por Redacción NewsDigitales
Un préstamo de 8 mil pesos solicitado para comprar pañales terminó, según la denuncia, convertido en una deuda de 127 mil pesos. El caso llegó a manos de una asociación de consumidores y se transformó en la base de una presentación judicial contra Mercado Pago por el presunto cobro de intereses abusivos.
El reclamo fue impulsado por el abogado Diego Espasandín, fundador de la Asociación de Consumidores Financieros de la República Argentina (ACFRA), y tramita ante la Justicia Comercial de la Ciudad de Buenos Aires.
La presentación cuestiona las tasas aplicadas a determinados préstamos otorgados a través de la plataforma. Según las mediciones realizadas por la entidad, en algunos casos el costo puede superar el 1300% anual.

“Una persona solicitó un préstamo por 8.000 pesos y termina pagando, al final, 127.000 pesos”, explicó Espasandín a Radio 750 al describir uno de los casos que dieron origen al planteo. Según señaló, después de analizar la operación concluyeron que los intereses excedían los parámetros que consideran admisibles.
La presentación no es penal. Se trata de un reclamo que tramita en el fuero Comercial y que quedó radicado en el Juzgado N°24. Uno de los objetivos inmediatos es obtener una medida cautelar que frene el mecanismo de capitalización cuestionado mientras se discute el fondo del planteo.
Pero la estrategia de ACFRA pretende ir más allá de los casos individuales que dieron origen al expediente. La asociación buscará que la Justicia certifique una acción de clase, de manera que una eventual decisión pueda extender sus efectos a otros usuarios que se encuentren en condiciones similares.
“Creemos que se cumplen los requisitos para la acción de clase”, sostuvo Espasandín. Según estimó, el universo potencial vinculado con la plataforma podría alcanzar a unos siete millones de usuarios, aunque será la Justicia la que deberá determinar si corresponde habilitar el proceso colectivo.
La pretensión es que se revisen los intereses aplicados durante los últimos tres años y que, en caso de determinarse que existieron cobros indebidos, se ordene la devolución de esas sumas.
Otro de los puntos cuestionados es la forma en que aumenta la deuda cuando el usuario comienza a atrasarse en los pagos. Espasandín hizo referencia al anatocismo, es decir, la capitalización de intereses, y sostuvo que el mecanismo aplicado en los casos analizados habría provocado que las deudas crecieran rápidamente.

“El interés sobre interés es anatocismo”, señaló el abogado durante la entrevista, al explicar que el cuestionamiento apunta tanto al nivel de las tasas como al sistema utilizado para calcular la deuda una vez producido el incumplimiento.
Para ACFRA, el problema adquiere especial relevancia por el perfil de quienes recurren a este tipo de financiamiento. En el caso utilizado como ejemplo, la mujer había solicitado los $8.000 para comprar pañales y posteriormente no pudo afrontar el pago, tras lo cual la deuda continuó aumentando.
La demanda plantea además una discusión sobre los límites que pueden imponerse judicialmente a las tasas establecidas en operaciones financieras.
Espasandín sostuvo que, aun cuando exista libertad entre las partes para acordar las condiciones de un préstamo, esa autonomía no es absoluta y puede ser revisada por los tribunales cuando existe una desproporción.
Según explicó, históricamente la Justicia intervino frente a tasas consideradas excesivas en distintas modalidades de financiamiento. La posición de la asociación es que esa misma revisión debe alcanzar a los préstamos otorgados por las fintech.