Manu Ibero fue uno de los grandes protagonistas de Gran Hermano Generación Dorada. Tras permanecer varios meses dentro de la casa y convertirse en uno de los participantes más fuertes de la temporada, el joven salió del reality y comenzó a enfrentarse con una nueva realidad: la exposición, las críticas y una enorme cantidad de oportunidades laborales.
En diálogo con NewsDigitales, Manu repasó su paso por el programa, habló de la campaña que se realizó en su contra, su relación con Lola Tomaszeuski, los conflictos derivados de su vínculo con Zoe Bogach y adelantó que podría volver a participar de un reality, esta vez fuera de Argentina.

Uno de los puntos más fuertes de la entrevista tuvo que ver con la campaña que recibió antes y durante su estadía en la casa. "La campaña que me hicieron a mí para sacarme de la casa fue muy sucia", aseguró Ibero, quien reconoció que le hubiera gustado abandonar el programa de otra manera. "Cuando salí, vi todo y dije: 'Qué paja que sea todo esto'. Pero bueno, por lo menos estaba afuera para responder. Me hubiera gustado salir de otra forma, pero creo que si no me hacían esa campaña, no me sacaban de la casa", sostuvo.
Según explicó, además, la división de votos que se produjo en aquella placa terminó siendo determinante para su eliminación. "Creo que ayudó mucho la división de voto justo en esa placa. Fue muy hábil el fandom de Solange para despistar", analizó.
Ibero también se refirió a uno de los episodios que más polémica generó durante su estadía en Gran Hermano: la recuperación de viejos contenidos de cuando era menor de edad. "Me estaban cancelando por tweets de 2013. ¿Cuántos años tenía ahí? Tenía 12", recordó Manu, quien cuestionó que se utilizaran publicaciones realizadas cuando era apenas un adolescente para atacarlo públicamente.
"Cuando uno tiene 12 años no sabe ni lo que yo sabía de lo que tuiteaba. Uno va creciendo, va aprendiendo las cosas que sí y las que no", expresó. Para Ibero, esa situación fue parte de una campaña mucho más grande que comenzó incluso antes de su ingreso al reality. "A mí me hicieron una campaña de difamación antes de entrar a Gran Hermano", afirmó.
El participante aseguró que esa situación le generó angustia, pero que el reality también le permitió contar finalmente su versión. "Yo nunca me pude defender. Mi única herramienta era lo legal y no tenía ningún tipo de sentido porque iba a ser un quilombo enorme. Lo bueno que me dio Gran Hermano, y estoy muy agradecido con la producción, es que le dieron relevancia a mi voz y yo pude contar mi versión ahí adentro", destacó.
Manu reconoció que ingresó al reality con el objetivo de contar su versión de los hechos, aunque con el correr de las semanas su motivación cambió. "Al principio sí fue para lavar mi imagen y después, al mes, me encantaba estar en la casa", contó. En ese sentido, destacó el cambio que experimentó su imagen pública: "Empezar siendo el más odiado a pasar a ser uno de los favoritos de la temporada y protagonista, para mí es una locura".
El participante también defendió su manera de jugar y aseguró que su liderazgo dentro de la casa se dio de forma natural. "Yo era el líder natural de la casa. Todo lo que pasaba en la casa pasaba por mí. Yo no lo buscaba, pero todos me preguntaban a mí", afirmó.
Uno de los momentos más picantes de la entrevista llegó cuando habló de su vínculo con Zoe y de las acusaciones que recibió durante el conflicto. Manu volvió a remarcar que lo ocurrido durante aquella relación se limitó a conversaciones por mensajes y cuestionó las acusaciones públicas que recibió.
"Fueron chats. Y por eso me difamaron públicamente. Me trataron de posible femicida, me trataron de que tenía ETS, me trataron de un montón de cosas, de violento, de agresivo", enumeró. Sin embargo, aclaró que no piensa revelar públicamente los detalles de aquella relación.
"Yo puedo salir a contestar, pero nunca me metí con lo que viví en la relación. Mi verdad no la conté nunca y tampoco la voy a contar porque es algo mío y no corresponde", sostuvo. Ibero aseguró que actualmente considera que ese capítulo está terminado y que hasta el momento de la entrevista, se encontraba feliz junto a Lola, hoy ya separados.
"Para mí ya es un tema cerrado. Yo hoy estoy encarando una nueva relación, estoy muy feliz, muy enamorado y para mí ya está", afirmó.
El post reality también podría traerle una nueva oportunidad laboral. Manu confirmó que continúa en conversaciones por el proyecto de una novela vertical impulsado por Andrea del Boca. "Todavía estamos esperando que termine este Gran Hermano para ponernos con eso", explicó. La propuesta, que surgió durante su estadía en la casa, lo entusiasma especialmente porque no tiene experiencia profesional como actor.
"¿Quién no quiere que lo dirija Andrea del Boca y más una persona que no es actor?", expresó entre risas. Además, contó que la idea contempla la participación de otros exparticipantes, entre ellos Nazareno Pompei. Más allá de las oportunidades que aparecieron después de Gran Hermano, Manu tiene claro que quiere terminar sus estudios.
"Lo que quiero para el Manuel del futuro es terminar la carrera de Abogacía, que se la debo a mis viejos. Es una promesa que tengo", reveló. En cuanto a los medios, reconoció que hoy analiza su futuro desde otro lugar. "A mí no me quedó otra opción que hacer esto. Cuando alguien te difama, la única forma es exponerse y salir a contestar. Yo no me meto en los quilombos. A mí no me interesa estar peleándome con tal para ser noticia. Yo prefiero ser noticia por otras cosas o directamente no ser noticia", explicó.
Sobre el final de la entrevista, Manu sorprendió con una revelación: podría participar próximamente de otro reality, esta vez en Ecuador. "Se viene otro reality y me dijeron que estoy tratando de cerrar otro reality en Ecuador, así que por ahí me voy internacional", adelantó. Su objetivo, de todos modos, parece claro: seguir aprovechando las oportunidades que le abrió el programa sin quedar atrapado en las polémicas. "Estoy muy contento. Se me están dando muchas oportunidades, espero que vengan más. Estoy muy feliz con lo que vengo logrando", cerró Manu Ibero.