son hombres hechos y derechos, uno es enfermero y el otro es oficial de policía. Dos grandes hombres para la sociedad que Carol sacó adelante sola.

Sé que das charlas de vez en cuando. ¿Qué es lo que más te gusta de ser una voz pública sobre este tema?

B.S.: Al principio se trataba de contar mi historia para asegurarme de que no se olviden los hechos ni a las personas que perdimos. Cuando hablo de la mañana del 11 de septiembre, recuerdo a todos los compañeros del cuartel que fallecieron: qué estaban haciendo, quién estaba preparando tostadas en la cocina, quién hacía café de vainilla o quién había llevado un budín para compartir. Nombro a cada persona y lo que recuerdo de ellos esa mañana. Eso mantiene viva su memoria y me demuestra que no los olvidé. Con el tiempo, fui evolucionando y comencé a hablar sobre los días posteriores, la asistencia psicológica que recibí y cómo superé los momentos difíciles. Me interesa hablar con los jóvenes, especialmente sobre la importancia de la terapia. Recuerdo grupos donde cuatro o cinco chicos se me acercaron en persona a decirme que tenían problemas y que, gracias a mi charla, iban a buscar ayuda. Eso es importantísimo. Siempre hablo de la intervención el día de los ataques y de lo valioso que es salvar aunque sea una vida. Pero dar charlas y saber que quizás impulsaste a alguien a pedir ayuda para mejorar su futuro es algo increíblemente gratificante.

¿Cómo vivís cada 11 de septiembre desde hace 25 años?

B.S.: El primer aniversario, mi hijo menor tenía un año y mi otro hijo, Billy, iba a la escuela. Hice que fuera al colegio como un día normal, pero llevé a mi esposa y a mi hijo más chico a un zoológico para caminar tranquilos, ver los animales y no pensar en ese día. Desde entonces, me aseguro de que cada noche tengamos una gran cena familiar, al estilo de Acción de Gracias. Ocasionalmente me piden dar charlas en distintos estados ese día y siempre pongo como condición ir con mi esposa y mis hijos. Lo transformamos en unas pequeñas vacaciones o una escapada de un par de días, porque lo que quiero es estar junto a mi familia.

En el documental comenzás caminando por la zona donde estaban las Torres Gemelas. ¿Qué significa para vos recorrer esas calles, ver los monumentos conmemorativos y el nuevo World Trade Center? ¿Qué sensaciones te produce?

B.S.: Al principio esperaba que reconstruyeran las dos torres tal como eran. Pero al ver lo que hicieron allí, el nuevo One World Trade Center —que empieza como un edificio de cuatro lados y se convierte en uno de ocho para representar a ambas torres, con una altura de 1776 pies que simboliza el nacimiento de nuestra nación—, encontrás muchos detalles significativos. Las dos piletas representan el vacío que le quedó a tanta gente en su vida desde entonces. Ver todo eso cargado de sentido es positivo, y el museo me parece una adición extraordinaria hecha de gran manera. Aun así, muy pocos bomberos han visitado el lugar en estos 25 años; apenas un puñado de los que conozco. A la mayoría le resulta muy duro. Para mí era el último lugar donde había estado, donde perdí a mis compañeros y donde terminó mi trabajo como bombero. Regresar, contar la historia de los que cayeron y señalar sus nombres en las placas es algo positivo.

Las teorías conspirativas del 11-S

Sé que este documental no las aborda, pero existen teorías conspirativas sobre el tema. Como sobreviviente y héroe, ¿cómo te hacén sentir?

B.S.: En el Museo del 11 de Septiembre nos enseñaron a no hablar de eso, a dejarlo pasar. En un par de ocasiones, sobre todo jóvenes o adultos jóvenes, se me acercaron y, tras presentarme, me dijeron cosas como que había bombas en el edificio. Yo les preguntaba dónde habían oído eso, los dejaba hablar y, cuando terminaban, simplemente les decía: "Yo era bombero ese día, estaba dentro del edificio y nada de eso es cierto". Después me despedía deseándoles un buen día. No podés discutir con alguien; cada uno tiene sus creencias. Si quieren creer eso, está bien, pero me gusta escucharlos para entender de dónde vienen, dejar que lo saquen todo y luego decirles con amabilidad: "Estuve ahí como bombero, perdí a 11 compañeros y lo que decís no es verdad", y dejar el tema ahí.