11/09/2026 - Edición Nº1312

Economía

Impacto en el bolsillo

Subte, luz y gas: lo que subió 2.176% y explica por qué no alcanza el sueldo

11/09/2026 | Aunque el IPC desaceleró en agosto, las tarifas y el transporte acumulan fuertes aumentos desde noviembre de 2023



El Gobierno celebró el 1,7% de inflación de agosto, el registro mensual más bajo de los últimos 14 meses y uno de los principales datos que exhibe la administración de Javier Milei como resultado de su programa económico.

El Presidente se sumó a la repercusión en redes sociales, donde compartió videos sobre la desaceleración de los precios y volvió a sostener que su objetivo es terminar con la inflación.

Sin embargo, detrás del índice general aparece otra realidad que ayuda a entender por qué la mejora del IPC todavía no se siente de la misma manera en todos los bolsillos.

El dato detrás del 1,7%

Un relevamiento realizado por CELAG Data comparó cuánto costaban distintos servicios básicos en noviembre de 2023 con sus valores de agosto de 2026. El resultado muestra una fuerte diferencia entre la evolución del nivel general de precios y algunos gastos que las familias deben afrontar todos los meses.

El caso más fuerte es el subte. El precio unitario para quienes realizan entre uno y 20 viajes mensuales pasó de $74 a $1.684, lo que representa un incremento del 2.176%.

Le sigue la electricidad. Para un hogar de ingresos medios de CABA con un consumo mensual de 300 kWh, la factura utilizada como referencia por CELAG pasó de $3.323 a $62.061, una suba del 1.768%.

En el transporte también aparecen diferencias importantes. El boleto de tren de primera sección con SUBE registrada aumentó de $24 a $420, un 1.628%, mientras que el boleto mínimo de colectivo en CABA pasó de $53 a $853, un 1.510%.

En el caso del gas, una factura por un consumo de 65 metros cúbicos mensuales para un hogar de ingresos medios en CABA pasó de $2.826 a $43.914, una suba del 1.454%.

Los incrementos contrastan con la evolución general de los precios: durante el mismo período la inflación acumulada fue del 250%.

Los gastos que más pesan

La diferencia no se limita a la energía y al transporte público.

Según el mismo relevamiento, una factura promedio de agua pasó de $5.385 a $42.975, un aumento del 698%. El servicio de internet utilizado como referencia saltó de $13.665 a $88.160, un 545%, mientras que el plan de telefonía móvil relevado avanzó de $7.060 a $61.330, un 769%.

En tanto, el peaje de Acceso Oeste tomado por CELAG pasó de $250 a $2.000, lo que representa una suba del 700%.

La evolución de estos precios tiene una característica particular, se trata en buena medida de gastos fijos o difíciles de evitar.

Una familia puede recortar salidas, indumentaria o determinadas compras cuando el ingreso queda corto. Pero tiene mucho menos margen para dejar de pagar la electricidad, el gas, el agua o el transporte que utiliza para ir a trabajar.

Por eso, la recomposición de estos precios tiene un efecto directo sobre el ingreso disponible: cuanto más dinero se destina al comienzo del mes a cubrir gastos fijos, menos queda para consumir el resto de los bienes y servicios.

Una medición bajo la lupa

La fuerte suba acumulada de los servicios abre además otra discusión: qué peso tienen actualmente esos gastos dentro del índice de inflación.

El IPC vigente utiliza ponderaciones cuya estructura proviene de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2004/05. No significa que el INDEC utilice precios de hace dos décadas, sino que la distribución del gasto utilizada para determinar cuánto pesa cada rubro tiene su origen en los hábitos de consumo relevados en aquel momento.

El problema es que la manera en que gastan las familias cambió considerablemente desde entonces.

El propio INDEC realizó entre 2017 y 2018 una nueva Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares para actualizar esa fotografía del consumo. A partir de esos resultados se avanzó en una nueva metodología del IPC con ponderadores más recientes.

La implementación estaba prevista para enero de 2026, pero finalmente fue postergada y el organismo continuó utilizando la estructura vigente.

La actualización es especialmente relevante después de los cambios de precios relativos de los últimos años porque servicios y transporte tienen un peso diferente en una estructura de consumo más reciente.


El aumento de los gastos fijos deja menos margen en el bolsillo para el consumo cotidiano

¿Cambiaría la inflación?

Agosto dejó, sin embargo, una particularidad.

Según una estimación del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) utilizando los ponderadores de la ENGHo 2017/18, la inflación del mes también habría sido del 1,7% con la canasta actualizada.

Es decir, cambiar la estructura de ponderaciones no habría modificado el número puntual de agosto.

La diferencia aparece cuando se amplía el período. De acuerdo con CEPA, si la nueva medición se hubiese aplicado desde fines de 2023, la inflación acumulada habría resultado 12,9 puntos porcentuales superior a la registrada con la estructura que actualmente utiliza el INDEC.

Esto ocurre porque durante buena parte de los últimos años se produjo una fuerte modificación de precios relativos. Y cuando rubros como transporte y servicios tienen mayor peso dentro de una canasta actualizada, sus aumentos también tienen una incidencia mayor sobre el resultado final.