por Redacción NewsDigitales
El colombiano Sebastián Montoya, hijo del histórico Juan Pablo Montoya, protagonizó una insólita situación durante el Gran Premio de España de la Fórmula 2.
El joven piloto recibió una multa de la FIA por una situación que involucra a su propia hermana, que involuntariamente terminó siendo la responsable.
Todo comenzó cuando Montoya, corredor del equipo Prema, tuvo un accidentado inicio de fin de semana en el circuito español. Durante la clasificación, el colombiano chocó contra el muro antes del sector conocido como "La Monumental", dañó el monoplaza y terminó relegado al 21° lugar de la grilla.
El auto sufrió daños importantes en la suspensión tras el impacto sobre el neumático trasero derecho, pero Montoya logró regresar a boxes por sus propios medios.
Ya en el pit lane, los mecánicos de Prema comenzaron a trabajar sobre el auto sin llegar a ingresarlo al garaje. Fue entonces cuando las cámaras de la transmisión oficial captaron a Paulina, la hermana del piloto, acercándose al monoplaza para observar los trabajos.

La joven llevaba un vestido blanco corto y permaneció junto al vehículo durante varios minutos, en medio del despliegue del equipo. La imagen no pasó desapercibida para los comisarios.
Según el documento oficial N°27 del Gran Premio, la FIA consideró que se había incumplido el artículo 22.15 del Reglamento Deportivo de Fórmula 2, que establece que todo el personal del equipo y técnico debe usar pantalones largos en el callejón de boxes durante las sesiones y las carreras.
Claramente la hermana de Montoya se encontraba en una zona restringida junto al auto número 11 con una vestimenta que no cumplía las exigencias del reglamento.
La infracción no derivó en una sanción deportiva para Montoya, pero sí terminó en una multa económica de 500 euros. Así, el colombiano cerró un comienzo de fin de semana para el olvido en España: primero el accidente y, después, una insólita sanción con su hermana.