La mañana del 11 de septiembre de 2001 cambió la historia del mundo para siempre, pero para Seth MacFarlane representó además la línea que dividió su vida de la muerte. El creador de Padre de familia tenía reservado un asiento en el vuelo 11 de American Airlines, la primera de las aeronaves secuestradas que terminó impactando contra la Torre Norte del World Trade Center.
Distintas circunstancias fortuitas impidieron que el guionista abordara la nave con destino a Los Ángeles. Tras una noche de fiesta, MacFarlane despertó con una fuerte resaca que retrasó sus planes matutinos. A esa complicación se le sumó un error crucial de su agente de viajes, quien le indicó de manera equivocada que el vuelo despegaría a las 8:15 cuando la hora real de salida eran las 7:45. Al arribar a la terminal con solo diez minutos de demora, el abordaje ya se había cerrado, obligándolo a reprogramar su viaje para más tarde.
Sin sospechar lo que estaba por suceder, el creador televisivo se fue a la sala VIP del aeropuerto de Boston para tomar una siesta mientras esperaba el siguiente vuelo. Apenas tres cuartos de hora después, se despertó en medio de un clima de conmoción generalizada para enterarse de la tragedia: el avión que acababa de perder se había estrellado en Nueva York sin dejar sobrevivientes. Mientras tanto, en su entorno crecía la desesperación, ya que un mensaje telefónico que le había enviado a su asistente avisando del retraso tardó en ingresar, alimentando durante varios minutos la idea de que él figuraba entre las víctimas.
Al comprender la dimensión de lo ocurrido y confirmar que su nombre estaba en la lista de pasajeros original, el impacto en el aeropuerto fue inmediato. Al informar al camarero del salón VIP que se suponía que debía estar a bordo de esa nave, el empleado le sirvió una bebida por cuenta de la casa. Consciente del involuntario favor que le había hecho su representante al equivocarse con los horarios, el realizador decidió enviarle más tarde una licores como gesto de agradecimiento por haberle salvado la vida.

A pesar de todo, MacFarlane rechazó asumir una postura fatalista con el paso de los años, prefiriendo analizar el hecho desde una perspectiva pragmática. En una entrevista concedida a The New York Times en 2004, el guionista reflexionó sobre cómo la fortuna interviene en la cotidianeidad: "Creo que sigo afrontando todo prácticamente de la misma manera. Probablemente todos tenemos cien situaciones de riesgo al año, y ni siquiera nos damos cuenta". En esa misma línea de introspección, añadió: "Quizás algún día me dé cuenta de todo esto".
Lejos de esquivar el tema en su carrera profesional, el realizador terminó incorporando el impacto del atentado en Padre de familia. A lo largo de las temporadas, la serie incluyó referencias al 11-S, destacando el polémico episodio de 2011 "Back to the Pilot", donde Brian y Stewie viajan al pasado para evitar el ataque, generando una cadena de eventos futuros aún peores que los obligan a deshacer su acción.