El Poder Judicial habilitó la subasta de los bienes de la histórica empresa de electrodomésticos Garbarino, tras la quiebra y el cierre de sus últimos locales.
El Juzgado Nacional en lo Comercial N° 7 informó que se trata de siete lotes que en conjunto suman un monto base de $9.300.000.
Así, la historia de la empresa que supo ser líder del sector en Argentina llega a su fin tras 75 años de operaciones.

El lote más importante de la subasta es el que incluye un utilitario, con un precio base de $7,5 millones. Se trata de un automóvil Citroen, modelo Berlingo, dominio AA262DE, del año 2015.
El vehículo tiene realizados 258 mil kilómetros, y "se encuentra funcionando y en buen estado general".
El resto de los lotes, de menor monto incluyen:
La subasta se realizará desde el 24 de septiembre a las 12 horas hasta el 7 de octubre a las 12 horas.

Los interesados en formar parte de la subasta deberán estar previamente empadronados en el Registro de Subastas Electrónicas Judiciales.
Para ello, deben completar una serie de campos con sus datos personales, y definir un usuario y contraseña.
La Corte Suprema puso a disposición del público un tutorial en el que explica el paso a paso. También se pueden realizar consultas en la Oficina de Subastas Electrónicas Judiciales vía telefónica (011-4123-4457/4458) o correo electrónico ([email protected]).
En 1951, Daniel y Omar Garbarino dieron inicio a esta emblemática empresa de electrodomésticos, que llegó a contar con 200 sucursales y más de 4.500 empleados.
Si bien lograron sortear muchas circunstancias complejas y vaivenes de la economía argentina en sus primeros 70 años de historia, las dificultades financieras se hicieron insostenibles durante la crisis económica del gobierno de Mauricio Macri.
Como consecuencia, la familia fundadora decidió, en 2020, desprenderse de la compañía a manos del empresario Carlos Rosales, por entonces dirigente del club de fútbol San Lorenzo, quien la llevaría a la quiebra.
La pandemia terminó echando por tierra los intentos de Rosales por levantar la empresa. Sostener una estructura de ese tamaño con locales cerrados y sin ventas fue el clavo en el cajón.

En 2021, Garbarino se presentó a concurso preventivo, luego de enviar 1.800 telegramas de despido. Este año, el juez Fernando D’Alessandro, del Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 7, decretó la quiebra.